Final Fantasy, La era de la Luz
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Tormenta de Arena [Ixen]

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Tormenta de Arena [Ixen]

Mensaje por Brask Daeisk el Jue Dic 10, 2015 9:02 pm

Equipo y Habilidades:

Equipo:
•Hacha grande | Hacha.

Esferas:
•Tiracuchilla: (1 Enemigo) Solo Hachas.
  Lanza su hacha como boomerang causando daños mínimos. [2veces]
•Rectitud: (Usuario)
  Se otorga el estado "Prisa" a cambio de padecer "Inmovilización". [1vez]

Después de abastecerse, el joven antrolobo salió de la gran ciudad para buscar su venganza. Partió hacía el gran cúmulo de arena, al cual los viajeros llamaban: Desierto de Parcelythe. El joven antrolobo fue azotado por el calor abrazador del lugar y por la tormenta de arena que le dificultaba la vista y el paso, pero el no retrocedía ni un centímetro. "Esta tormenta de arena no es nada, comparada con mi furia", decía el joven antrolobo en su mente mientras avanzaba por el desierto, en busca de los responsables de la muerte de sus progenitores. Pasó horas caminando en el desierto y la tormenta de arena empezaba a hacer más difícil la tarea. La boca se le secaba, el calor lo debilitaba y la tormenta de arena no dejaba ver bien su camino. El joven antrolobo estaba exausto y parecía que el camino que tomaba no le llevaría a ningún lugar. Entre el calor y la tormenta, logró divisar un bulto a lo lejos, y al acercarse vio que era una caravana. Logró tener de frente al chocobo que la remolcaba y logró entablar una conversación con el dueño de la caravana, quien lo recibió con una sonrisa. Era un Nu Mou, con unos grandes aretes en las orejas y un gorro de color verde en la cabeza.

<<¡Hey! ¿Estás bien?>> El Nu Mou solo veía al joven antrolobo cubierto de arena. Sus ojos ámbar estaban enrojecidos por la arena caída en sus ojos y su garganta parecía seca para decir una palabra. El Nu Mou rápidamente sacó una cantimplora de sus cosas y se la dió al joven antrolobo, el cuál había tomado un poco para escupir la arena en su boca y beber una parte de esta. El antrolobo ya se sentía mejor y podía ver con más detenimiento al Nu Mou y al rostro de amabilidad que se dibujaba en su cara. <<Gra...gracias por la ayuda.>> El joven antrolobo se sentía con energías renovadas para continuar su viaje. <<Salir en tamaña tormenta de arena es muy peligroso, joven. Muchos han sucumbido en sus estragos y sin recursos es casi imposible.>> El Nu Mou tenía razón... eso le dolía al joven antrolobo y se ponía a pensar que hubiese pasado si no se hubiese encontrado con él. <<Entendido, no volveré a cometer tal imprudencia... gracias, amigo.>> Dijo mientras le entregaba la cantimplora y se disponía a proseguir su camino, cuando la voz del Nu mou volvió a llamar su atención. <<Espera un minuto... Quisiera pedirte un favor. Ésta caravana contiene futuros reos que serán trasladados a la carcel de Solde Ruetha y unos que serán liberados por buen comportamiento.>> Esas palabras hicieron que el joven antrolobo mirara con más interés la caravana. En ella, podría interrogar a alguien que conociese el paradero del asesino de sus progenitores. <<Busco guardianes. Algunos son de bandas peligrosas y yo estoy desprotegido... ¿Me prestarías tu ayuda?>> El joven antrolobo se sentía preparado para devolver el favor. Asintió con la cabeza y una sonrisa de alivio se dibujó en la cara del Nu Mou. <<Gracias. Puedo dejarte en Solde Ruetha como paga, si quieres.>> El antrolobo volvió a asentir y dijo: <<Si es necesario, vigilaré a estos reos con mi vida. No te preocupes. No irán a ningún sitió.>> El antrolobo entró a una de las caravanas, donde vio a algunos tipos atados, amordazados y cegados con un pañuelo y otros solamente atados, hablando de manera amistosa....


Última edición por Brask Daeisk el Sáb Dic 26, 2015 4:01 am, editado 1 vez

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Re: Tormenta de Arena [Ixen]

Mensaje por Ixen Whedab el Jue Dic 10, 2015 10:06 pm

Mini Ficha:


   
Ixen Whedab
Antrolobo - Caballero Oscuro - Nivel 1
Equipo:Espada Negra(Arma)    
Esferas: •Sable Oscuro [x1] •Sable Nocturno [x1]
Items: Ninguno
       

Menuda lluvia de tierra, según sus averiguaciones en el templo de los cristales prohibidos, o algo por el estilo, donde antiguos héroes y dioses habían permanecido sellados y protegidos, su esperanza de recuperar algo de su pasado se había centrado en ese lugar, tal vez algun espíritu pudiese guiarlo en su búsqueda ya fuese con algo de información o sólo apoyo moral, también corría el riesgo de encontrar seres no muy amistosos, pero no sería la primera vez que le sucediera ni la última.
Sea como fuere, en ningún momento le dijeron que tendría que pasar por un desierto. ¿Acaso se habría perdido?, sería lo único que le faltaba, denuevo en medio de la nada sin siquiera tener la más mínima idea de donde rayos estaba, para la próxima vez compraría un mapa.

Pues estaba en el medio del mar de arena, afortunadamente había tenido la ocurrencia de llevarse una "capa", como le decía él al harapo que usaba para protegerse del sol, no era más que un trozo de tela que le cubría la mitad del cuerpo de un color oscuro, cosa que le daba más calor, pero por lo menos evitaba que se insolace.

Ya llevaba una cantimplora consumida, le quedaba otra... tendría que pensar muy seriamente en regresar. Detestaba perder tiempo en viajes infructíferos, por lo menos la última vez conoció a alguien, pero en el medio de la nada su única compañía serían los granos de arena, tal vez un cactus y una que otra lagartija.

Avanzó y avanzó y no encontró señales de cosa alguna, unas ruinas, una piedra, nisiquiera había encontrado el cadaber de alguien que ubiese muerto allí, imaginó que la arena cubría todo con celeridad y comensó a intranquilizarse.
Decidió descansar un momento, cavó un poco en el suelo y se acurrucó con su capuchón, no sabe cuanto tiempo pasó hasta que vió algo acercarse, esperó a ver que era.. parecía un carromato cuando estuvo más cerca se percató de que lo guiaba un Nu Mou, esos pequeños eran amistosos y amables, decidió probar suerte, no tenía nada que perder
Levantose del suelo y dejó que la arena callera de sus costados, a lo que el Nu Mou soltó un grito de susto, al no esperarse que algo se levantara del suelo.
YYAAAAAYYY..!!!!
Sin sacarse la capucha, pero con la mano cerca de la empuñadura de su arma se dirigió al viajero
-
No te asustes pequeño amogo, no soy un enemigo... - El Nu Mou le interrumpió - Por mi Nu Mou madre, que susto me haz dado..!! - Ixen se encogió de hombros y sonrió bajo su capucha
Aún tenía un par de preguntas...

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Re: Tormenta de Arena [Ixen]

Mensaje por Brask Daeisk el Vie Dic 11, 2015 3:04 am

El joven antrolobo entró a la caravana con cautela, pero era imposible con los reos hablando. Uno de ellos le divisó y le saludó, al igual que los otros reos. El ambiente era caluroso y casi amistoso, cosa que el antrolobo no entendía para nada. Para él, todos esos reos eran unos pillos que lo único que hacían era destruir vidas... pero en ese momento ellos parecían tan felices. "No entiendo nada... Todos se llevan tan bien...".

El joven antrolobo se sentó en el espacio mas cercano a la puerta, por si debía bloquearla si sucedía una revuelta. Ahi, terminó al lado de un bangaa color pantano... o verde musgo. El bangaa, al mirar al joven antrolobo, trató de entablar una conversación con él, de manera amable. <<Hola, amigo. ¿Qué tal, cómo esstass?>> Pero el joven antrolobo no contestaba nada, trataba de no tener contacto visual con nadie y se resignaba a mirar al suelo. Los demás veían la actitud del joven y un hume con pintas de rudo dijo: <<¡Eh, amigo! Vamos, que no te coma la lengua el ratón. Nadie de aquí ha matado a nadie... al menos no que yo sepa. Venga, comparte tu nombre con todos.>> El joven antrolobo desde ya, se sentía incómodo y solo sacó unas palabras de su boca. <<Lo siento, pero no tengo una buena experiencia con maleantes.>> Al oír eso, uno de ellos, un antrolobo al igual que el, sacó la cara por los demás. <<Algunos de los que estamos aquí, estamos por decisión propia. No todos somos asesinos sanguinarios.>> En vista de que no podía ganar esa conversación, el joven antrolobo solo decidió seguirles el juego. <<Soy Brask Daeisk... bien. ¿Satisfechos?>> Los demas saludaban al joven antrolobo, pero despues de decir su nombre, el bangaa comenzó a desviar la mirada. La actitud del Bangaa le pareció rara, pero el joven antrolobo no le prestó atención.

