Final Fantasy, La era de la Luz
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Diversión a la orden de la noche.

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Diversión a la orden de la noche.

Mensaje por Vetz el Mar Dic 01, 2015 3:50 pm

Ladrón:
Equipo: Navaja.

Habilidades:
•Despojar: (1 Enemigo / Condicional)
Roba la mitad de guiles a un oponente inmovilizado. [1vez/PorDía]
•Robabrillantes: (1 Enemigo / Condicional)
Roba un Guantelete a un oponente inmovilizado. El equipo debe ser frágil. [1vez/PorDía]

Era el tiempo de descanso tras los sucesos en los suburbios, o al menos así debía serlo puesto a que decidió tras aquel evento que al día siguiente se aventuraría en una cacería en el desierto que se encontraba al este de la ciudad. Comenzaban nuevas historias, nuevas leyendas y la posibilidad de descubrir lo desconocido, este hecho era tan emocionado para el joven daguero que le fue imposible dormir en aquel pequeño lugar que le ofrecieron en los suburbios.

Salió a seguir explorando la ciudad, y fue de esa forma en la que descubrió lo realmente diferente que esta podía ser entre el día y la noche, la casa de opera se encontraba llena pues tenían un gran evento que, a simple vista parecía ser sumamente llamativo, para su fortuna, no era de esa clase de eventos, o mejor dicho, no había descubierto si tenía esa clase de gustos, conocía muy poco de su persona,  su ser, estaba en construcción. Pasó de aquel lugar, pero muchos otros se encontraban cerrados, la armería, la tienda de pociones e incluso la granja de chocobos, solo quedaban pocos sitios que visitar, o en su defecto, podía continuar el recorrido sin entrar a alguno y volver a los suburbios una vez se aburriera.

Se encontró ante la academia de soldados y magos, su curiosidad despertó al punto de querer llevarle a entrar, pero se detuvo al pensar que sería mejor hacerlo  de día y cuando tuviese más tiempo, así que continuó su camino, comenzaba a aburrirse tras varios minutos, hasta que se encontró con un lugar llamado “Bar Séptimo Cielo”. Soltó una carcajada al ver que una de las primeras cosas que el lugar tenia para mostrarle era una riña entre sujetos totalmente ebrios, sin embargo decidió ingresar al mismo, si algo le decía su instinto, era que en ese lugar podría encontrar información valiosa.

- Bien, veamos lo que este lugar tiene para ofrecerme – musitó mientras ingresaba a aquel bar lleno de seres de distintas razas, algunos ebrios, otros luchando entre ellos, estaban quienes intentaban ligar con las féminas que ahí se encontraban y quienes actuaban como mercenarios en búsqueda de cualquier trabajo, entrar a aquel bar fue como transportarse a otro mundo.


Última edición por Vetz el Miér Dic 02, 2015 5:35 am, editado 1 vez (Razón : Porque olvidé equiparme xD [en realidad no sabia que era obligatorio incluso si no querias usarlas])

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Re: Diversión a la orden de la noche.

Mensaje por Kagemaru Shinmen el Mar Dic 01, 2015 8:46 pm

Armas y Hbilidades:
Arma: Kotetsu (Katana)

Habilidades:
•Golpe Entumecedor: (1 Enemigo) Solo Katanas.
  Golpea con el mango al enemigo causando daños mínimos + "Inmovilización". [2veces]
•Corte Infectado: (1 Enemigo) Solo Katanas.
  Induce su katana con hiedra venenosa para luego causar daños mínimos + "Veneno". [2veces]


Era una anoche como cualquier otra en mi segundo hogar... el "bar séptimo cielo", mi entrada ya estaba algo restringida por algunos sucesos anteriores... pero aun así, el disgusto por mis actos solo les duraba poco tiempo. No faltaba recordar que aun les debía una barra de bebidas, por eso estaba pensando en tomar algunas misiones de casa en el tablón de solicitudes, ya que últimamente mis ingresos estaban un poco bajos. -en que piensas esta noche compañero- Me pregunto el tabernero, -nada en especial... solo quiero pagarte mis cuentas y evitar que me eches a patadas como la otra vez- le respondí mientras alzaba el vaso para que me sirviera mas licor, -sabes que siempre seras recibido aquí- me respondió riendo y sirviendo mas en mi vaso -pero la ultima vez si que te la liaste y terminaste destrozando la barra... eso me molesto un poco sabes-.

Seguí bebiendo mientras el tabernero se alejaba para atender sus demás pedidos, en ese momento me quede un poco embobado mirando a unas vieras que estaban festejando en una esquina -mmm... tal vez pueda disfrutar un poco esta noche- me dije a mi mismo. pero cuando me levantaba para acercarme a ellas y hacerme el chulo una silla salio dispara directo a mi cabeza... unos bangaa estaban peleando y haciendo destrozos, en el cual mi persona salio afectada. Con esa escena tan vergonzosa las vieras comenzaron a reír por el tonto que había hecho, en ese momento solo atine a girarme y encarar a esos bangaa -ustedes calmen se o me obligaran a golpearlos- les dije en un tono ya molesto.

Los dos seres se miraron y se sonrieron... -que pasa aquí???- me dije, los dos se alzaron para agarrarme y golpearme, después de ser un poco magullado por esos dos, uno se acerco a la barra y tomo mi vaso -deja eso allí si quieres ver la luz del sol nuevamente- le dije mientras escupía un poco de sangre, el bangaa comenzó a reír y me dijo - y tu quien te cress, ssolo mirate eress un bocazzass- rompiendo el vaso con licor en mi cabeza, el tabernero alzo su mirada y me dijo -recuerda que debes una barra, así que cuidado si no quieres que la deuda suba más- -ya lo se- le respondí mientas soltaba mis brazos y azotaba la cabeza de mi opresor en un pilar... en ese momento la puerta del bar se abrió y un chico entro mirando de manera gustosa el lugar.


Última edición por Kagemaru Shinmen el Mar Dic 15, 2015 7:46 pm, editado 1 vez

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Re: Diversión a la orden de la noche.

Mensaje por Emmarissa el Miér Dic 02, 2015 5:03 am

Emmarissa no se encontraba bien, aquel día las cosas no le habían salido como esperaba, había pasado casi todo el día esperando por un informante que supuestamente tenía información de su búsqueda, al cual pago con antelación mediante un contratista, el informante nunca apareció, y el contratista se había fugado. “Genial Emma, te han engañado y has caído redondita en la artimaña” Pensó la viera, mientras recorría las calles de Solde Ruetha en busca de los estafadores. Pero sin ninguna suerte al encontrarlos.

Emma se sentía cansada y molesta. Continuó recorriendo las calles por un par de horas hasta que terminó en frente de un bar, el Séptimo Cielo, con cada paso que daba su molestia aumentaba poco a poco, en el bar se notaba un ambiente entre peligroso y lleno de vida, gente riendo, disfrutando y luchando. Gente ebria por todos lados. Tal vez podría descansar un poco en ese lugar y si tenía suerte podría conseguir algo de información acerca de los estafadores que andaba buscando.

Emmarissa entro y observo el lugar por unos momentos, se podía observar una cantidad variada de personas, a lo lejos en uno de los lados, Emma pudo ver a un grupo de vieras riendo, “sería bueno poder reír así” pensó la viera. Decidió ir a la barra a pedir algo. –¿Que te sirvo querida?- Preguntó el tabernero cuando Emma llegó a la barra. –Un laguna azul, por favor- Contesto la viera, terminando un largo suspiro. –Hace tiempo que no pedían eso, fresco, rápido y lo suficientemente fuerte para hacerte olvidar tus problemas, ¿no?- Dijo el tabernero mientras preparaba la bebida con una habilidad impresionante. Emmarissa no contesto, solo le dio una mirada que daba a entender que había acertado de cierta forma.

Al recibir su trago, la viera lo tomo y fue sentarse a una mesa libre cerca de la entrada. Se entretuvo viendo las peleas del bar por un momento hasta que decidió sacar un libro de su mochila y comenzar a leerlo, nunca le había molestado leer con ruido, y siempre había podido concentrarse perfectamente en una tarea, pasase lo que pasase a su alrededor. Luego de unos minutos un Bangaa se acercó a la viera. –Que pasa preciosa, ¿quieres un poco de compañía?- Dijo el Bangaa.
-No gracias, estoy bien- respondió fríamente la viera sin quitar los ojos de su libro.
-Hey, no seas así, vamos sé que lo vas a disfrutar- Continuo el Bangaa, mientras realizaba un movimiento pélvico repetitivo.
-Dije, no gracias, no estoy de humor- Dijo Emma en una voz un poco más fuerte y mucho más cortante, y dándole una mirada molesta al Bangaa. “Y nunca estaré de humor para un tipo así” Pensó al viera.
-Vamos nena, te voy a mostrar lo que es…- Alcanzo a decir el Bangaa mientras agarraba el brazo de la viera, Esta molesta, dejo el libro en la mesa, y en un movimiento se levantó golpeó la muñeca del Bangaa con la que la tenia del brazo para que la soltara y con la otra mano lo empujo con fuerza hacia atrás, el Bangaa retrocedió un poco, mirando hacia atrás procurando no chocar o resbalarse para no caer. Al voltearse el Bangaa con enojo, alcanzo a ver ambos pies de la viera que se dirigían con gran velocidad hacia su cabeza en una doble patada voladora. El Bangaa salió volando, pasando de manera rasante frente a un hume que venía entrando al bar y chocando finalmente con otro Bangaa que trataba de atacar a un hume por la espalda mientras este hume azotaba la cabeza de otro Bangaa más contra un pilar.