Pasaron unos minutos y hasta el joven antrolobo participaba en las conversaciones de los reos. Se reía y daba sus referencias que, a pesar de no ser muchas, eran bastas para todos. Pero algo que no pudo quitarse de encima fué el hecho de que el bangaa que había sido tan amable desde el principio, ya no le dirigía la palabra a nadie. Solo se sentaba, acomodaba los brazos detras de la soga que ataba sus muñecas y permanecía en absoluto silenció. El joven antrolobo se preguntaba por qué ya no le dirigía la palabra a nadie, así que se lo preguntó. <<Hey, amigo. ¿Te pasa algo? Estabas tan amistoso cuando te vi.>> El bangaa lo miro y en su cara pudo denotar pena y arrepentimiento. "De seguro está recordando el por qué está aquí y se siente arrepentido por ello. Quizás juzgué mal a éstas personas" , pensaba el joven antrolobo. <<No, no pasa nada...>> Le dijo el bangaa, forzando una sonrisa. <<Por cierto, soy Sota...>> En ese instante sintió que la caravana se detuvo y todos callaron.

El joven antrolobo sintió que algo andaba mal. En ese entonces, uno de los reos dijo: <<Si vas a salir, revisa las carretas de atrás. Aunque los chocobos van a toda prisa a su destino si se sienten amenazados, ellos probablemente vayan a buscar vagón por vagón.>> El joven antrolobo asintió y bajó de la carreta. Tomó su hacha y la apoyó en su hombro, para dirigirse hacia el Nu Mou, cuando vio ahí a un antrolobo, como él. <<¿Quién eres tú?>>, decía el joven antrolobo, que tapaba sus ojos debido a la tormenta. No podía ver gracias a la tormenta, así que no sabía si atacar o no.

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Re: Tormenta de Arena [Ixen]

Mensaje por Ixen Whedab el Vie Dic 11, 2015 4:30 am

En medio de la tormenta de arena, de detras del carromato apareció una figura, era bastante maciza, Ixen se puso en alerta, por si acaso
¿Quien eres tú? - Preguntó la figura, no sabiendo a quien contestar, Ixen miró a ambos, primero a uno, luego al otro, un par de veces, pero decidió hablarle al Nu mou, sin quitarle los ojos de encima obviamente al guerrero que había bajado del carromato.
-
Soy Ixen Whedab, viajo en busca del templo de los cristales prohibidos, pero creo que me he extraviado - El Nu mou trató de contenerse la risa, pero no lo consiguió. Era una situación extraña, tres desconocidos en el medio del desierto, en una tormenta de arena, uno riendo a carcajadas sentado en un carromato quizás con que cosa adentro, un sujeto grande, que el Antrolobo pudo identificar como alguien de su misma raza y él mismo, más desorientado que un murciélago a medio día, todos con sus bocas con arena y una desagradable sensación de necesitar bañarse, la arena se metíia entre el pelaje y lo dejaba con motas, que incomodidad más grande.
El Nu mou contestó al fin y al cabo.

-
Jaja, disculpa, es gracioso encontrarse a dos Antrolobos perdidos en el medio del desierto... pues si, estás terriblemente mal en tu dirección, el templo queda para el lado contrario..

Justo lo que le faltaba, que todo su camino lo ubiese hecho en sentido contrario, ahora estaba el doble de lejos. Definitivamente para la siguiente oportunidad necesitaría un mapa. Y uno muy bueno a prueba de zopencos.

-
Bueno, creo que debo volver todo el camino, y no tengo víveres, os pido humildemente poder acompañaros a su destino, no molestaré ni tomaré sus raciones, lo prometo

El Nu mou sonrió ampliamente - Debe ser mi día de suerte, justo necesito protectores para mi persona, verás llevo reos y maleantes a la Capital, puedo ofrecerte techo y algunos víveres como pago - Si bien no era una paga digna, Ixen estaba agradecido, por esto podía depreocuparse de convertirse un esqueleto fósil en el desierto trató de divisar bien al otro sujeto, la arena no lo dejaba ver bien, pero su capucha, por lo menos evitaba que le entrase tierra a los ojos.

Levantó un poco su capuchón y volvió a presentarse -
Como dije soy Ixen Whedab, Antrolobo, Caballero oscuro oriundo de Macalania - La cara del Nu mou se retorció en una mueca que Ixen no pudo interpretar, cuando dijo que era un caballero oscuro y levantose la capucha para poder ver al pequeño a los ojos con su fulgurante mirada amarilla, fantasmagórica, si bien el Nu mou podría arrepentirse Ixen confiaba que la amabilidad del pequeño no lo mandara a buscar compañía a bajo de un tornado de arena.

-
Estem... hee... bienvenido a bordo señor don caballero oscuro - Hizo una pequeña seña para atrás, seguramente al otro Antrolobo, cosa que ixen tampoco pudo interpretar, pero de todas formas, estaba listo, con su espada en la diestra, para poder desenvainarla de un movimiento si fuese necesario

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Re: Tormenta de Arena [Ixen]

Mensaje por Brask Daeisk el Vie Dic 11, 2015 6:57 pm

El joven lobo intentó olfatear al extraño, pero la arena se le acumulaba en la nariz al aspirar muy fuerte, y el hecho de que la arena cubría su rango de visión le dificultaba la vista desde lejos, así que solo se confío de sus oidos. El Nu Mou se bajó a darle indicaciones y reírse de lo mal que estaba orientado. El joven lobo escuchó de parte del Nu Mou que el extraño sujeto era de su misma raza, un antrolobo. Se puso a pensar que éste sería agresivo, pero no mostraba símbolos de enfado a los demás, sino consigo mismo. "Tal parece que le dolió mucho perderse...", decía el joven antrolobo en su mente. Había alcanzado a oír que era un caballero, en lo poco que captaron sus orejas. Tambien escuchó que se ofreció a defender la caravana con tal de que le dejasen en un lugar donde pudiese orientarse. Las tormentas de arena eran peligrosas y el joven antrolobo parecía estarlas conociendo. "Nunca me hablaron de ésto en mi tribu... supongo que esperaban que lo aprendiese por mi cuenta", decía el joven antrolobo. Esta experiencia le daba a conocer más el mundo que le rodeaba, diciendole a la cara la vida misma que tenía que mejorar más.

Ambos antrolobos pronto estuvieron rostro a rostro. El joven lobo pudo ver pronto que su camarada de viaje era un poco más alto que él, que su pelaje era de un color gris y que sus ojos eran de su mismo color. Si no se hubiese fijado antes, posiblemente pensaría que es uno de los antrolobos de su tribu. El joven antrolobo dejo de fijarse en los detalles, diciendo: <<Ven, aquí estaremos a salvo de la arena.>> Al entrar, vio como los demás estaban tensos y preocupados por él. <<Hey... amigo Brassk. ¿Qué passo ahí?>> El joven antrolobo se volteó hacia el bangaa que conocía antes, entregándole una sonrisa. <<No te preocupes. Fué alguien que se perdió como yo.>> El joven antrolobo se dirigió hacía el lobo grande y trató de darle la mano para que subiese a la carreta. <<Por cierto, soy Brask Daeisk, lider de la tribu Daeisk. Gusto en conocerte Ixen>>

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Re: Tormenta de Arena [Ixen]

Mensaje por Ixen Whedab el Sáb Dic 12, 2015 4:04 am

El otro sujeto se acercó, también era un Antrolobo como él. Su disposición fué bastante amistosa, era casi tan alto como Ixen, pero sus rasgos denotaban que aún era un muchacho.
Lo miró insquisitivamente por unos instantes, hasta que encontraron sus miradas, los ojos de aquel guerrero eran amarillos, pero naturales, los Ojos de Ixen eran de ese color fantasmagórico y de ultratumba por su condición de caballero oscuro, al parecer al otro lupino no le importó en absoluto lo qu hizo que Ixen llegara a dos conclusiones.

1.- El muchacho no tenía ningún rencor con los Antrolobos que abrazaban el camino de la oscuridad, ya fuese por que lo aceptaba como opción o por que conociese a otros como Ixen.. o
2.- No tenía ni la más remota idea de que era un caballero oscuro...

El Caballero oscuro se decantó por la segunda opción, puesto que el muchacho sólo lo trató como otro Antrolobo...

-
Ven, aquí estaremos a salvo de la arena. - Dijo el Guerrero Antrolobo frente a él, a lo que Ixen respondió con un leve ascentimiento de cabeza.
Se dirigió dentras de su congénere, aún sin bajar su guardia, el otro Antrolobo entró a la carroza y fué consultado por alguien, pero Ixen no alcanzó a percibir el mensaje..

No te preocupes. Fué alguien que se perdió como yo. - replicó al interior mientras subía al cacharro.
Se giró y extendió la mano a Ixen. Quen le hizo una seña con la mano en señal de negativa, podía subir sólo.
-
Por cierto, soy Brask Daeisk, lider de la tribu Daeisk. Gusto en conocerte Ixen - A pesar de ser un caballero y verse bastante torpe, Whedab era en realidad bastante ágil y grácil para su tamaño, apoyó su garra en el costado del carromato y dió un pequeño impulso, saltando al interior quedando apoyado con una de sus rodillas y su otra pierna flectada por delante. Aún con su espada envainada en su costado.
Para un observador hábil, el hecho de que era zurdo sería evidente.

Se sacó la capucha y dejó entrever su pelaje oscuro y algo descolorido, sus fulgurantes ojos amarillos se pasearon por sobre todos los presentes, algunos se intranquilizaron pues reconocieron a Ixen como un Caballero oscuro, un antrolobo que había vendido su alma a las tinieblas, un par cuchicheó, tal vez hablando de malos espíritus, o de que los Caballeros oscuros no tenían alma, o alguna suposición igual de idiota..

-
Soy Ixen Whedab, viajaré con ustedes como escolta, Es un placer conocerte Brask, estoy seguro que haremos un buen trabajo de guardas de esta caravana

Ixen supuso que él era otro de los escoltas, el Nu mou lo insinuó y evidnetemente el resto de los pasajeros que veía no se destacaban por su complexión física o su pose marcial...

Se dirigió a un pilar del carromato, el costadoderecho trasero, sacudió su capuchón hacia afuera para quitarle la arena y se acomodó en el piso, se quedó tranquilo y observando al resto, tomó su cantimplora y sorbió un poco de agua de la misma

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Re: Tormenta de Arena [Ixen]

Mensaje por Brask Daeisk el Sáb Dic 12, 2015 6:22 am

El joven antrolobo vio la seña de su nuevo compañero de viajes, mientras solo se resignó a ver como subía al carro. Todos adentro tuvieron un silencio incómodo al ver al antrolobo mayor, algo que el joven antrolobo no entendía. "Que raro... antes estaban hablando calmadamente. ¿Por qué callaron de golpe al ver a Ixen?". El joven antrolobo no pensaba quedarse con la pregunta en la cabeza. <<No entiendo que sucede. Estabais tan sociales y ahora no dicen ninguna palabra. ¿Qué pasa?>> Varios solo miraron el suelo, salvo el otro antrolobo y el bangaa al que conocía como Sota. El joven antrolobo no sabía cuál era el motivo, pero quería una respuesta... y su mirada firme indicaba que no se iría de esa caravana si no las obtenía. Al final, fue su amigo Sota quien parecía hablar por todos. <<¿Ess qué no ssabess lo que ess un Caballero Osscuro?>> "Caballero... oscuro?" El joven antrolobo veía a su compañero de viajes con extrañeza, pues no sabía que es lo que era un caballero oscuro, lo que le hacía despertar más curiosidad sobre su camarada. <<Hpm... ya basta de prejuicios>>, uno de los antrolobos alejado a unos tres reos hablaba. <<El que algunos hayamos vendido nuestra alma, no quiere decir que todos seamos igual de perversos. La oscuridad y el mal son dos cosas distintas. Es bueno que lo aprendas, joven Brask.>> Al joven antrolobo le costaba entender a que se refería el antrolobo que estaba delante de él, mas no quería prestarle importancia, debía proteger a esos reos.

Después de un tiempo, el ambiente volvió a un tranquilo habitual. Todos estaban hablando. Incluyendo al joven antrolobo. El ambiente parecía tan calmado comparado con lo pasado hace unos minutos. Unos hablaban con otros y el joven antrolobo parecía llevarse bien con el bangaa que tenía al lado suyo. Entablaron una grata conversación sobre las distintas posiciones a la hora de entablar un combate, puesto que eso es lo que más sabía el joven antrolobo, se había entrenado en el manejo del hacha por prácticamente toda su vida. Las conversaciones iban bien, pero siempre hay alguien que arruina la charla y convierte los ánimos en incomodidad por accidente. Y así lo fué con un aegyl adulto que estaba por ahí. <<Brask, siempre me pregunté algo... ¿Por qué le tienes ese odio a los ladrones?>> Al recibir esa pregunta el joven antrolobo bajó la cabeza con una cara triste y amargada. <<Ay, lo siento Brask. Toque un...>> El joven antrolobo no tenía problemas para hablar de éso con nadie. <<Unos bandidos... mataron a mis padres. Nunca se los perdonaré...>> El ambiente volvió a ponerse muy tenso e incómodo. Se notaba en la cara del antrolobo las marcas de dolor del joven antrolobo al recordar esa escena. El bangaa que estaba al lado del joven antrolobo no pudo evitar hablar con él. <<Ay chico. ¿No penssarass vengarte?>> El silenció del joven antrolobo era evidente. Quería ver rodar la cabeza del criminal que acabó con la vida de sus progenitores. El bangaa solo lo tocó con su cabeza para animarlo y le dijo: <<¿Ssabes por qué esstoy aquí? Por la missma razzón que tú...>> El bangaa miró al techo de el vagón en el que estaban y luego miro al joven antrolobo con una sonrisa. <<No vayass a cometer un error como yo... Aun eress muy joven para mancharte lass manoss con ssangre.>> El joven antrolobo no sabía que pensar en ese momento. Para él, era dificil, puesto que ese día precisamente se había convertido en hombre. Para el, ese momento era un cúmulo de emociones.

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Re: Tormenta de Arena [Ixen]

Mensaje por Ixen Whedab el Sáb Dic 12, 2015 7:50 am

Ixen observó como muchos lo miraban con temor y desprecio, y evidentemente el muchacho Antrolobo preguntó el por que...
Un silencio incómodo se apoderó del lugar, pero un Bangaa habló, era color musgo, Ixen sólo conocía Bangaas azulados y rojizos, le explicó a Brask lo que era un caballero oscuro, y comenzó un debate de que no todos eran malos.
Ixen sonrió, realente nunca se lo había planteado, ¿que camino seguiría en su vida?... que mas daba en esos instantes eso era un problema del Ixen del futuro, por ahora sólo haría lo que sintiera que era la correcto, despues pensaría en su código moral.

Luego de eso la conversación volvió a lo normal, algunos conversaban entre si y compartían historias de sus tiempos de antaño. Otrora le ubiese interesado compartir sus experiencias y hablar con el resto de sus historias, pero sólo recordaba un par de ellas sobretodo la del Bosque de Macalania y el pequeño Renn.
Como siempre sucede, SIEMPRE, alguien hace una pregunta equívoca e incómoda y en este caso no fué la excepción.
Un Aegyl ya adulto preguntó al muchacho lupino sobre algo de su pasado... y al parecer tocó una fibra sensible en el Antrolobo que cambió de inmediato su ánimo ante tal pregunta el caballero oscuro prestó especial atención en la respuesta..

-
Unos bandidos... mataron a mis padres. Nunca se los perdonaré...

Eran palabras fuertes viniendo de alguien tan joven, pensó en interrumpir pero el Bangaa lo hizo primero..

Ay chico. ¿No penssarass vengarte?
Despues de un incómodo silencio prosiguió
¿Ssabes por qué esstoy aquí? Por la missma razzón que tú...
...no vayass a cometer un error como yo... Aun eress muy joven para mancharte lass manoss con ssangre.
- El Bangaa tenía razón, al parecer el crío no había estado en una batalla real de vida o muerte, no es que no fuese valiente o fuerte, sinó que tal vez no había tenido la oportunidad de tener que acabar con la vida de alguien para conservar la suya.

Aunque era algo que tarde o temprano, mas temprano que tarde, tendría que aprender con sus propias agallas, sólo entonces Ixen decidió intervenir.

-
Brask.. escucha la voz de un lobo un poco más viejo - Alzó la vista y miró al Brask a los ojos, su tono solemne se hizo evidente, hablaba con total seriedad.
-
La vida siempre nos trae pruebas difíciles de afrontar, y nada ni nadie nos prepara para hacerlo, tu por lo menos, tienes recuerdo de tus padres. Había algo de desdén evidente en su hablar, no recordaba a nadie a quien asociar a una imagen paterna o materna, sin embargo su voz y actitud seguían tan firmes como cuando comenzó a hablar.
-
No busques venganza a tontas y a locas, antes que todo entrénate, no de forma física sinó de forma mental, es muy distinto tener un contrincante frente en lugar de un enemigo, tu contrincante está ahí para enseñarte, para aprender ambos... tu enemigo buscará quitarte el último aliento de la garganta... ya sea de la forma más rápida y efectiva o la más lenta y dolorosa.
Prepara tu voluntad para tomar una vida, no sólo sólo cargas con la muerte de tu enemigo, sinó con la pena y rabia que generas en sus afiliados y familia, recuerda que esas mismas personas cercanas al que asesines podrán tener un sentimiento parecido al que experimentas tu ahora, piensa bien si tienes la templanza para llevar el peso de la muerte del malnacido y el odio y deseos de Venganza de sus camaradas


Las palabras de Ixen eran duras, pero reales, a veces carecía completamente de tacto, pero Brask era un guerrero, tenía que ser fuerte el mundo es cruel y para los Guerreros de buen corazón como él era mucho más dificil...

Era raro que empatizaba con alguien así, tal vez sería que era de su raza, tal vez por que era un muchacho con menos experiencia o quizás por un poco de todo lo anterior.
Sin embargo estaba completamente en sus cabales al darle un toque de realidad, un balde de agua fría al Antrolobo, no pretendía ser hostil, pero al parecer se había dado cuenta demasiado tarde que tal vez no había tenido el suficiente tacto, sin embargo, si no dijese las cosas como son en realidad, dejaría de ser él mismo.
Suspiró y miró a los ojos al líder de la tribu Daeisk.