Equipo y Esferas:
-Arma: Rapier (Estoque)
-Armadura: Peto Cromado (Armadura Ligera) - EB: Reflejo / Turno: 9

-Esferas de Habilidades:
•Enjambre: Solo Estoques. Infrinje daños físicos mínimos + "Veneno" a un oponente. [1 vez]
•Rigor: Solo Estoques. Provoca una serie de cortes con 100% de precisión. [1 vez]

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Re: Diversión a la orden de la noche.

Mensaje por Vetz el Miér Dic 02, 2015 5:37 pm

Al ingresar, pudo sentir rápidamente como el ambiente se dividía en tres claras secciones que resaltaban en aquel lugar, en una de estas se encontraba aquel grupo de hermosas y coquetas vieras que acaparaban la atención de casi todo el público masculino, aunque para él, no podían compararse con aquella aura especial que vio en la miqo’te y la ladrona a las que conoció antes, realmente lucían más hermosas que muchas de las que vio por las calles, claramente muchas de ellas andaban en búsqueda de diversión.

Otra de las secciones resaltantes era aquella en la que se encontraba un grupo de mercenarios, nadie se acercaba a ellos, y estos se mantenían bebiendo y vanagloriándose de sus logros mientras compartían información, realmente tenían una actitud detestable, no muy alejada de aquellos que buscaban problemas en el bar, esos mercenarios no inspiraban nada, ni siquiera ganas de respetarles.

Pero por otro lado, una batalla se estaba, involucrando a un grupo de bangaas, una viera que en comparación con las otras que estaban en el lugar, realmente resaltaba, aun sin saber describir el porqué, y un humano que comenzó a ser atacado pero luego volteo un poco la situación. El de ojos granate ingresó al lugar, le parecía divertida la escena al punto de sacar a flote su sonrisa con aires psicópatas, observó claramente la situación, desde la entrada su punto de visión era casi perfecto, fue así como notó que uno de los bangaas que estaba con aquel que había sido pateado intentaba atacar por detrás a la viera.

- ¡PUMM! – el golpe hizo estruendo en el sitio, el daguero había tomado una silla la cual arrojó a aquel bangaa, quien por estar tan centrado en someter a la fémina no notó el ataque hasta que ya era tarde y estaba siendo impactado por el objeto de madera – veo que este lugar está lleno de diversión – musitó mientras se acercaba al lugar del conflicto, para su fortuna, la silla no se había roto, así que su relación con el tabernero no comenzaría tan mal, o eso le habría gustado creer.

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Re: Diversión a la orden de la noche.

Mensaje por Kagemaru Shinmen el Miér Dic 02, 2015 7:19 pm

El ambiente se empezó a ajetrear un poco y la pelea se fue agrandando, ya no solo eran dos bangaa y yo, si no que se sumo otro más con una viera y el hume que hacia ingreso al bar. En ese momento el bangaa que rompió mi vaso de licor se lazo para asestarme un puñetazo, di medio giro evitando el golpe y arremetiendo con un codazo en el estomago de mi atacante -Hu... basstardo- me dijo con poco aire para expresarse -Eso fue por la silla en mi cabeza- le respondí mientras este se arrodillaba por el golpe.

-Buen espectáculo cariño... que la belleza de atrás y el chico nuevo no se queden atrás, esta muy emocionante esto- grito riendo una de las vieras del grupo del rincón, mientras la miraba ya algo irritado los dos bangaa que me confrontaban se compusieron e intentaron atacar nuevamente. -Cariño cuidado- grito nuevamente la viera, pero cuando voltee ya era tarde, estaban encima de mi y me habían atrapado otra vez -Ya te vass a enterar- dijo el bangaa mientras tomaba su espada -Hey espare, nada de armas aqui dentro señor- dijo el tabernero -Tu calla ssabandija- le respondió el bangaa mientras golpeaba y destruía la barra, el hombre miro con sorpresa y un poco de preocupación el mesón destruido -Quieres no deber nada... acaba con estos alborotadores y corre los de mi bar- me dijo con una cara molesta.

Después de escuchar esto y ver todo ese licor derramado en el piso mire al bangaa y le dije -es tu fin maldita lagartija- con decir esas palabras el bangaa hirvió en rabia y se lanzo frenético a mi, cuando esta ya estuvo a una distancia considerable me solté de mi opresor y lance una patada ascendente en el hocico del individuo noqueando lo al instante, en ese momento escucho silbar al bangaa en mi espalda y decir en voz alta -Banda cola cortada, a la carga- de la nada aparecieron 5 bangaa más y el que estaba peleando con la viera y el otro hume también atendió a este llamado alzando el puño en el aire.

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Re: Diversión a la orden de la noche.

Mensaje por Emmarissa el Miér Dic 02, 2015 9:00 pm

La pelea continuaba, y se volvía cada vez más grande, como si todas las pequeñas peleas del bar se fueran juntando en una gran batalla campal. Emmarissa al mirar a su alrededor se daba cuenta como cambiaban las cosas, al parecer se estaba convirtiendo en un combate entre ella y los 2 humes contra los 3 Bangaas, al menos de momento los bandos se veían equilibrados. Por su parte el resto de la gente en el bar habían dejado de hacer lo que hacían y se encontraban interesados en la pelea. Alguno daban gritos de aliento a cada equipo, otros por su lado hacían apuestas sobre quienes ganarían, pero más y más la pelea se iba convirtiendo en el centro de atención del bar, tanto que algunos de los espectadores habían dejado sus asientos cercanos al combate y tomado posición en mesas más alejadas, dejando espacio e inmuebles libres al alcance de los peleadores.

En la conmoción Emma, no se encontraba en una buena posición, uno de los Bangaas la acorralaba poco a poco, y su corpulencia le dejaba poco espacio para maniobrar y pasarlo. La viera se defendía como podía, aguantando golpes y dando tantos como podía, pero la realidad era que la diferencia de peso de ambos era mucha para una pelea directa, lo golpes del Bangaa eran pesados y los de la viera rápidos, pero ligeros y de poco impacto. De pronto uno de los Bangaas que luchaba contra uno de los humes, trato de sacar su espada. El tabernero interrumpió la acción, entablando una prohibición de uso de armas dentro del establecimiento, el Bangaa mando a callar al tabernero o golpeo la barra con fuerza destrozándola. En este intertanto, gracias a un descuido del Bangaa contra quien peleaba Emma, ella pudo escabullirse por una abertura en la guardia de este, pasando detrás de él y quedando ahora de espaldas a la puerta, lo cual era mucho mejor que quedar de espaldas a la pared o eso creía.

Uno delos humes noqueo a uno de los Bangaas con una impresionante patada, pero justo en ese momento el Bangaa que se encontraba entablado con el otro hume, pego un silbido estruendoso. Y un grito de arenga. Y de pronto aparecieron 5 Bangaas más, y las cosas se veían menos favorables, contando al que se encontraba noqueado, eran 7 contrincantes ahora. El gran problema de la situación, no era la ventaja numérica de los Bangaas, sino sus actos, comenzaron a dar vueltas unas mesas, y sillas, arrojándolas, una de esas mesas era en la que había estado sentada Emmarissa, al voltearla, el libro cayó al suelo y la bebido sobre este, empapándolo, el Bangaa que había dado vuelta la mesa se percató de esto y puso un pisotón al mojado libro y luego le dio una patada que lo arrojo al otro lado del bar. Emmarissa no pudo hacer más que seguir la trayectoria del libro con sus ojos, y verlo caer, arruinado completamente.

La viera se quedó de pie observando el libro, -Ese libro fue un regalo de mi madre- Murmuró la viera mientras 1 de los Bangaas cargaba hacia ella, y otros 2 se posicionaban detrás de ella, probablemente tomándola por un blanco fácil a diferencia de los humes. Un error que pagarían caro.

El Bangaa que cargaba de frente a la viera tomaba velocidad con cada paso, Emmarissa lo miro con unos ojos llenos de odio y dando un pequeño brinco, y en mitad del aire agarró ambos brazos del Bangaa y con fuerza plantó sus pies, uno en la ingle del Bangaa y el otro en su tórax, impulsándose hacia abajo, con el movimiento de una voltereta inversa y ayudada con el momentum del Bangaa lanzó a este último hacia atrás para que cayera sobre sus compañeros, El Bangaa volador impacto en uno de los otros Bangaas y ambos cayeron al suelo el tercero alcanzo a correrse, Emmarissa por su parte terminó la voltereta inversa y quedo de pie, con rapidez se acercó a los Bangaas que estaban en el suelo. Propinándole a uno una feroz patada en la cara, dejándolo inconsciente, y antes que el otro pudiera sacarse a su compañero de encima, la viera saco su estoque y con fuerza lo clavó en la mano del Bangaa, dejando su mano clavada al suelo. Un alarido de dolor impresionante resonó por todo el bar y por los alrededores.

El tercer Bangaa al oír esto entró en furia y sacó torpemente su espada y arremetió contra la viera, lanzando un corte vertical fácil de esquivar, la rabia sin controlar lo volvía torpe. La Viera al esquivar el corte de la espada, vuelve a brincar frente al Bangaa y lo toma de las orejas con fuerza, y dobla las rodillas, usando su peso más la fuerza de gravedad, hace que el Bangaa pierda el equilibrio y caiga de pleno estrellando toda su cara con las rodillas de la viera, el estruendo de la caída de ambos fue grande, junto al sonido de algunos huesos rompiéndose, pero el impacto fue fuerte y certero, el tercer Bangaa había caído inconsciente también y probablemente necesitase un médico pronto, Emmarissa se había golpeado con fuerza la espalda. Y eso incluyendo los golpes que había recibido lograban que comenzara a sentir el dolor a pesar de la adrenalina que circulaba en el cuerpo, mientras ella se sentaba en el suelo apoyándose en una mesa caída, el segundo Bangaa seguía en el suelo gritando de dolor con el estoque clavado en la mano y su compañero inconsciente encima.