Ixen Whedab

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Re: Tormenta de Arena [Ixen]

Mensaje por Brask Daeisk el Dom Dic 13, 2015 6:14 am

El joven antrolobo sintió con gran peso las palabras de su camarada. Él había jurado que iba a hacer pagar al asesino de sus progenitores, pero nunca había pensado en asesinarlo. "No lo sé... ¿Realmente tengo que asesinar? No estoy tan seguro ahora... pero quiero hacer que que pague..." La cabeza del antrolobo era un completo desastre, realmente no sabía que pensar. "Si hay tantas personas aquí, posiblemente obtenga más puntos de vista de los demás." <<Nuestra tribu se divide en dos, los antrolobos especializados en puño limpió y los antrolobos que siguen el arte del hacha. Desde pequeño me enseñaron que el hacha es un instrumento para asesinar rápida y dolorosamente, y que debe ser empleado por manos fuertes y firmes que no teman quitar una vida...>> El joven antrolobo hizo una pausa. Desde ya lo que decía lo hacía con orgullo por su tribu, pero sentía que éso no era lo correcto. <<Pero mi madre me decía que el verdadero sentido de un arma era el de proteger sin mirar a quién... y nunca recurrir al asesinato debido a que éso me volvía peor que el sujeto al que me enfrentaba>> El joven antrolobo ya no sabía que hacer... desde que se enteró de la muerte de sus padres, pensaba pagar con la misma moneda al asesino de sus progenitores, pero ellos le hacían reflexionar que eso estaba en contra de lo que su madre le había enseñado por tantos años. <<Deberíass hacer lo que tu corazzón demande, joven Brassk. No todoss sson buenoss... pero tu tieness la elección de sserlo.>> Las palabras del bangaa tenía algo de razón. El joven lobo no tenía por qué mancharse las manos para hacer pagar al asesino de sus progenitores, pero no sabría si sería capaz de controlarse.

Había pasado ya unas horas y el joven antrolobo sentía como la arena se metía en sus orejas, haciendo un divertido movimiento con sus orejas y sus manos, convirtiéndose en el hazme reír del momento. El joven antrolobo le daba igual que se rieran de el, pero le parecía divertido todo eso. Estaba liberando tensiones entre los demás y hacía mas grato el viaje... pero no todo es grato en la vida, y el joven antrolobo lo sabía. Mientras limpiaba su oreja, ésta se movió hacía atras para captar que los chocobos galopaban más rapido... o habían más. Se volteó para ver lo que había detrás y vio cómo dos tipos montados en chocobos rojos se aproximaban a ellos. El joven antrolobo rápidamente acercó su hacha a su mano siniestra y gritó: <<¡Todos lejos de la entrada!>> Mientras veía como los bandalos se acercaban cada vez más. Se volteó a su compañero antrolobo y dijo: <<¿Estás listo. colega?>>

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Re: Tormenta de Arena [Ixen]

Mensaje por Ixen Whedab el Lun Dic 14, 2015 8:29 pm

El muchacho había quedado confundido, pero lo bueno es que lo había asimilado de buena manera.

El viaje siguió de manera calmada, compartiendo entre ellos, a pesar de que Ixen era mucho más reservado que Brask, para él era un trabajo.. no le importaba hacer amigos, ni contactos, nada. Sin embargo no pudo evitar darle ese discurso al muchacho, tal vez alguien se lo había dado a él antes, pero como su cabeza estaba más del 50% en blanco no recordaba si realmente alguien le ubiese dado esa lección.
Ahora que lo pensaba, tenía algunos valores muy inculcados en si mismo.. pero no sabía de donde, se sentía casi como un títere y lo peor es que no sabía a quien hecharle la culpa.

Estuvo distante largo tiempo, pensando en su propia miseria, n realidad no era miserable en si.. sinó que sentía que su memoria era una miseria, no podía recordar casi nada, no tenía madre, padre, abuelos... amigos...
Tal vez era hora de pensar más seriamente en que haría en su vida, en vez de buscar fantasmas del pasado que podrían incluso, no agradarle o ayudarle en lo absoluto.

Sea como fuere permaneció enclaustrado en sus pensamientos hasta que unas risas lo sacaron de su ensimismamiento.

Brask había hecho algo que hizo reír a los presos, al parecer no le importaba que rieran con sus acciones él era feliz de ser libre en hacer lo que quisiese, era todo un Lobo tribal, con algunos sentidos de sociedad distintos a los de otros "más civilizados" .. de pronto la expresión del muchacho cambió y comenzó a otear la parte trasera del carromato.. Ixen también se concentró en su sentido del oido, sacándose el capuchón.
Era poco perceptible pero se escuchaban más patas de chocobo.
Brask se dirigió raudo a la parte trasera, se quedó en la entrada, Ixen con su garra izquierda movió un poco las telas de la parte trasera y vió lo mismo que Brask, dos jinetes en chocobos Rojos.

¡Todos lejos de la entrada! - Dijo el joven líder de la tribu Daeisk con tono autoritario, realmente tenía madera de liderazgo, se preparó y le dijo a Ixen - ¿Estás listo, colega? - el Caballero Oscuro dejó la tela, y se levantó, llevó su mano derecha a la saya de su espada, sacó su escudo y desenvainó su hoja negra.
-
Nací listo colega - Podía sonar pedante, pero realmnete no sabía hacer nada mas que luchar, desde que despertó en aquel mausoleo en las profundidades del Bosque de Macalania.

Volvió a ponerse su capuchón para que le molestara menos la arena en la vista, y se puso al lado derecho de Brask, despues de todo era zurdo y no queria tener a su camarada en la línea de su espada, se concentró en ver cuantos eran, tal vez uno debería quedarse atrás mientras el otro iba a socorrer al Nu mou que conducía al frente de la carreta.

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Re: Tormenta de Arena [Ixen]

Mensaje por Brask Daeisk el Mar Dic 15, 2015 5:42 pm

Los chocobos se acercaban cada vez más, el joven antrolobo no estaba enterado de nada, pero como supuso que el Nu Mou estaría en problemas, decidió gritar algo. <<¡AMIGO, ESCÓNDETE YA!>>, dijo el joven antrolobo y en el instante en el que lo dijo, la carreta se detuvo y sintió al Nu Mou bajar de la carreta y esconderse. Los chocobos se detuvieron al instante y lo que parecían dos enemigos, pronto se convirtieron en cuatro. Al parecer, dos de ellos compartían un solo chocobo. Eran dos humes, un aegyl y un bangaa, el cual parecía ser el lider del grupo. Ambos entraron a la carreta y al parecer, buscaban a alguien... y la cara aterrada del aegyl que estaba ahí parecía que era la respuesta. Ambos entraron, mientras ambos antrolobos parecían resguardar la entrada con todo lo que tenían. El joven antrolobo sostenía su hacha firmemente con su mano siniestra, mientras que con su mano diestra guardaba el peso de semejante hacha. Los bandidos vieron a los antrolobos y divisaron a su objetivo, quen parecía ser el Aegyl que estaba con ellos. Los bandidos sacaron sus armas y el bangaa dijo: <<Será mejor que se aparten, nuestro objetivo es el traidor, no ustedes.>>, con tono muy autoritario, cosa que enfadó al joven antrolobo de una manera excesiva. <<¡Por que mejor no te aparto yo!>>, dijo el joven antrolobo sin medir consecuencias y arrojarse sobre el lider y uno de los humes. Dió un corte en vertical que falló, luego otro, y otro, y otro. Cada fallo agotaba las energías del joven antrolobo de sobreexceso, hasta que casi sin darse cuenta uno el hume logró desarmarno y sujetarlo. El joven antrolobo estaba cansado y no podía hacer fuerzas... el bangaa, el cual tenía unas garras, se las quitó diciendo: <<Les advertí a ustedes que no se entrometieran... nunca escuchan...>>, dijo mientras golpeó con su puño en la zona abdominal del joven antrolobo. A pesar del daño, el joven antrolobo no retrocedía ni un centímetro. El bangaa dio cinco golpes en el abdomen del joven antrolobo y este ya estaba escupiendo sangre. Luego tomó el cuello del joven antrolobo y comenzó a ahorcarlo. El joven antrolobo comenzaba a perder el aire y la conciencia. "No quiero morir aquí... aún debo encontrarlo..." Decía en su mente, hasta que el bangaa decidió soltarlo. <<No... ¿Sabes qué? Prefiero que sea tu propia arma la que acabe con tu vida>> Mientras tomaba la enorme hacha que tenía el antrolobo. <<Es una hacha muy potente... rebanará bien tu cuello, estoy seguro.>> Tal vez, ésta es la oportunidad del antrolobo de escapar. Cuando el bangaa se dispuso a dar el golpe final, el joven lobo se agachó, haciendo que la cabeza que rodara en el suelo fuera la del hume. El joven antrolobo estaba desarmado, pero éso no le iba a impedir defenderse. Aún tenía sus garras y sus dientes y no iría a temer el usarlos.

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Re: Tormenta de Arena [Ixen]

Mensaje por Ixen Whedab el Mar Dic 15, 2015 11:22 pm

Ixen se situó en la entrada, y Brask le indicó al Nu mou que se escondiese. La carreta se detuvo e hizo que la distancia entre los persecutores y el carromato fuese disminuyendo mucho más rápido.
De las Monturas se bajaron cuatro sujeros, dos Hume, un Aegyl y un Bangaa el cual fué el que habló.

Será mejor que se aparten, nuestro objetivo es el traidor, no ustedes.
¡Por que mejor no te aparto yo! - Dijo bravamente el muchacho y se lanzó contra el Bangaa, Whedab pensaba que al parecer la máxima de su tribu era derrota al más fuerte primero, era una buena idea, pero al ver que el muchacho no podía con el bangaa, a Ixen le entró la preocupación.
Bajó de la entrada del carromato y no medió palabra alguna, se armó con su espada y su escudo y avanzó al encuentro de los otros dos, el Hume y el Aegyl.
Al ver esto sus contrincantes se armaron, el Aegyl con una lanza y el Hume con una daga.
El plumífero alzó el vuelo, Ixen ya estaba en desventaja. Sin embargo el Hume parecía más débil pero el Caballero Oscuro se equivocaba.
El Hume se movía de fórma rápida y ágil, Ixen en posición defensiva esperaba la primera arremetida pero de la nada apareció el Aegyl en picada dándole un feo corte en la pierna derecha.
Ixen apretó los dientes y recibió un corte no muy profundo en su costado derecho, el Hume había pasado con su guardia baja, miró de reojo al muchacho y también tenía sus propios problemas.

Retrocedíó para ponerse en equilibrio, se agarró la pierna, el corte era profundo y la herida se le estaba llenando de tierra, ¿como diablos había visto ese Aegyl a su objetivo?, sea como sea lo importante era otra cosa, el Hume estaba entrando a la carreta, a lo que Ixen saltó en su dirección y logró alcanzar su pierna, la agarró con ambas manos y lo haló con fuerza al exterior lanzándolo de rostro a la arena, éste se levantó y escupió la tierra que se le había metido a la boca y la nariz

Maldito perro
Ixen sonrió, pero estaba atento de su espacio abierto, el Aegyl podría caerle de un momento a otro con su lanza denuevo, el Caballero oscuro no sería tomado denuevo con la guardia baja.
Oteó al Muchacho y vió que estaba desarmado, pero ya uno a uno.
Eso ya era bueno.

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Re: Tormenta de Arena [Ixen]

Mensaje por Brask Daeisk el Miér Dic 16, 2015 7:14 pm

<<Ngh... Grrrr...>> En un instante, la boca del antrolobo era más sangre que saliva. Dandole un aspecto siniestro. Ésta vez el joven antrolobo se puso en cuatro patas, al asecho de su presa. El bangaa se puso en guardia, arrojando el hacha lejos y poniendo ambos puños cerca de su cara. Si era un monje, como los de su tribu, sabría como operan. Así que no dudó en ponerse en una posición defensiva mientras gruñía y esperaba el primer golpe. El bangaa reaccionó y lanzó un golpe que el joven antrolobo pudo esquivar, para contraatacar y rasgar el hombro y parte de la tela del bangaa. Éste atacó con el otro puño y el antrolobo logró rasgar en contraataque otro de sus hombros. Aprovechó de esquivar otro golpe para entrar en un frenesí de arañazos. Golpe tras golpe desgarraba parte de la ropa y el cuerpo del bangaa. Del bangaa solo se veian harapos y arañazos. El bangaa terminó arrodillado en el suelo, cansado y herido. <<Hah... hah... no pienses... que me he rendido... todavía... no hemos acabado.>> El bangaa pronto se levantó del suelo y removió los harapos del traje que usaba. <<¿Ah, sí? Entonces... atacame... con todo lo que tengas...>> El joven antrolobo entendió que la batalla estaba solo comenzando, y no se iría a retractar.

El bangaa lanzaba puñetazos con gran fuerza y velocidad, muchos impactando en el cuerpo de el joven bangaa. Ya no veía algún orificio por el cual contraatacar, solo podía esquivar y nada más. Trataba de moverse y el bangaa lo detenía a base de patadas y golpes y cada evasión cansaba más al joven antrolobo. Hasta que un puñetazo en la cara le tiro al suelo y logró que el bangaa tuviese la balanza a su favor. El joven antrolobo podía esquivar los golpes en el suelo con menos esfuerzo, y podría usar su posición para poner las cosas a su favor. Usando sus patas, logro apoyarlas en el bangaa y empujarlo lejos. El bangaa cayó de cabeza en la arena. Se notaba que el esfuerzo extra lo tuvo agotado, ya que le costaba levantarse y al lograr hacerlo, el bangaa solo daba puñetazos al aire. Al final, terminó arrodillado en el suelo una vez más.

<<Mátame... ya no puedo... seguir.>> Al bangaa le costaba respirar, moverse o mantenerse arrodillado. Entre el calor y la arena, tanto el antrolobo como el bangaa estaban exaustos. El joven antrolobo tomó el hacha y al disponerse a cortar al bangaa, se detuvo. Recordó la frase de su amigo Sota y empezó a reflexionar... "No... no voy a convertirme en un asesino..." y entonces el joven antrolobo tomó el hacha y usó el palo que tenía de empuñadura para golpearlo en la nuca. El bangaa cayó inconsciente en el suelo. Su batalla había terminado y se preguntaba como le iría a Ixen... ¿Habrá tenido éxito al igual que él? El joven antrolobo no lo sabía.

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Re: Tormenta de Arena [Ixen]

Mensaje por Ixen Whedab el Sáb Dic 19, 2015 12:02 am

El Caballero oscuro por su parte se posicionó de espaldas al carromato, para ganar cobertura. Si el Aegyl quería atacarlo sólo podría ser de frente o semi costado.
El Hume ladrón se lavantó y sacudió su pañuelo, tanto él como su compañero volador tenían algo de arena en su ropa y cabellos, cosa que a Ixen no le molestaba por llevar su capuchón casi cubriendo por completo de su cintura hacia arriba, esperó con el escudo alto y la espada de costado, el Hume dudó de como atacar. Ixen se concentró en su entorno y vió que el Hume hacía unos movimientos extraños con su daga y se disponía a atacar.

El Ladrón se lanzó de frente a Ixen que esperaba detenerlo, cuando sus oidos atentos sintieron como la arena chocaba con algo por encima de su cabeza.. a duras penas alcanzó a reaccionar y se lanzó a un costado, el Ladrón pasó de largo con una expresión de sorpresa en su rostro y los ojos algo desorbitados, cayó de cara al frontis de la entrada del carromato y el Aegyl le cayó encima dándole un corte en el brazo izquierdo y también quedando ensartado en la madera del vehículo.
-
¡¡ARGGHH..!! ¡¡IMBECIL..!! - Le gritó el Hume a su compañero volador, que intentaba sacar su lanza ensartada en el carromato.
Ixen reaccionó, sacudió la arena de su cabeza y se lanzó al ataque.

Soltó su escudo y agarró el Ala del Aegyl con su mano derecha puso su espada del costado derecho y la haló confuerza hacia la izquierda cortando el plumaje y un poco de la carne y el tendón del ala del Aegyl que con el dolor y la sorpresaa soltó su lanza en el acto y salió "volando" en la dirección que Ixen lo había halado.. El Hume intentó reaccionar pero el Caballero oscuro ya estaba encima. Sin espacio para maniobrar su espada, y el hume en clara desventaja apostó a golpearlo con su cabeza en el graneo esperando que se desorientara un poco pero falló, el Ladrón había intentado darse la vuelta para apuñalarlo pero Ixen le dió un cabezazo igual, pero dándole a la nariz del sujeto, el cual comenzó a sangrar de sus fosas nasales y lagrimear de sus ojos. Ambos enemigos estaban fuera de combate.

Se sobó la frente, ese Ladrón tenía la cabeza bastante dura.
Miró al Aegyl de reojo que se quejaba, mantenía su mandíbula apretada por el dolor y sujetaba su ala derecha con evidente dificultad.

Oteó al chico y vió como le daba el golpe de gracia a su enemigo... y lo dejaba inconciente.

-
Será mejor que recojan a su jefe y se vayan, si no quieren morir en la tormenta
- Maldito perro, me la pagarás - Dijo el Aegyl con evidente furia en sus ojos y su tono de hablar.
-
Soy Ixen Whedab, Caballero Oscuro de Macalania, y lo único bueno que tengo son enemigos. - Le hizo una seña al muchacho y recogió su escudo... tomó al Ladrón aún desorientado y lo lanzó a los pies del Aegyl.

Escupió el poco de arena que le había entrado al hocico y esperó a Brask mientras miraba fijamente a los sujetos arrodillados en el suelo.
Mientras su capuchón aún flameaba con el viento acomodó su escudo en la espalda tomó la Lanza del Aegyl, que estaba aún clavada, la destrabó del carromato y se la arrojó a su propio dueño a los pies, tal como lo había hecho con el Hume.
La daga del ladrón se había perdido para siempre en aquellas arenas.