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Re: Diversión a la orden de la noche.

Mensaje por Vetz el Jue Dic 03, 2015 3:19 am

El bar se había convertido en un lugar completamente caótico, ver el rostro del tabernero era todo un poema en el momento en el que la barra fue destruida, el lugar se “despejaba” pues los presentes simplemente querían ser espectadores de aquel espectáculo, el lugar, se había convertido en un ring de batalla en el cual los bangaas no dejaban de aparecer, el llamado de uno, quien parecía ser el líder hizo que más de ellos se levantaran, eran molestos, problemáticos, y para completar malolientes, incluso entre los bangaas eran de la clase más baja que se podía encontrar.

No tuvo oportunidad de hacer mucho cuando algunos de estos estaban siendo apaleados por la viera y el guerrero que fue punto de inicio de aquella batalla, el de ojos granates sentía la necesidad de participar rápido, de lo contrario se quedaría sin diversión. Observó como uno de los bangaas se acercaba al otro muchacho con una botella queriendo partir está en su cabeza, pero un movimiento ágil del daguero le permitió sacar su navaja y arrojarla hacia la mano de este, haciendo que quedara clavada a la madera del lugar dejándole imposibilitado de moverse, o al menos durante el tiempo suficiente como para que la botella que se dirigía hacia su cabeza impactara dejándole inconsciente.

Entró en su modo de sigilo, era difícil ocultar su presencia en un lugar así, pero por momentos sus movimientos le permitían perderse de vista de sus enemigos, por lo que para cuando uno de los bangaas se dio cuenta ya era demasiado tarde, aun así logró asestar un codazo en el abdomen del de ojos granate quien se recriminó por un momento por ser tan confiado, sobre todo después de la agotadora misión que había tomado horas antes, pero su pierna ya estaba en posición y haciendo un movimiento extraño, dado que este se encontraba a su espalda, para rodearlo por un costado y patear a su rodilla, causando una lesión en esta, acto que fue directamente seguido de un par de palmadas sincronizadas en sus oídos, haciendo que este se desmayara al instante.

Bostezó por un momento en burla hacia los bangaas – esto comienza a ser aburrido chicos, solo sirven para calentar – lo que ellos no habían notado es que los que se levantaron en aquel momento no eran todos los bangaas de ese grupo, pues uno de ellos se había escapado a buscar refuerzos, los cuales comenzaron a llegar al local, primero fueron 3, luego aumentaron 7 y ahora se sumaban 20 más, pero eso no era todo, un grupo de antrolobos que se encontraba en el lugar se vio interesado por el evento, y también decidió participar en aquella guerra de tres bandos.

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Re: Diversión a la orden de la noche.

Mensaje por Juez Alraheim el Jue Dic 03, 2015 8:31 am

EQUIPO Y HABILIDADES:
EQUIPO:

Antecesor (Espada Santa)
   [Pr. Est: Rotura de armadura. Turnos: 2. Anula Sacro. Absorbe Sacro]
Ancestro (Escudo)
   [Defiende: Muerte instantánea, Soporte: Mantenimiento+: Evita las roturas
    de equipo o esferas. [2veces/automatico]
Coraza de Cristal (Armadura Pesada)
   [Resiste: D. Catastróficos / Soporte: "Turbo PM+" (Utiliza dos usos en sus
   esferas de habilidad en lugar de uno, aumentando
    el rango de habilidad de uno a todos.) / Anti: Agua / Anti: Hielo]
Figurilla de Madera (Accesorio)
   [Auto-Lazaro / Reacción: "Premonición" (Repele ataques fisicos, no habilidades)]

HABILIDADES:

Ley Primordial: (Todos)
  Cambia las leyes del campo de batalla, enviando a los infractores a prisión. [Infinitas Veces]
Infracción: (1 Enemigo)
  Utiliza una carta roja para enviar al objetivo a prisión. [2veces]
Recuerdos Lejanos: (Todos los enemigos)
  Envía fantasmas de heroes pasados en su ayuda. Produce "Confusión" En los
   hombres y "Locura" en las mujeres. [1vez]
Rompe-Reacciones++: (1 Enemigo - Condicional)
  Rompe las reacciones al ser activadas si el usuario
   porta un "Escudo" [2veces/Automático]
Sanctus (1 Enemigo) (Arcanos Nvl 1-5)
  Causa daños graves de luz a un enemigo [3veces]


Era una noche como cualquier otra en el senado, tranquilidad pura, aunque eso me reconfortaba viendo la terraza de mi habitación, no se por que estaba empezando a odiarla. En un instante, quería salir, era un deseo irremediable por salir, así que tomé uno de los pasadizos secretos y terminé fuera del senado, a unos pasos de la academia de guerra. No estaba interesado, así que salí con mi armadura de juez y mis armas conmigo. La noche era bastante peligrosa, y esto me basta también para hallar ladrones. Estaba pensando en bastantes cosas entonces, una de ellas era que "Ni Valseik, ni Simbad estaban en el senado" y otra que "Las donaciones para las reparaciones de calles han desaparecido misteriosamente". Estaba preocupado por Valseik y por Simbad, aunque lo de la desaparición del dinero si que sé que tiene que ver con alguien, y me refiero a una personita llamada "Anastasia". Pero por el momento, quería relajar mi mente.
El bar Séptimo cielo me traía muchos recuerdos, recuerdos del viejo clan, recuerdos que aunque viejos y buenos clavaban un millar de espinas en mi corazón. "Ellos ya estan muertos Alraheim, no sacas nada con ponerte melancólico a estás alturas." Decidía pasar de largo, cuando vi desde afuera a un bangaa correr despavorido hacia donde me dirigía yo. Al echar un vistazo por la puerta del bar, pude ver una barra de bar destrozada, unos bangaas que llegaban a dar vergüenza, unas vieras riendo, un montón de personas agrupadas con sed de sangre, y un grupo conformado de una viera y dos humes tratando de defenderse. Al principió me dió igual, pero cuando quise proseguir mi camino, me encontré con el bangaa cobarde y a unos veinte bangaas más a mi frente, y con un grupo pequeño de lupinos a mis espaldas. Decidí no decir nada y ponerme al frente, pero ellos pasaron totalmente de mí y se dirigían al bar, al parecer con sed de sangre.
Me era dificil pasar de ellos ahora. Éso se veía bastante peligroso, aún para el pequeño grupo que estaba ahí. No soy de los que les gusta dejar a alguien siendo aporreado hasta morir y éste no sería el caso. Entré haciendo lado a todos los que me estorbaban y me puse en frente del grupo de tres personas, dando cara a sus contrincantes. Uno de los bangaas estaba tan exasperado que se puso en frente mío, con intensiones de golpearme.
- Quien te creess para venir assi como ssi fuessess la auroridad... - Tratando de propinarme un puñetazo a la cara, o en este caso, al casco. Para mí, eso se veía a camara lenta, y con la misma facilidad que me tomó ver el puño lo tomé con mi mano izquierda. Me sentía responsable de decirle al bangaa en lo que se estaba metiendo.
- Me pregunto cuantos gritos de dolor te causare... uno o dos. ¿Me ayudas con la cuenta? - Despues de eso, apreté con tal fuerza su puño que sentí huesos crujiendo y un poco de sangre rodaba por mi guante del puño del bangaa, el cual se arrodilló, dando alaridos de dolor y angustia. - Vaya, han sido tres.... no, han sido cuatro. - No miraba con pena al descerebrado, lo miraba con vergüenza. Bangaas como estos son los que hacen ver mal a nuestra raza. Uno de los que estaba al frente me reconoció.
- E.... eees... eeeees... - Decía tartamudeando. - Anda, dilo, empieza con ju y termina con ez. - A estos tipos les hacía falta provocación, y supongo que el único que podía dársela era yo. - E.. es ¡Es el Juez Alraheim! ¡CORRAAAAAN! - Acto seguido, se produjo una reacción en cadena que llevó a todos los implicados a correr despavoridos, diciendo entre dientes que no querían volver a prisión. Los lupinos, refunfuñando, se sentaron en las mesas que aún no estaban rotas o movidas. No miré al grupo mínimo y me senté en una de las sillas de la barra, la cual había sido destrozada anticipadamente por uno de los responsables de la pelea del bar. Me quité el casco y deposité mis largas orejas atrás de mis hombros, cuidando de que no tocasen la barra ya destrozada. Simplemente pedí algo irónico: - Vino de Molbol, sin destilar, sin hielos, limón o azúcar. - El tabernero no dijo nada y se metió dentro para buscar el brebaje, mientras que escuchaba a mis espaldas muchas cosas.
- No me puedo creer lo aburrido que era el tal juez...
- Sí, y mira que se veía bonito.
- No me puedo creer que me haya perdido la pelea por ese pardillo.
- Sí, es igual de cobarde que esos bangaas.
Con la última frase no me pude contener y me voltee con furia, mostrando unos ojos tan vacíos como el interior de mi corazón a toda la muchedumbre, que comenzaron a mirarme con temor o respeto.
- Si a ustedes no les gusta, no es mi problema. Es mi trabajo impartir el orden. - Dije volviéndome a sentar, viendo el vaso del brebaje en mi mesa. - No ser su juguete o su marionera. - Luego, todo el bar se llenó de un silenció incómodo
.