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Re: Tormenta de Arena [Ixen]

Mensaje por Brask Daeisk el Sáb Dic 19, 2015 6:28 am

La batalla había terminado. El joven antrolobo se sintió feliz, ya que había podido derrotar al bangaa sin asesinarlo. Eso para el era un logro de que podía controlar su ira asesina a la perfección. Miró hacia su amigo antrolobo y vio que el también había tenido éxito en su batalla. Su amigo antrolobo le dijo a los bandidos que se llevaran a su jefe y se fueran, pero le sorprendió la actitud de los secuases al ignorar completamente a su jefe. <<¡Ey! ¿¡Y el jefe?!>> Dijo el aegyl, tomándose una ala con la mano. <<¡A la mierda el jefe, ahora tú eres el nuevo jefe!>> <<Oh, buen punto>> Dijeron ambos mientras montaban los chocobos y se iban. "Que panda de ratas, dejando a su jefe ahí tirado..." pensó el joven antrolobo mientras miraba al jefe de los bandidos ahí tirado en el suelo.

El nu mou salió de su escondite y se acercó a la escena. Vio al hume con la cabeza rebanada mientras el hacha del antrolobo estaba al lado del bangaa. <<¿¡Pero que demonios pasó aquí!? No me creo que el propio bangaa haya decapitado a uno de sus aliados.>> El antrolobo no entendía por qué se lo preguntaba. <<El tipo tomó mi hacha y el hume me sujetó desde atrás. Yo me agaché y...>> El nu mou interrumpió al antrolobo a la mitad de su charla. <<Mira, con que encadenes a ese adentro a mí me vale. Es bastante peligroso el tenerlo cerca y dejarlo aquí a su suerte es ilegal.>> El joven antrolobo asintió con la cabeza y al intentar moverse, sintió como si un dolor fuerte se apoderara de su cuerpo. Terminó de rodillas en el piso y el joven antrolobo comenzó a cuestionarse si los golpes del bangaa habían sido efectivos, en especial los que fueron dirigidos al abdomen del joven antrolobo ya que empezaba a toser sangre. El joven antrolobo hizo un esfuerzo para moverse. <<Yo... lo llevaré... al carro...>> Mientras trataba de moverse hacía el bangaa. El bangaa color esmeralda se asomó afuera de la caravana y vio al joven antrolobo malherido y trató de hacer algo al respecto. <<Déjame ayudarlo, porfavor>>. El nu mou se negó al liberar las amarras del bangaa. <<Mira como esstá... no te podráss al bangaa y a Brassk tu ssolo... déjame ayudar...>> El nu mou parecía no tener otra opción mas que liberar al bangaa. Éste corrió hacía el joven antrolobo y lo hizo apoyarse en su hombro. <<Vass a esstar bien, amigo>>, dijo el bangaa mientras cargaba al joven antrolobo adentro de la carreta. <<Gra... gracias, amigo>>, dijo el joven antrolobo, tosiendo un par de veces un poco de sangre que se mesclaba con la arena. El nu mou se aproximó al otro antrolobo y dijo: <<T-tú, ayudame a entrar y encadenar a éste tipo. Sera jusgado por sus acciones en Solde Ruetha.>> El joven antrolobo estaba cansado, pero la buena acción que hizo lo mantuvo feliz.

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Re: Tormenta de Arena [Ixen]

Mensaje por Ixen Whedab el Lun Dic 21, 2015 8:59 pm

Todo había salido bien, al parecer..
Los ladrones tomaron los chocobos y salieron huyendo dejando a su jefe.. o ex jefe a su suerte, que banda de zarrapastrosos traicioneros.
El Nu mou salió de donde estaba y preguntó que había sucedido, sobretodo con la muerte del otro hume, decapitado por su propio jefe. Brask le explicó y el Nu mou insistió en llevárselo para ser juzgado en Solde Ruetha, y le indicó a Brask que lo tomase y amarrase en la carreta pero el muchacho no se había percatado de que en realidad sólo su voluntad y fuerza mental lo mantenín en pié, pues al dar el primer paso se desmoronó, los golpes del Bangaa monje le habían hecho mella al fin y al cabo.

Ixen no se percató de esto pues se subió a la carreta a buscar algo con que vendarse la pierna, el Nu mou soltó a uno de los prisioneros para que ayudara a Brask y se dirigió al caballero Oscuro con algo de recelo y miedo.
-
T-tú, ayudame a entrar y encadenar a éste tipo. Sera jusgado por sus acciones en Solde Ruetha. - el Antrolobo sólo lo miró, a lo cual el Nu mou retrocedió un paso algo intimidado, Ixen parecía intimidante, sobretodo cuando tenía las garras manchadas con sangre. Su mirada penetrante con esos ojos amarillos fulgurante podrían poner intranquilos a cualquiera.
Se giró a ver el cuerpo inconciente del Bangaa y volvió a ver al Nu mou.
-
Está bien, pero si causa problemas lo mato y no te ayudaré a limpiar tu carreta antes de entrar a Solde Ruetha - el Nu mou abrió los ojos de par en par, no imaginaba que Ixen fuese así de cruel y frío, pero sin embargo era un guerrero experiementado y hacía lo que estuviese a su alcance para proteger la caravana como había prometido, inclusive quedar herido como quedó.

Se acercó al Bangaa, se aseguró de que estuviese inconciente, le sacó sus armas, la armadura y cualquier cosa que fuese peso extra y se lo hechó al hombro.

Comenzó a caminar a la carreta y lo dejó en la entrada de la misma, se aseguró de que quedase bien sujeto con las amarras y volvió por el Hacha de Bras y las cosas que le había despojado al monje. Las subió a la carromato y luego subió él.
Se acercó al Bangaa verduzco y a Brask con el arma del Aguerrido Antrolobo.

-
Lo hiciste bien muchacho aquí recuperé tu hacha, descansa, yo seguiré vigilando

La venda de la pierna de Ixen ya se había tenido de un color rojizo oscuro, pero el Caballero oscuro estaba bien.
Se volvió a sentar cerca de la salida trasera del carromato, empezó a mirar por la salida, eventualmente si algo más pasaba, la tormenta de arena seguia azotando el lugar, pero ya con menor fuerza.
Sacó un trozo de charqui y comensó a comerselo, combatir siempre le abría el apetito.
Hechó una mirada al resto de los "pasajeros", pero ninguno lo dirigió la palabra, tendría un viaje silencioso si Brask no le entablaba una conversación... y en su estado, lo dudaba mucho.

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Re: Tormenta de Arena [Ixen]

Mensaje por Brask Daeisk el Mar Dic 22, 2015 6:53 pm

El bangaa logró con todo su esfuerzo llevar al joven antrolobo arriba, logró sentarlo y darle agua para que pudiese escupir toda la sangre. El joven antrolobo estaba lejos de sentirse mejor, pero iría a sobrevivir, eso sí era seguro. Su camarada antrolobo arrojó al bangaa al carro y lo encadenó a este, no sin antes decir que lo mataría si hacía un movimiento brusco. <<H-Hey, me costó mucho luchar con el. No mates a mi presa...>> Logró decir el joven antrolobo, aún un poco entumecido por el dolor. Parecía que había ganado un poco de respeto, ya que su camarada antrolobo le había devuelto el hacha, arma que representaba su temple y su furia. <<Heh, gracias c-compañero>>, dijo el joven antrolobo con una sonrisa en la cara. Estaba contento, puesto que acabó una batalla sin asesinar a su presa... tal como lo habría hecho su madre. Eso dibujaba orgullo en la cara del joven antrolobo. "Madre, tenías razón. Uno puede y tiene la oportunidad de controlar esa ira. Voy a usar ésta hacha para proteger a los demas... y cuando me encuentre con él..." El joven antrolobo detuvo sus pensamientos en ese momento y entró en duda... ¿Realmente iría a perdonarle la vida al sujeto que asesinó a sus padres? ¿Lo entregaría a prisión o pagaría con la misma moneda? El joven antrolobo estaba indeciso sobre eso... "... cuando me encuentre con el... supongo que será como ese dicho, el fin justifica los medios... solo espero ser yo el que tome la decisión" Decía el joven antrolobo en su cabeza.

El viaje volvió a tener un giro algo siniestro. Nadie dijo una sola palabra mientras su compañero lobo sacó un poco de carne seca y comenzó a comerla. El joven antrolobo se sentía algo responsable por el silencio incómodo, así que se movió un poco para sentarse bien y tomó el bolso andrajoso que tenía. Dentro de el, habían varias cosas: Dientes de lobo, amuletos de su familia, cosas secas... pero lo único que el joven antrolobo buscaba era una pequeña reliquia de su madre, una Armonica. Con ella logró tocar una "canción" que le había enseñado su madre hace mucho. Era una de las canciones que su madre tocaba cuando entraba en frenesí asesino. Todos estaban maravillados con la canción de el joven antrolobo, pero el estaba maravillado de poder compartirla con los demás para poder sacarles una sonrisa. Ignorando lo demas, siguió tocando. Pensaba que eso era lo único que podía hacer en esa posición. A pesar de lo herido que estaba, el joven antrolobo sonreía internamente.

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Re: Tormenta de Arena [Ixen]

Mensaje por Ixen Whedab el Jue Dic 24, 2015 6:52 am

El silencio era incómodo para todos, pero Ixen estaba acostumbrado a sentarse en un rincón y que nadie lo molestase. Miró con melancolía la retaguardia de la caravana, observando como la arena arrasaba allí afuera, pensaba cuando podría recobrar algo de su pasado, aunque ahora que tenía tiempo para pensarlo con detenimiento, tal vez se encontraría con algo que no le agradara de su pasado, pensaba si sería mejor simplemente seguir adelante, sin mirar atrás, pero sin embargo, sentía en el fondo de su negro corazón que algo había en su pasado que debía saber.

Suspiró, el viaje se tornaba aburrido, el muchacho, Brask, era al parecer el alma de la fiesta.. y con él indispuesto todos sentían más tensión que relajo.. hasta que de un momento a otro, el joven líder de la tribu Daeisk se incorporó, a duras penas, y alcanzó una armónica de su equipaje para posteriormente comenzar a tocar una melodía.
Algo se le hacía familiar a Ixen, no sabía si la melodía en si o que alguien tocase música, comenzó a escuchar atento al igual que todos los de la caravana, y cuando Brask ubo terminado de tocar su canción Ixen se dirigió a él.
-
¿Como se llama tu canción valiente Brask?
Su tomo de voz era evidentemente más calmado, al parecer esa melodía había logrado calmarle y sacarlo de su aburrimiento, realmente le interesaba saber sobre esa canción, estaba seguro que habí escuchado algo parecido antes, pero no sabía donde... obviamente no iba a saber si tenía amnesia y no recordaba casi nada de su vida.

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Re: Tormenta de Arena [Ixen]

Mensaje por Brask Daeisk el Vie Dic 25, 2015 1:01 am

El joven antrolobo tocó la melodía con total desconocimiento de lo que pasaba a su alrededor. La melodía resonó en todos, en su camarada antrolobo, en su amigo bangaa, en los reos acompañantes, en el conductor de la carreta, y en los reos que estaban amordazados. También pareció resonar en el desierto, quien en agradecimiento por la tonada, parecía menguar el viento, dejando el ruido de la armónica resonando en todo el carro. Al terminar de tocar, su compañero antrolobo le hizo un pregunta con bastante interés, el nombre de la tonada que estaba tocando. El antrolobo le sonrió a su compañero y dijo: <<Esta canción se llama "Teo to norie", que significa: Corre con el viento. Esa expresión viene cuando ya llegamos a la madurez y expresa que el entrenamiento que hemos tomado todo éste tiempo ha valido la pena. Esta tonada fué heredada de mi madre, de hecho, la armónica también es de ella... es mi reliquia más preciada y el único recuerdo que tengo de ella.>> El joven antrolobo veía con melancolía la pequeña armónica que tenía en sus manos. <<Siempre he tenido problemas con mi ira... y eso ha causado destrozos a todos los que me rodean... pero esa canción siempre la ha calmado, siempre ha menguado esa ira asesina que tengo, y todo ha sido gracias a mi madre... pero ya no dependo de ella, por lo que debo aprender a controlar esa ira por mi cuenta>> El joven antrolobo empezaba a madurar esa actitud de venganza, pero esa misma actitud le había dado una idea. <<Supongo que mi búsqueda no terminará aún. Si logro dar con el paradero del asesino de mis padres y logro perdonarle la vida, sabré que estoy listo para volver a la tribu Daeisk como su patriarca... pero si no logro controlar mi ira... querrá decir que no tengo el temple para ser lider.>> El silencio incómodo volvió a todo el carro y el joven antrolobo se sentía responsable por ello.

<-Hey, puedo seguir tocando... no me sé muchas canciones, pero de que puedo tocar la armonica, puedo.>> Dijo, mientras se dispuso a tocar nuevamente su canción frente a todos. La verdad se sentía bien tocando esa tonada y se veía en todos los pasajeros. Pronto todo recobró algo de color y en un instante, todos volvieron a hablar. El joven antrolobo se sentía débil, pero feliz. <<Hey... ¿Quieres intentar?>> Le dijo a su camarada antrolobo. <<Creo que debería conservar mi aire...>> Dijo mientras se acomodó en uno de los costados del carro en el que viajaban.

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Re: Tormenta de Arena [Ixen]

Mensaje por Ixen Whedab el Vie Dic 25, 2015 5:49 pm

Brask siguió tocando hasta que se calmaron las vibras del lugar. Ixen le preguntó por la tonada que tocaba y Brask le respondió sobre el nombre y el origen. <"Teo to norie", que significa: Corre con el viento.>, esas palabras quedarían marcadas en su conciencia, era una melodía que instaba a correr libre, sensación que el Caballero oscuro no recordaba en lo absoluto.
Desde que tenía memoria había estado luchando por su vida, blandiendo su espada, tratando de sobrevivir y encontrarse a si mismo.. ¿y para que?.. aquella melodía le daba melancolía, algo se agitaba en su interior.
Brask le comentó a todos sobre sus problemas de ira, y su poco control sobre si mismo, Ixen sabía muy bien a lo que se refería su camarada. En algunas ocaciones perdía la conciencia del entorno y todo se tornaba rojo, no se preocupaba de su propia seguridad y arremetía contra lo que tuviese por el frente sin medir consecuencias, varias cicatrices tenía marcadas bajo su ennegrecido pelaje gracias al descontrol que poseía.
El Muchacho hablaba con sabiduría para su corta edad, era un Antrolobo responsable, no sólo de si mismo, sino del destino de su tribu. Luego de comentar su disyuntiva ofreció la armónica a Ixen, que quedó pasmado ante tal actitud. Era un objeto muy preciado para Brask y se lo extendía para que lo intentase.
-
Hey... ¿Quieres intentar?, Creo que debería conservar mi aire... - Le indicó Brask e Ixen no supo como reaccionar en un comienzo.
Sin embargo decidió extender su mano y recibir el instrumento.
Lo miró con detenimiento, y comenzó a soplarlo por el lado incorrecto, luego al ver que no sonaba bien, miró a Brask que le indicó que lo estaba haviendo al revés. Se sintió tonto, algunas risitas se escaparon de los labios de algunos reos, pero como nunca a Ixen no le importó.
Hace tiempo no tenía aquella sensación de interesarse por algo tan simple.
Se detuvo unos instantes, empezó a pensar y la tormenta de Arena comenzó a menguar aún más, trataba de recordar algo, no sabía que.
Pero otra melodía se vino a su cabeza, no sabía de donde era, pero sin embargo sabía que era muy importante, su cabeza comenzó a doler, pero no le importó ni le prestó atención.. despues de mucho tiempo tenía algo de su pasado y no lo dejaría ir muy fácilmente.. no sin luchar ...

Empezó a sentir el palpitar de su corazón, y el retumbar de la sangre en sus oídos.. hasta que de pronto, todo fué silencio.

Acercó la armónica a sus labios y comenzó a tocar..

Sad Tune:

La melodía continuó sonando en su cabeza y, a pesar de no haberla tocado a la perfección, algo se entendió..
Pero ahora sabía que algo relacionado con la música hacía que sus entrañas se agitaran, no sabía que, también recordaba una figura brumosa tocando una triste melodía junto a él.

Comenzó a sentirse mareado, su vista se nubló un poco tomó su rostro con una de sus manos y se percató de que su nariz sangraba..

Estiró la garra para devolverle la armónica a Brask y se apresuró en buscar algo con que limpiarse el hocico. Se sentía terriblemente más tranquilo, y luego de encontrar un pañuelo con el cual limpiarse, se dirigió al Joven Antrolobo.
-
Brask, con tu simpleza me haz devuelto algo muy preciado, te estoy muy agradecido - Dijo Ixen dirijiéndose al joven herido - Te diré algo..

Yo también siento que algo se agita brusco e incontrolable en mi interior, los Caballeros oscuros hemos aceptado la oscuridad de nuestro corazón, y no le tenemos miedo a sacar el monstruo que llevamos dentro.
- Ixen hablaba con calma, parecía que sabía muy bien lo que le ocurría.

-
Cuando tienes una emoción fuerte en tu interior, y no eres capaz de controlarla, simplemente la liberas.. se lo que se siente, pero..
Estoy seguro que mi ira y enojo no vienen de mi, es como si la oscuridad misma estuviese luchando por salir de mi interior.. en cambio tu, tienes toda esa rabia contenida, frustración, ira.. Pero son tuyas, tu decides como usar todas esas energías, céntrate en hacer lo que crees correcto y usa toda esa potencia destructiva en una fuerza enfocada y controlada por tu voluntad..


Ixen se veía algo melancólico, pero al parecer estaba preparado para su propio destino.