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Re: Diversión a la orden de la noche.

Mensaje por Kagemaru Shinmen el Vie Dic 04, 2015 5:05 pm

El combate se estaba poniendo muy interesante, los bangaa se multiplicaban de gran manera, pero cuando la pelea estaría en su máximo clímax un bangaa con armadura entro al bar, camino hacia nosotros e hizo que el combate acabara... era un juez según los murmullos de las personas, otros reclamaban puesto que les encantaba el espectáculo que se había creado.

El bar de un momento a otro se silencio drasticamente después de un llamado de atención que hizo el juez, y como todo ya se había calmado decidí relajar y seguir bebiendo, levante una mesa un poco endeble por los golpes que tubo y acomode 3 sillas en esta... me dirigí a la barra y le solicite al cantinero unas botellas de licor de vako y 3 vasos, mientras este buscaba los solicitado mire al juez que estaba sentado al lado de mi -Gracias por poner orden... aunque ya estaba todo controlado- le dije. Luego de eso mi pedido fue entregado y me dirigí nuevamente a la mesa que había recogido.

El ambiente y era el común nuevamente, de apoco se empezaban a oír carcajadas y gritos de borrachos, me senté deje las cosas en posición invitando a mis nuevos compañeros de riña para hacerme compañía y relajarnos mientras bebíamos un poco, luego de eso deje mi vaso de lado y tome la botella de licor -sera mas cómodo así que que sirviendo me a cada momento- dije mientras me empinaba la botella soltando una carcajada. mientras la viera y el hume se decidían comencé a mirar a la fémina y recordé que un bangaa destrozo su libro -Lo siento por ti libro, creo que era importante para ti después de ver esa golpiza que le diste a esa sabandija- le dije sonriendo -Si gustas puedo tratar de reponerlo, conozco un chico que trabaja en la biblioteca y tal vez lo tenga-, -Y gracias  por impedir que me golpeasen con esa botella, tienes muy buena puntería- le dije al hume mientras extendía los vasos a los dos esperando sus respuestas.

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Re: Diversión a la orden de la noche.

Mensaje por Emmarissa el Lun Dic 07, 2015 10:48 am

La situación iba de mal en peor, a cada momento llegaban más y más Bangaas, y los tres peleadores se veían más en desventaja con cada segundo que pasaba, eso hasta que entro un último Bangaa, este llevaba una armadura enorme y se puso entre el enorme grupo de Bangaas y el pequeño grupo, con un par de palabras y una demostración de fuerza lleno de miedo a todos los que aún tenían sed de combate. Ese par de palabras no pasaron desapercibidos en el bar ya que todos lo reconocieron como uno de los jueces, guardianes y protectores, y de las personas más poderosas que existían en el continente.

Emmarissa por su parte, se había puesto de pie, y con una mirada fría miro al Bangaa que se encontraba en el suelo con el estoque clavado en la mano, había dejado de gritar en cuanto sus compañeros salieron corriendo. Emma tomó su estoque, y lo sacó de la mano del Bangaa. Este contuvo el grito de dolor que le provocó el removido del estoque, y con movimientos desesperados, ahora con su mano liberada, comenzó a hacer un esfuerzo por quitar a su compañero inconsciente de encima. La viera inmediatamente limpio la sangre de su estoque y lo guardo, mientras miraba a los Bangaas que se encontraban inconscientes. “Ni siquiera fueron capaces de llevarse a sus compañeros inconscientes” Pensó Emma, mientras veía que el Bangaa finalmente Salir de debajo de su compañero y trataba de salir corriendo a toda velocidad del bar, La viera lo detuvo, poniendo una mano en su hombro y tomándolo de sus ropajes, el Bangaa del susto se tiró al suelo y se quedó ahí por unos segundos hasta que decidió voltear a ver que lo había tocado. Emma lo miró y apuntó al último Bangaa al que ella había noqueado, -Tu compañero necesita tratamiento médico- Dijo la viera y ayudo al pobre Bangaa asustado a levantar a su compañero, el cual no se veía nada bien, su cara estaba destrozada y su parte de su cráneo estaba probablemente destrozado.

Mientras eso sucedía, el Juez había hecho callar a la gente del bar que alegaba en contra de él, por haber detenido el combate. La viera por su parte, fue en camino a ver dónde había caído su libro, y cuando llego ahí, tomó el pobre libro, lo sacudió y arreglo todo lo que pudo. Se dirigía a dejarlo en su mochila cuando uno de sus nuevos compañeros de pelea, la invitaba a sentarse con él en una mesa. Emmarissa aceptó la invitación y se dirigió a la mesa.

-Lo siento por tu libro, creo que era importante para ti después de ver esa golpiza que le diste a esa sabandija- Dijo el hume con una sonrisa -Si gustas puedo tratar de reponerlo, conozco un chico que trabaja en la biblioteca y tal vez lo tenga- Continuo mientras le echaba una mirada al libro que dejaba la viera en la mesa mientras ella se sentaba.

-Gracias por la oferta, pero este libro tiene un valor sentimental para mí, no podría cambiarlo- Dijo Emma, mientras el mismo hume acercaba un vaso. Emmarissa acepto y miró el vaso por unos segundos. –Mi nombre es Emmarissa, Gracias por la ayuda con esos tipos- Dijo mientras levantaba la mirada.


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Re: Diversión a la orden de la noche.

Mensaje por Vetz el Miér Dic 09, 2015 2:39 am

Todo cambió de manera drástica con la aparición del último sujeto, este llegó a imponer orden con la categoría que su título de juez le otorgaba, el daguero no comprendía por completo lo que ese hecho significaba, pero la actuación de todos en el lugar le hizo ver que poseía un alto nivel de autoridad. Se acercó al lugar donde se encontraba enterrada su navaja, la cual atravesaba el brazo de uno de los problemáticos bangaas, y la retiró lentamente, aquel hecho causaba gran dolor en el anarquista, pero era la mejor forma de no incrementar los daños y al mismo tiempo darle una lección para que aprendiera a no meterse en problemas innecesarios.

Aceptó la invitación que le habían extendido y se acercó a la barra, lugar en el cual ya se encontraban el juez, la portadora de aquel estoque y el sujeto que fue origen de todo el conflicto, mientras caminaba se mantenía jugando con su navaja, para posteriormente guardarla - ¡saludos! – musitó para aquel grupo mientras se colocaba en la barra sin sentarse, observó aquella botella de color verde aceituna, desconocía el nombre de la misma, pero igual la pidió – me da una de esas – musitó señalándola, el tabernero volteó e inmediatamente le preguntó - ¿está usted seguro? esa botella es de lo más fuerte que tenemos por acá – ante aquella respuesta el joven solo sonrió y asintió.

Aquel sujeto que había sido el origen de la confrontación le agradeció, por el hábil lanzamiento de su navaja el cual impidió que este fuera golpeado por aquella botella – descuida, cualquiera lo hubiera hecho – contestó restándole méritos a sus acciones, después de lo sucedido horas antes, aquello no era nada, pero cuando todo comenzaba a tornarse pacifico, un grupo que ya estaba lo suficientemente ebrio armó una nueva revuelta la cual comenzó con un botellazo que se estrelló con el juez – deja de arruinar el ambiente idiota – gritaron los sujetos.

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Re: Diversión a la orden de la noche.

Mensaje por Juez Alraheim el Miér Dic 09, 2015 6:30 am

En poco tiempo el bar restauró la chispa que conocía... chicas bailando y ebrios bebiendo hasta más no poder. Yo pasaba de todo eso, mientras el tabernero dejaba una botella verde con un líquido color violeta en la barra, o al menos en lo que quedaba de ella. Me sentí mal por todo lo sucedido... Este bar me traía bastantes recuerdos. Tomé una bolsa llena de guiles y los puse en el mostrador.
- Pero señor, esto es demasia... - Interrumpí a mitad del discurso del tabernero. -
- Ésto es por su barra destruida. Reparé o compre una nueva... o gaste el dinero en lo que usted quiera. - El tabernero no paraba de mirarme con asombro. Después de todo, esa bolsa era solo una pequeña parte de mi sueldo. Solo eran 10.000 guiles, pero a el de seguro le servirían. El hume con la... lo que sea que lleve abierto, levantó una mesa y acomodó unas sillas justo al lado mío y de la barra destrozada. Era bastante obvió que odiaba la atención. Aunque ese hume me la llamó diciendo que tenían todo controlado... Típicos humes que tienen aires de grandeza... al final, terminan muertos o sin dinero y terminan mendigando. La viera recolectaba un libro destrozado, mientras que el hume más joven sólo se limitó a pedir lo mismo que yo.
- Recuerde destilar su pedido. No queremos una desgracia. - Dije mientras el tabernero procedió a mesclar el vino con un tipo de antiácido y un antídoto. Hice algo que no acostumbraba hacer... escuchar conversaciones ajenas de otras personas. Tal parece que ese libro era muy especial para la viera, tanto que el hume que estaba ahí se ofreció a restaurarlo o darle uno nuevo. Dejé de prestar atención... Hasta que la viera mencionó su nombre... "¿Emmarissa? No... No puede ser ella" Me repetía en mi mente mientras mis ojos carentes de alma veían a la viera, ésta vez prestando atención en todo detalle de ella. Tenía el cabello azul... cosa que era idéntica en la viera que recordaba... "Pero no puede ser ella... de hecho, dudo que lo sea." Lejos de confirmarlo por mis medios y saber si era la misma viera que conocía, tan solo me volteé y procedí a beber mi brebaje, tan solo para que fuese tirado al suelo por una reacción que involucra mi cabeza golpeada por una botella de licor. El vino de molbol cayó a la mesa, derritiendo con su veneno la madera con la que estaba hecha. Lenta y tenebrosamente miré hacía atrás para ver a un joven lupino y a otro un poco más adulto tratando de calmar al exasperado. Me levanté de mi silla y con esa misma mirada tétrica me posicione al frente de ellos.

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Re: Diversión a la orden de la noche.

Mensaje por Kagemaru Shinmen el Mar Dic 15, 2015 7:34 pm

después de tener una pequeña conversación con ambos, supe que la viera se llamaba Emmarissa, muy lindo nombre a mi parecer... aunque me sentí menospreciado por el hume que paso de mi -Ya que- Me dije, cuando de la nada una botella salio disparada a la cabeza del juez que estaba en la barra, este se levanto y se dirigió donde su agresor... el ambiente nuevamente se tenso, pero esta vez se sentía una ira fuerte en el, rápidamente me levante y me dirigí a detener cualquier catástrofe colocándome entre el juez y el lupino -Señor por favor, cálmese y pase por alto esta insolencia, es solo un joven lupino y considerando lo que hizo solo con tocar a ese bangaa... - Le dije al armado caballero. me di media vuelta y vi como el lupino mas grande trataba de calmar al joven -Hey, discúlpate si es que quieres caminar aun- Le dije al peludo que se veía alterado.

El lupino comenzó a mirarme y se hecho a reír -Tu armaste al altercado anterior, y me vienes con eso... anda pelea de nuevo el ambiente estaba mejor así- me dijo burlándose,yo respire y le respondí -Mira pequeño, yo no comencé nada, yo solo me defendí de unos matones que buscaban broncas y que ademas resultaban ser de una banda- el silencio se presento por unos momentos cuando se escucha un grito -Vamos cariño, golpea a ese animal para que te respete-, esas vieras ya no me estaban agradando mucho, el joven lupino se altero mas al escuchar esto y lazo un puñetazo a mi cara -Vez golpeas como un gatito- le dije a este -Solo apresúrate y discúlpate con el juez-.

voltee para ver si el caballero aun estaba a mis espaldas y así era, creo que realmente se molesto con ese acto y no tenia ganas de perdonar al peludo. En ese momento cuando esperaba que algo salvase al joven se escucho otro grito, pero esta vez desde fuera del bar -Jefe, aquí están esos bastardos, encárguese de ellos por favor-, no me lo podía creer... esos bangaas aun querían más y esta vez venían con su manda mas el cual parecía una mutación en tamaño y musculatura de un bangaa.

El tabernero comenzó a evacuar a la gente por la puerta de atrás -Hagan me el favor de desalojar en este momento el bar, ya no es un momento oportuno para estar aquí- Decía al publico en general, este comenzó a mirarme y dijo -Preocúpate de que no se carguen todo este lugar, si no me deberás tu alma y no saldrás de la cocina de lavar trastes- un fuerte escalofrió recorrió mi espalda al escuchar esto y asistí respondiendo -Esta bien, lo haré... y tu lárgate ahora, lograste lo que querías- diciéndole finalmente esto al lupino que se veía muy atemorizado ahora y que salio disparado hacia la salida. En ese momento me percate que las vieras no habían salido del recinto, si no se acomodaron en la segunda planta, un total de tres vieras 2 de ellas con arcos y una con un pergamino en sus manos -Nosotras te brindaremos soporte cariño- dijo esta ultima... -pensar que ella seria una maga roja- me dije mientras divisaba cerca de 50 bangaas alrededor.

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Re: Diversión a la orden de la noche.

Mensaje por Anastasia, La Emperatriz el Miér Dic 16, 2015 5:00 am

Equipo y Habilidades:
EQUIPO:

Rosa Creciente (Hoz/Rifle Francotirador)
 -[Modo Rifle: 100% posibilidad de acierto al atacar].
 -[Modo Hoz: 100% posibilidad de Critico].
 -[Soporte: "Hypervelocidad"  Provoca en el usuario los estados Silueta, Prisa y Triple por 3 Turnos luego de haber utilizado 3 habilidades distintas. (una vez por combate)].
Atuendo Imperial (Armadura Ligera)
 -[Anti: Sacro / Anti: Oscuro / Reacción: "Desvanecer" (Esquiva un ataque físico común desapareciendo y reapareciendo a una distancia de pocos metros y en la direccion contraria del atacante)].
Anillo del Silencio (Accesorio)
 -[Reaccion: "Silencio Primigenio" (Al ser objetivo de un estado alterado, anula todos los estados alterados del usuario y beneficiosos de los oponentes e impide el uso de habilidades por 2 turnos)].

HABILIDADES:


•Deus Ex Machina: (1 Oponente)
-Destruye el Arma, Escudo, Armadura y Accesorio con una onda mística. [2veces].
•Disparo Primatico: (1 Oponente / Modo Rifle)
-Un disparo que provoca los estados Ardor, Congelacion, Veneno y Condena [4 Veces].
•Mil Cortes: (Todos los oponentes / Modo Hoz)
-El Usuario desaparece, atacando a todos los oponentes a gran velocidad con ataques que provocan daños graves, dejando imagenes remanentes de su movimiento al atacar (provoca muerte instantanea a enemigos de nivel muy bajo)[4 Veces].
•Orden Imperial: (1 Oponente)
-Provoca el estado Embrujo en el oponente (Duracion: 4 turnos) [2 Veces].
+Herrería Imperial:
-Evita la rotura de su equipo [4 Veces/Automatico].

Anastasia salió de su despacho, con un par de documentos en la mano, se le notaba algo cansada, llevaba más de 28 horas sin dormir revisando leyes y proyectos, lo único que quería era irse a su mansión y descansar ya que el día de mañana por fin, luego de semanas incansables le tocaba un día de descanso. La joven de la capa roja se dirigía con paso firme y decidido a la habitación del juez Alraheim, simplemente necesitaba que el firmase el documento y podría irse. Al caminar por el senado la concejala no pasaba desapercibida, todos los trabajadores y la mayoría de los guardias la conocían, los soldados se cuadraban al verla pasar y como era común, sus subordinados se arrodillaban en señal de respeto. Al llegar a la habitación de Alraheim, Anastasia se encontró con unos de los miembros de su guardia personal, el hombre saludo a la concejala con respeto.

-En que puedo ayudarla mi señora-
-Tengo asuntos con tu maestro, necesito verlo ahora-
El caballero pudo notar que Anastasia no se encontraba de muy buen humor y que se le notaban las ojeras debajo de los lentes.
-Como desee, deje preguntar al maestro Alraheim-
Dijo el Caballero, y la cara de Anastasia no se alegraba ni un poco con cada retraso con el que se encontraba. El caballero toco la puerta, pero no escucho respuesta, toco nuevamente y nada, al tocar una tercera vez, La joven de la capa roja exasperada, dio un paso al frente y abrió la puerta ella misma, solamente para encontrar la habitación vacía.
-Donde esta Alraheim- Pregunto Anastasia en un tono severo.
-No lo sé, mi señora, la última vez que vi al maestro estaba en su cuarto-
-Y hace cuanto fue que lo viste-
-Hace poco más de una hora-
Anastasia suspiro y cerró la puerta con fuerza. Dio un par de pasos y con un grito llamo a su asistente personal, en menos de un minuto la chica de cabellos dorados que acompañaba generalmente a la concejala llego al lugar.
-Me llamo ama-
-Sí, necesito saber dónde está Alraheim-

-Como ordene- A terminar de decir esto, Irina salió corriendo del lugar. En los minutos que pasaron hasta la vuelta de Irina, el guardia no se sentía muy a gusto, el mal humor de Anastasia estaba empezando a sentirse en el ambiente. Y el caballero se sintió aliviado cuando la asistente apareció corriendo en dirección a su ama.
-Sus contactos, sitúan al Juez Alraheim en el bar del séptimo cielo, ama-
-¿En el bar?, que lindo, una trabajando sin descanso y él se va a emborrachar- Menciono la Concejala.
-Termina de archivar los documentos en mi escritorio, yo misma iré a buscarlo-
-Como ordene-
Exclamo Irina y se encamino al despacho de Anastasia, está en cambio se quito lo lentes y los guardo, y se dispuso a tomar la dirección contraria, se puso la capucha que tenía su capa, toco a su rosa creciente que llevaba en la espalda bajo la capa, y se dispuso a salir del edificio.

Ya era demasiado tener que trabajar hasta tarde tratando de revisar y aprobar los proyectos enviados al senado, y ahora más aún que tenía que salir del senado a buscar a Alraheim para que firme el documento, y lo peor de todo es que son proyectos sensibles, y por ende no se lo podía pedir a nadie más, y tampoco podía dejarlo para el día siguiente, ya que este proyecto se encontraba atrasado en varios días en lo que respecta a su construcción y eso era demasiado.

Anastasia se encontraba de camino al bar Séptimo cielo, tratando de apresurar el paso, la caminata la despejo un poco y logro que se le quitara un poco el cansancio que tenía, la brisa de la ciudad y la actividad de esta ayudaban a refrescarla, en su trayecto y debido al hecho que llevaba su capucha cubriéndole el rostro, casi nadie la reconoció, la verdad es que era muy raro verla sola o viajando a pie en la ciudad.

Al llegar al bar, le sorprendió ver a una Banda de  Bangaas rodeando la entrada, y se podía ver por sobre las cabezas de estos un Bangaa enorme y altamente musculoso entrando al local, los Bangaas entraban al establecimiento de a poco, por lo que podía contar habían al menos 50 de ellos entre los que había visto entrar y los que aún se encontraban afuera. Camino en dirección a la puerta cuando un grupo de aquella banda la detuvo.
-Hey señora, el bar esta fuera de límites en este momento, retírese si no quiere salir herida- Dijo uno de los Bangaas mientras le ponía una de sus asquerosas manos en el hombro.
-Te recomiendo que quites tu sucia mano de mí en este instante-
-Ya se lo pedimos amablemente ahora no nos hacemos responsables por lo que pa…- El Bangaa no termino de hablar cuando se dio cuenta que tenía la cuchilla de una gran hoz clavada en la garganta, el Bangaa cayó muerto al instante.
-¡Tu, perra!, Pagar…- y antes que ese Bangaa pudiese terminar Anastasia pronuncio unas palabras.

-Mil Cortes-

En fracción de segundos la joven de la capa roja ataco a todos los Bangaas que se encontraban afuera. De pronto las cabezas de los 30 Bangaas que se habían quedado afuera se desprendieron de sus cuerpos y cayeron rodando por el suelo, la sangre, brotaba a chorros de todos ellos, tanto que la sangre comenzó a filtrarse hacia dentro del bar, formando un pequeño rio, los Bangaas que estaban adentro se separaron dejando pasar el rio de sangre que no entendían aun de donde provenía, y en este espacio armado entro Anastasia al lugar, con su hoz apoyada en el hombro.

La concejala miro a su alrededor hasta que pudo ver al Juez Alraheim en ese lugar, se dirigió velozmente hacia él y se paró a su lado, apoyo su hoz en el suelo y saco unos papeles de una bolsa y se los extendió a Alraheim.
-Necesito que firmes estos documentos ahora, es urgente-
Los papeles, eran una autorización para enviar un destacamento importante, junto con provisiones y armamento a un lugar secreto de la frontera del continente en el cual se estaba construyendo un fuerte defensivo, y los constructores habían sido atacados por bestias repetidas veces, la verdad es que el proyecto tenía todas las firmas correspondientes, solo faltaba la suya.
-Si quieres lo firmas aca, o te devuelves conmigo al senado y lo haces alla, no me interesa pero estos documentos deben quedar listos hoy-.

Por su parte, el resto de la gente del bar estaba perpleja ante la situacion, que se exponia ante sus ojos.


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Re: Diversión a la orden de la noche.

Mensaje por Emmarissa el Miér Dic 16, 2015 8:18 am

El ambiente se tranquilizaba poco a poco, las risas y conversaciones volvían a llenar el ambiente y la viera luego de limpiar y ordenar un poco su libro, se dispuso a guardarlo, la charla se volvía amena y sus compañeros de riñas se veían lo suficientemente amables como para permanecer en la mesa. Emmarissa tomo el vaso que le habían acercado y bebió su contenido, era fuerte, pero la viera sabia mantenerse ante el alcohol. Cuando finalmente había comenzado a relajarse un poco y olvidar la riña de hace unos momentos, una botella surco el bar hasta dar sobre la cabeza de aquel juez.

El perpetrador de tal hazaña era un antrolobo medio ebrio que alegaba que la presencia del juez en el lugar arruinaba el ambiente del bar, la verdad es que se podía sentir que el ambiente era un poco más tenso desde que el Juez había llegado al lugar, pero no esperaba una reacción así de ninguna de las personas ahí dentro, no después de haber visto la demostración que el juez había dado a los otros Bangaas, y mucho menos al saber que era un juez, tendrías que vivir debajo de una roca para no saber que los jueces y los concejales eran excepcionalmente fuerte y poderosos, algunos rumores incluso decían que eran capaces de acabar con batallones completos por sí mismos, pero como muchos rumores, no parecían ciertos.

El juez se levantó con un aire de enojo y se encaminó a enfrentar al lupino que había arrojado la botella, el espadachín que había ofrecido el vaso de licor a Emmarissa se levantó de inmediato, tratando de mediar entre el antrolobo y el juez, pidiéndole al lupino que se disculpara, pero este no hacía caso, las vieras de la esquina no hacían más que echarle leña al fuego, incentivando al antrolobo a seguir en su posición ante el juez. Emmarissa les arrojo una mirada severa a las otras vieras para que desistieran en sus acciones. Y antes que pudiera decir algo para acompañar su mirada, un golpe en la entrada se sintió, los Bangaas habían vuelto, esta vez siguiendo a un Bangaa impresionantemente grande, y bien musculoso, la situación se había vuelto peor que antes, Mas Bangaas de lo que se podían ver, seguían entrando al lugar.

El dueño del lugar comenzó a evacuar a la gente, y las vieras se posicionaron en el segundo piso y aseguraron que ayudarían en el combate que estaba pronto a armarse, a pesar de contar con la fuerza de un juez, los números no los acompañaban. Y probablemente todos los que se quedaran adentro del lugar se verían envueltos en la batalla, uno de los Bangaas que entraban al bar reconoció a Emmarissa como una de las que habían golpeado a sus compañeros hace poco, y 3 de ellos se acercarán lentamente a la viera. Pero todo se detuvo de pronto, cuando habían aproximadamente 20 Bangaas dentro del bar, incluyendo al gigante musculoso, algo rojo comenzó a escurrir desde la puerta hacia dentro del bar, los Bangaas se separaron viendo como corría ese líquido, eso hasta que una cabeza de Bangaa rodó dentro del bar y una joven encapuchada entro por el camino que habían dejado, el líquido era sangre y la joven de capucha del mismo color caminaba con decisión hacia el juez. La joven portaba una enorme hoz.

Se acercó y le hablo al juez mientras sostenía en su mano unos papeles, el resto de la gente del bar estaba perpleja, sin poder moverse o hacer nada. Todos expectantes, hasta que otro antrolobo en una de las esquinas pronuncio unas palabras que los sacaron a todos del trance.

-E… Es… Es… Anastasia, la emp… emperatriz- dijo tartamudeando y se le notaba en la voz el miedo y que más que una afirmación era una advertencia para los demás.

La banda de Bangaas por su parte no sabían qué hacer, alguno miraban al exterior del bar con caras horrorizadas, mientras que los demás miraban al que parecía su jefe, buscando alguna directiva, el Bangaa gigante se veía furioso, y miraba a la joven de rojo y al juez.
Emmarissa desenvaino su rapier por si acaso, fuera lo que fuera que pasase, pasaría pronto, y las indicaciones indicaban que es lo más probable es que se desencadene una pelea aún más cruenta.


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Re: Diversión a la orden de la noche.

Mensaje por Vetz el Jue Dic 17, 2015 6:06 pm

Todo sucedía tan rápido que aquel tabernero no lo podía creer, pasaban de la tranquilidad a las nuevas confrontaciones en cuestión de segundos, el sujeto no sabía qué hacer, y no le quedaba de otra más que pedir ayuda a los presentes. Ahí, en el bar del séptimo cielo se encontraba un juez, y pronto haría acto de presencia una consejal, sin embargo había una persona en el bar que no tenía idea de lo que representaban dichos títulos, no por falta de interés, sino porque no había pasado mucho tiempo desde que despertó sin memorias.

El asunto no solo se complicaba con la llegada de aquella numerosa cantidad de bangaas sino que también se bañaba en sangre tras la aparición de la encapuchada portadora de una imponente hoz, el joven de ojos granates llegó a pensar que le gustaría tener una así, pero no se llevaba bien con las armas grandes así que no le daría buen uso.

El número de enemigos se había reducido de forma abrumadora por el ataque realizado por la encapuchada al momento de su llegada, ahora quedaban aproximadamente veinte de ellos, pero la consejal y el juez en ese momento se encontraban ocupados con la firma de aquellos importantes documentos. La batalla no parecía cesar y la joven viera dio muestras de ese hecho cuando sacó su estoque.

El de ojos granate sacó su daga, lanzándola al aire para hacerla girar y que esta cayera, estaba preparado para la batalla, y su falta de información de hacia desconocer a las dos autoridades que ahí se encontraban. Dio el paso adelante, y se impulsó hacia donde estaban los bangaas para comenzar el ataque, fue directamente por el más grande de ellos, disfrutaba de los desafíos y aquel era uno que no podía ignorar.

Aquel que se mostraba como el más fuerte de ellos se molestó al sentirse ignorado por las dos autoridades presentes, y más cuando fue un simple humano, pues era así como él lo veía, quien fue a plantarle cara. Su estado de furia le llevó a hacer un ataque apresurado hacia el de ojos granate, quien aprovechando su agilidad logró esquivarlo para realizar un corte en la piel del brazo del bangaa, pudo notar en ese momento que no sería tan fácil acabar con ese enemigo, pero eso simplemente lo hacía más entretenido.

Los daños de aquel corte fueron mínimos, sin embargo el efecto psicológico fue distinto, aquel sujeto sentía que se burlaban de él, y de cierto modo el daguero lo hacía, se divertía luchando con ese estilo, eludiendo todos y cada uno de los golpes de su oponente, propinando cortes en el mismo, y provocando cada vez más que su furia se desatara. Hasta que la mirada del ladrón cambio, y una sonrisa psicópata se vio reflejada en su rostro, fue entonces cuando decidió no esquivar aquel golpe, por el contrario, puso su navaja en la trayectoria del mismo haciendo que esta se enterrara en el puño del bangaa, para aprovechar el impulso y patear su rostro.

Para cuando había vuelto al suelo, el grupo de bangaas se sentían tan ofendidos que entre todos lanzaron una oleada frenética de ataques en contra de aquel grupo de cinco personas, ignorando por completo a las vieras que se encontraban en la parte superior de la taberna, simplemente querían acabar con aquellos que habían insultado a su banda – creo que la diversión está por comenzar – musitó el joven mostrando su disfrute ante la adrenalina generada por aquella situación.

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Re: Diversión a la orden de la noche.

Mensaje por Juez Alraheim el Jue Dic 17, 2015 8:47 pm

Mi deseo en ese momento era impartir órden sobre el antrolobo, pero en esas, el hume que estaba ahí intervino para detenerlos a ambos. Sus acciones eran dignas, al menos eso bastó para reducir mi furia, pero no la del lupino. Vi que los bangaas se habían aglomerado en la entrada del bar, ésta vez más, y con furia. El tabernero no tuvo otra opción mas que evacuar el bar. Hasta las vieras se habían unido a la acción. Pero a mi me interesaba el órden... así que fui por mi casco para detener este altercado. Cuando salí del bar, divisé la masacre que había ocurrido en un instante. Los treinta bangaas terminaron sin sus cabezas, tirados en el suelo. Formaron un río de peste y sangre y detrás de el, pude divisar una figura cubierta en una capa roja. Yo ya sabía quien había hecho esa entrada.
- Necesito que firmes estos documentos ahora, es urgente. - La voz y la figura solo eran de una persona. Anastasia, la emperatriz en persona.
- Pero... no tenías... todos esos... Bah, olvídalo - Hubiese preferido que no decapitara a tantos bangaas, a pesar de que se lo merecían. Al menos si me quedaba aquí, no van a morir, pero no dejaba de ser repulsivo para el que sea que lo viese.
- Si quieres lo firmas aca, o te devuelves conmigo al senado y lo haces alla, no me interesa pero estos documentos deben quedar listos hoy - Tomé los documentos y parecían ser un envío de tropas a una construcción defensiva. Tal parecía que los constructores estaban siendo asediados por bestias y que necesitaban un destacamento urgentemente.
- Lo firmaré aquí. Si me muevo más, realmente estos bangaas van a estar muertos y no quiero hacer el papeleo de ello. - Dije mientras ponía mi firma en el documento y se lo entregué.
- Por cierto, se nota que necesitas dormir. Deberías terminar esto e irte a la cama. - Dije mientras vi al bar y parecía que todo aún no terminaba, y no podía moverme y terminar todo esto mientras estuviese aquí parado. "Voy a necesitar un mago blanco. O..." Divisé adentro a una viera maga roja, que estaba adentro luchando contra ellos.
- Ey, chica. Si, te hablo a tí. - La maga roja vino a toda prisa hacía mí.
- ¿Sí, guapo? En que puedo ayudarte? - Dijo de manera provocativa.
- Voy a necesitar algo de restauración. ¿Tienes esferas de cura? - Ésto podría safarme del problema.
- Si cariño, pero solo me quedan dos tiros, guapo. - "Diantres, tendré que improvisar" Dije mientras me quitaba la armadura sin remover mi yelmo. Esto no iría a ser tan vergonzoso... pero el hecho era que no traía nada abajo del peto.
- Guapo... - Era vergonzoso, pero cuando vi mi torso me di cuenta que a pesar de que no comí o bebí nada en bastante tiempo, mi cuerpo se había quedado en un permanente estado de cuando hice el juramento. "¿Por qué mis ojos han sido los únicos cambiantes?" No perdí más el tiempo y le puse el peto a la viera.
- Ven al centro. Utiliza cura desde ahí. - Dijo mientras la posicione justo a mis espaldas.
- A tus órdenes, cariño. - Dijo, mientras sacaba su pergamino. - Artes místicas, devolved la salud a estos guerreros caidos. ¡Cura! - En ese instante todo el suelo se iluminó, las cabezas por arte de magia se posicionaron en los cuerpos de los bangaas y uno a uno volvieron a levantarse, algunos consternados, otros furiosos, otros asustados, y otros asombrados. La viera se me acerco y dijo: - Aquí está tu peto, guapo. - Dijo mientras volvió adentro. Debía mantener el orden aquí, así que me quedé afuera, volviéndome a poner el peto.

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Re: Diversión a la orden de la noche.

Mensaje por Kagemaru Shinmen el Vie Dic 18, 2015 6:56 pm

Todo estaba pasando muy rápido esa noche, de la tranquilidad todo cambiaba un gran ajetreo y viceversa, y de la nada mientras me preparaba para el combate el piso comenzó a teñirse de rojo - Pero qué...!!!- exclame, cuando una doncella de una capucha roja con una gran hoz entro al bar en dirección al juez, le solicito a este que le firmara unos papeles, al parecer estos eran de suma importancia, el juez firmo dichos documentos e indico a su compañera que descansase.

El juez luego llamo a la viera para solicitarle recuperar a los caídos por la hazaña de la doncella, al recuperarse (revivir literalmente) muchos de estos se retiraron despavoridos y otros solamente no se podían mover, por el golpe psicológico de esto, mientras esto pasaba el hume de la daga se disputaba con el líder de los bandoleros, casi mofándose de este en el combate.

Mientras la maga volvía a su posición fue sorprendida por 3 de los matones -che' con e'ta nos vamo' a divertir un rato- dijo uno de los agresores, cuando estos se dispusieron a atacar a la coqueta viera uno de estos cayo al piso, las compañeras de victima lo derribaron drasticamente con flechas en las extremidades, la viera no era hábil para el combate y se sentía acorralada por las dos bestias.

Cuando las vieras se preparaban para abatir el segundo atacante, un grupo de otros bangaas fueron por estas, impidiendo defender a su compañera de sus agresores. en ese momento tome mi katana y me dirigí raudamente para salvar a la desvalida maga, uno de los brutos alzaba su puñño para noquear a la femina, cuando su mano salio volando por los aires -Que acaso no sabes que a una dama no se le toca- dije mientras tomaba posición de guardia.

-Quédate tras de mi por ahora- le dije a la viera mientras esta asentía con la cabeza, di un pazo a delante para enfrentarme al gangaa y comenzamos a chocar espadas, después del tercer paso este quedo desarmando y con un fuerte golpe del lomo de mi arma quedo noqueado -Vamos este es solo el comienzo... vengan sabandijas- Grite agresivamente para desafiar a los malhechores.


Última edición por Kagemaru Shinmen el Miér Dic 30, 2015 1:36 pm, editado 1 vez

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Re: Diversión a la orden de la noche.

Mensaje por Vetz el Miér Dic 23, 2015 7:17 pm

El asombroso poder del juez fue demostrado cuando a través de sus equipamientos magnificó la magia curativa de aquella viera, logrando que todos los bangaas que fueron eliminados por la encapuchada se regeneraran a tal punto que parecía como si nada de lo sucedido hubiera pasado, era algo realmente impactante para un joven que jamás había estado en presencia de esa clase de magia, y mucho menos, de tal nivel.

Aquellos bangaas se retiraron inmediatamente, se encontraban aterrorizados ante tal demostración de poder, el número de enemigos seguían siendo el mismo, pues aunque físicamente los treinta se habían recuperado, psicológicamente estaban destruidos, sintieron el dulce beso de la muerte y era algo que no se encontraban preparados para enfrentar, aquel hecho era más que claro.

Por el contrario en el interior del local la batalla se mantenía más viva y activa que nunca, bangaas atacando a la maga que recuperó a sus compañeros, vieras arqueras defendiéndola y derribando a uno de ellos para luego ser emboscadas, el espadachín mostrando su gallardía al hacer frente a aquellos enemigos para defender a la indefensa dama, todo sucedía a gran velocidad, el tabernero no podía hacer más que mirar boquiabierto.

El ataque frenético del resto de los bangaas terminó con el joven daguero recibiendo varios golpes, pero también propinando cortes en los cuerpos de estos para dejarles incapacitados a la hora de pelear, por fortuna, no eran tan fuertes como aquel al que se enfrentó primero, pero la cantidad se le hacía un gran problema, no sabía cuántos había derrotado ya, pero estaba seguro de que varios habían caído, ¿cuatro, cinco? no podía pensar en ello, detenerse ahí hubiese sido crucial.

Los golpes comenzaban a surgir efecto, su cuerpo sentía claramente el daño acumulado, pero este no se detenía, aquella adrenalina le ayudaba a controlar el dolor, y su sonrisa en ese momento mostraba claramente que lo disfrutaba, saltó hacia atrás de la barra y tomó un vino de molbol que no se encontraba preparado, arrojó la botella al aire y acto seguido lanzó su navaja hacia la misma, haciendo que esta se partiera y que aquel liquido altamente corrosivo bañara al grupo de bangaas dejándoles gravemente dañados.

Se agachó utilizando sus habilidades de sigilo para moverse a través del lugar utilizando los muebles para cubrirse en búsqueda de su navaja, cuando llegó a esta la tomó y se paró sobre una de las mesas – que comience la segunda ronda – expresó, sabía que comenzaban a voltear la situación y requería de subir la moral de las vieras – podemos lograrlo – agregó.

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Re: Diversión a la orden de la noche.

Mensaje por Juez Alraheim el Sáb Dic 26, 2015 4:11 pm

No pude ser más que un espectador de la campal batalla que ocurría ahi dentro. Mi actitud era más calmada gracias al vino de molbol y me hacía actuar más como un juez que antes. Los guerreros parecían estar en desventaja, pero con mi paciencia miraba tranquilamente todo y veía en qué podía ayudar. Uno de los bangaas que había sido decapitado por Anastasia se acercó a mi tímidamente.
- Se-Señor Alraheim... ¿Me firma el casco por favor? - Me sorprendió la actitud del bangaa. Venir aquí por combate y luego estar al frente mío, con su traje de templario, teniendo un casco y una pluma en la mano.
- ¿No venías con ellos? - Le pregunté sorprendido.
- N-No señor. Un amigo que pasaba por aquí me dijo que usted estaba aquí y no quería perder la oportunidad... - La actitud del bangaa me llenó de sorpresa... me sentí mal por que terminó involucrandose de una manera horrible aqui y me sentí responsable de ello, pero su prescencia me dió una buena idea de ayudar a los guerreros dentro del bar para que la pelea no fuese tan dispareja. Tomé la pluma que me dió y di la misma firma en el casco y se lo entregué.
- Te doy el casco si ayudas a los guerreros en desventaja ahí dentro. Ya sabes, los dos humes y las vieras. - La cara del bangaa se iluminó y tomó la lanza que había terminado en el suelo, cubierta de sangre.
- ¡S-sí señor! ¡A la órden señor! - Dijo haciendo un saludo militar mientras intentab entrar al bar.
-Oh, y cuida ese casco. Según tus destrezas quiero verte en la academia. - Había llenado al bangaa de ilusión y se posicionó junto a los guerreros. Ahora la batalla sería más pareja y los sujetos que estaban ahí tendrían más ventaja... pero aún sentía que no era suficiente. Aún veía una clara desventaja de número y seguían entrando matones al bar. Mi presencia ya no era respetada y eso no ayudaba a menguar los destrozos que protagoniza hoy el bar, pero podía hacer acto de presencia y ser el Juez de ésta batalla para decantar la batalla a favor del pequeño grupo.
- Por la voluntad de los jueces decreto que no se puedan usar objetos y que no se destruya el campo de batalla. ¡Mi palabra es absoluta! - Levanté una carta amarilla al cielo, la cual se desintegro, esparciendose por el campo de batalla. - Siéntanse libres de atacar a muerte, pues no podrán morir mientras esté de vigía. Pero no rompais las leyes o me obligaré a meteros en prisión.. - Una vez dichas esas palabras, me quedé parado, viendo como todo se desarrollaba.

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Re: Diversión a la orden de la noche.

Mensaje por Kagemaru Shinmen el Mar Dic 29, 2015 10:37 pm

aun no podía asimilar lo que ocurría esa noche, todo era normal en al taberna y de la nada termino en una barbarie. el juez se veía mas relajado que antes y solo observaba el encuentro y yo solo trataba de defender a la viera que estaba a mis espaldas, logre dejar a esta en compañía de sus compañeras en la segunda planta -Muchas gracias cariño, te debo una muy grande por esto- Me dijo la maga roja guiñándome un ojo -No hay de que preciosa, es mas si tu caías seria un gran problema- Respondí a esta, en ese instante vi que el juez hablaba con un bangaa que parecía un poco nervioso, el juez le entrego su yelmo a este quien se acomodo en medio del bar alzando su lanza, este nos dice que combatiría de nuestro lado.

Al pasar solo un momento, el juez tomo una tarjeta amarilla que esparció un aura por todo el lugar -Cariño, el juez uso una tarjeta de ley, ahora el combate sera dentro de las leyes  y nadie podrá morir aquí- dijo la viera saltando en un pie -Que conveniente... no- le dije mientras sonreía y me posaba en el barandal del segundo nivel. Di un salto por los aires, aterrizando en un bangaa que se alzaba a atacar por la espalda al templario que nos acompañaba ahora -Entonces... si mal no escuche no se pueden usar objetos ni destruir el inmueble... Perfecto- Dije mientras comenzaba a blandir mi katana y juntaba mi espalda con la del lancero.

comencé a analizar un poco la situación en la que me encontraba, necesitaba organizar una estrategia para combatir y ya que no debería contenerme para no matar a nadie, ya que nadie lo haría, podría combatir casi a gusto. -Necesitamos juntarnos con el daguero- dije al bangaa -no nos conviene combatir por separado, es mejor juntarnos y flanquear un radio, como con una formación de triangulo, así tendremos nuestras espaldas cubiertas entre nosotros y estaremos libres para atacar o defender según la situación lo a merite- el templario me miro asintiendo a mis indicaciones y nos comenzamos a abrir paso entre los dos.

A mediados que lográbamos avanzar también resultamos magullados, ya que nuestros oponentes eran demasiados, entre tantos golpes de ida y de vuelta 3 forigados se lanzaron al mismo tiempo para reducirme,yo ya cansado aseste un puñetazo en el primero y de un raudo corte lo deje fuera de combate, pero ya con el cuerpo un poco pesado fue casi imposible esquivar al siguiente el cual me propino un poderoso rodillazo en el estomago, el templario se dio media vuelta y comenzó a combatir con el guerrero enemigo para alejarlo de mi, tambaleándome un poco pero sin soltar mi arma levante la vista para ver que el tercer bangaa dirigía su puño con una nudillera para golpear mi cabeza.

mordí mi labio por la presión para ver si lograría reaccionar, pero ya era muy tarde, dignando me a recibir el golpe titanico me prepare para este cuando un destello cayo sobre el forigado -Muy bien cariño, te dije que yo te brindaría soporte- dijo la viera, quien propino un ataque de rayo al bangaa que estaba en frente mio -Gracias preciosa, cada vez me gusta mas tu presencia- le dije a esta haciendo que se sonrojase posando sus manos en su rostro.

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Re: Diversión a la orden de la noche.

Mensaje por Vetz el Dom Ene 10, 2016 12:56 am

Tantos giros en lo que suponía ser una noche de descanso, las aventuras que el joven daguero vivía en tan poco tiempo de haber despertado sin memoria se hacían cada vez más intensas, dejando escrituras aún más profundas. La situación pasaba de estar en contra a voltearse a favor, para luego volver a complicarse, como si un ente superior en los cuales el ladrón no creía jugara con ellos por puro placer, pero al mismo tiempo, aquel hecho también se hacía placentero para él.

Debajo de la mesa se encontraba un pequeño ser – permíteme ayudar – musitó el joven no mou, que había entrado a la taberna lleno de miedo tras contemplar la masacre causada por la consejal, se trataba de un erudito aprendiz que estaba emprendiendo su viaje por Cetus y al estacionarse en Solde Ruetha se vio dentro de tal conflicto – no puedo esconderme por siempre – expresó con algo de miedo, mientras el ladrón le observaba de reojo y le regalaba una sonrisa.

La actuación de aquel nuevo pequeño amigo estaba por comenzar – ¡Ceguera! – conjuró, nulificando la visibilidad del enemigo más próximo a un daguero que no dudó en responder – gracias – musitó mientras se alejaba dejando que el pequeño no mou quedase fuera de vista, ahora tenía un blanco fácil el cual se encargaría de acabar, pues las palabras del juez así se lo permitían, nadie moriría, podía darle rienda suelta a su adrenalina.

Comenzó a realizar cortes en aquel enemigo cegado, primero en sus extremidades, para luego dejar un marca en su pecho, el ladrón se encontraba agotado e incluso adolorido, pero aquella pequeña ayuda le dio impulso para seguir – vamos, vamos, vamos – musitó entre risas un poco psicópatas, mientras iba eludiendo ataques y cortando enemigos, había perdido la cuenta de cuantos quedaban, y a la ritmo que llevaba pronto se quedaría sin energía, pero aquello le resultaba tan divertido que no podía detenerse.

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Re: Diversión a la orden de la noche.

Mensaje por Juez Alraheim el Dom Ene 10, 2016 4:15 am

La batalla había comenzado, y ambos bandos ya tenían a sus guerreros. Las reglas estaban puestas. RN-01, prohibido usar objetos y RN-38, Prohibido romper el campo de batalla. El samurai, quien había hecho pareja con las vieras que me trataban de "guapo", hacían un buen trabajo. Alternando entre hechizos y magia, ambos seres pudieron hacer combinación perfecta con el lancero. Un armonioso despliege de fuerza y magia, pudiendo reducir el número de esos seres despreciables. En cuanto al daguero, este había aliado fuerzas con un nu mou, el cuál estuvo escondido debajo de una mesa. El ser se había cansado de esconderse y se puso del lado del grupo aliado. Ahora el grupo estaba con más ventaja. No sabía como, pero otro grupo estaba entrando al bar y no me agradaba, así que la mejor cosa que se me ocurrió fue usar mis poderes de juez para crear una barrera que impidiese toda entrada y salida. Sólo consiguieron entrar diez guerreros, pero al menos después de ellos no podrían entrar más. A algunos les entró el pánico, en especial a un bangaa, el cuál hizo algo que no debía, usar una poción. Al correr garganta adentro, un sonido de silbato apareció en el aire y una tarjeta roja apareció en el cielo, envolviendolo con una luz sacra. El brillo hizo desaparecer al bangaa, dejando sólo sus armas en el suelo.
- Uno más... - En ésta ocasión, me agradaba tener trabajo. En ese instante, una botella de vino de molbol voló a mi casco, rompiendola en mi cara y logré inconscientemente tomar unas gotas. No era infracción, ya que no era partícipe de la batalla, pero el responsable de tirar la botella si lo era. La carta de color roja se posicionó sobre un antrolobo que erróneamente tiró la botella a mi cara de un golpe.
- Y van dos... - Decía con una sonrisa. Era bastante la suerte que tenían éstos guerreros, pero ahora que lo pienso... ¿Como fue que terminé en esto? De seguro averiguare quién fue el rufián que empezó todo esto.

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Re: Diversión a la orden de la noche.

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