-
A veces tu peor enemigo, eres tu mismo... Se volvió a sentar y terminó de limpiar su nariz, sacó sus armas y también comenzó a limpiarlas..
Afuera, La tormenta de arena había disminuído bastante, e Ixen sentía que la carreta comenzaba a detener su avance, ¿habrían llegado? ...
Lo que nadie sabía en el interior es que el Nu mou había tenido la suerte de encontrar una pequeña gruta, con algo de suerte podrían encontrar algo de agua.

Ixen Whedab

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Re: Tormenta de Arena [Ixen]

Mensaje por Brask Daeisk el Vie Dic 25, 2015 9:13 pm

El joven antrolobo estiró su pata y le entregó la armónica a su camarada antrolobo para que intentase tocar una melodía. Ese arrebato de generosidad pareció haber sorprendido, pero con una sonrisa aceptó encantado. Comenzó a examinar la armónica, pero un soplido agudo de ésta le hizo entender al antrolobo que de esa manera no se tocaba. Todos adentro comenzaron a reír, incluyendo al joven antrolobo. <<No, no. Ese no es el lado correcto>>, decía riendose. Al joven antrolobo le parecía cómico que tratara de hacer un esfuerzo en el lado incorrecto. Pronto le cogió el tranquilo a la armónica y el antrolobo comenzó a tocar lo que parecía una canción, pero algo desafinada en algunas notas. El joven antrolobo escuchó atentamente la canción y pudo denotar pequeñas muecas de dolor en la cara de su compañero antrolobo. Al terminar, éste le devolvió la reliquia a las manos del joven antrolobo, quien mientras recibía su armónica, pudo notar sangre que provenía de la nariz de su compañero antrolobo.

Esa reacción no pasó desapercibida por el joven antrolobo y el bangaa, quien empezaban a preocuparse por él. <<H-Hey... ¿Estás bien?>> Dijo el joven antrolobo, en señal de preocupación, pero su compañero antrolobo pareció mirarlo con un aíre de tranquilidad. <<Brask, con tu simpleza me has devuelto algo muy preciado, te estoy muy agradecido>>, dijo el antrolobo de armadura oscura. El joven antrolobo no entendía nada, hasta que le explicó más a fondo qué era un caballero oscuro, la cual el joven antrolobo escuchó atentamente. No entendía muchas cosas, pero al parecer los caballeros oscuros luchaban eternamente dentro de sus cabezas por el control de sus cuerpos. El joven antrolobo se sentía bastante mal y logró empatizar con su camarada. Él también tenía su propio tormento, pero el joven antrolobo siempre creyó que el camino que tenía por delante no estaba escrito. "A veces tu peor enemigo eres tú mismo...", esas frases retumbaban en la cabeza del joven antrolobo, pero éstas no alteraban los sentimientos de éste. <<¿Sabes Ixen? Si hoy he aprendido algo es que el destino no es algo que está escrito. En esa batalla pude haberle rebanado la cabeza a ese bangaa... pero no lo hice. Si hay algo que sé que tienes y lo he visto, es fuerza de voluntad.>> Al final, el joven antrolobo miró al frente y solo regaló una sonrisa a los presentes. <<Siempre que tengas la determinación y la voluntad para hacer lo correcto, puedes cambiar tu propio destino... se que se puede.>> El joven antrolobo estaba seguro de sus palabras, en este viaje había madurado un poco, y ese poco lo mantendría en su mente, no importa qué.

Al final, la tormenta se oía a ecos y pudo notar que estaban a salvo de la arena, en una gruta. Ya era de noche y el nu mou fue a la parte trasera. <<Descansaremos aquí por la noche. Por suerte estamos a mitad de camino y tan solo debemos esperar hasta mañana. Debo alimentar a los reos con los bozales y abrigarlos para que no sucumban. Ustedes ya demostraron que los puedo soltar, así que comerán desatados>>, les dijo a los demás. <<Esperamos llegar a Solde Ruetha mañana sin ninguna complicación. Y en cuanto a tí, Brask... trata de recuperarte. Hay un lago subterráneo en ésta ruta, así que aprovechad de tomar agua.>> Luego, el nu mou se fué a alimentar al resto de reos más peligrosos. La sed se denotaba en el joven antrolobo, pero no podía moverse, así que se quedó ahí.

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Re: Tormenta de Arena [Ixen]

Mensaje por Ixen Whedab el Sáb Dic 26, 2015 5:00 pm

Brask dió indicios de preocupación por la condición de Ixen, pero el Caballero oscuro le demostró que estaba mejor que hace mucho tiempo, cuando la carreta comenzó a detenerse, la tormenta de arena ya había disminuido bastante, o se habían cubierto de ella.
Habían llegado a una gruta, en la cual descansarían.
El Nu mou indicó que pernoctarían allí, y que mañana podrían llegar asalvo a Solde Ruetha.
También le indicó a algunos reos que los soltaría para que comiensen sólos y que todos debían abrigarse pues la noche era muy fría en el desierto, así como también dijo que más adentro del lugar había un lago subterráneo y le dijo a Brask que fuese a asearse y recuperarse al mismo.
Brask no podía levantarse por si sólo, por lo que Ixen le indicó al Bangaa verdoso que lo ayudase a moverlo por favor. No sería tan tonto de dejar la caravana completamente destrotegida.
A medida que avanzaban por la gruta por algunos agujeros en el techo caía un poco de arena y entraba uno que otro as de luz.. el paisaje era tranquilo, sereno y calmado, sólo se podía escuchar la suave arena calléndo en el piso de la cueva.

Gráfico:

A medida que avanzaban, Ixen veía de vez en cuando hacia atrás, por si había algún descalabro, pero al parecer los reos en los cuales el Nu mou había confiado eran aquellos que serían liberados por buen comportamiento y estában redimidos de sus vidas pasadas.

Un poco más adelante, pudieron ver un maravilloso lago esmeralda, allí, en el medio de la nada. Los ases de luz jugaban con la luminisencia del lugar, haciendo que los vivos colores tornasolados aguamarinos se reflejaran en las paredes y en los propios Antrolobos y el Bangaa ... El lugar era precioso.

Gráfica:

A medida que se acercaban al lugar, el terreno se iba haciendo más débil, pero eso a ninguno le importó.
Sedientos se acercaron al agua e Ixen sacó una olla que había traido por si acaso, con ella podrían sacar agua sin ensuciarla, para limpiar sus heridas..

Se acercó, se aseguró que no oliera raro o que fuese perjudicial beberla y bebió un sorbo, estaba dulce, se limpió el hocico y extendió la olla al Bangaa y a Brask, para que hiciesen lo suyo, retrocedió un par de pasos y se dedicó a vigilar en ambas direcciones.

-
Que increible que exista un lugar tan hermoso en el medio de ningun sitio acá en Parcelythe, Cetus sin duda es una tierra de milagros naturale

a pesar de que le ubiese encantado darse un chapuzón, no lo hizo, esa agua era de todos los que viajaban por aquel despiadado desierto y había que cuidarla.

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Re: Tormenta de Arena [Ixen]

Mensaje por Brask Daeisk el Dom Dic 27, 2015 2:29 am

El bangaa ayudó al joven antrolobo a bajar de la carreta mientras su colega antrolobo inspeccionaba la cueva con espada en mano. La gruta dejaba en evidencia la caída de arena de afuera, y los ecos de la menguante tormenta de arena se podían escuchar aún ahi. Al joven antrolobo le causaba malestar cada paso que daba, pero gracias a sus amigos, el dolor y malestar menguaba lentamente. Llegaron a un pequeño lago subterraneo, el cuál era iluminado por la luz de la luna, dándole a las piedras empapadas de agua una luminosidad azulada a pesar de la oscuridad. El joven antrolobo miró con asombro el bello paisaje que deslumbraba toda el área, jamas en su vida había visto algo como eso y quería verlo con más detalle para contárselo a su tribu, pero al tratar de levantarse de donde lo tenían recostado lo frenaba el dolor agudo que sentía. Fue una pena que no pudiese moverse, pero la vista hacía arriba era igual de buena que la vista del lago.

Con una pequeña tinaja, el bangaa comenzó a limpiar los restos de sangre del blanquizo y azul pelaje del joven antrolobo y luego procedió a darle de beber. <<Está... dulce>>, dijo con una sonrisa. El joven antrolobo acostumbraba a tomar agua de río, ya que en su aldea se sustentaban de los rios cercanos, y estos los cuidaban como si fueran una persona más. <<Gracias... estoy en deuda con ustedes>> Dijo mientras miraba al techo de la cueva. El bangaa solo podía mirarlo desde una esquina y su camarada antrolobo se la pasaba tomando agua. Al final, los brazos de morfeo empezaban a reaccionar, pero el frío mantenía despierto al joven antrolobo. Calor en el día, frío en la noche... el joven antrolobo estaba aprendiendo lo cruel que puede llegar a ser el desierto. El frío reaccionaba de mala manera en sus heridas, lo que le propinaba un malestar y dolor en su abdomen, el área más sensible que tenía en ese momento. El bangaa al ver esto, se quitó la capa que llevaba atada en el abdomen y se la puso a el joven antrolobo, pero parecía no ser suficiente. Los chocobos se escuchaban, al igual que la voz del nu mou. Parecía que movian la caravana más adentro de la gruta. El joven antrolobo aún tenía frío y con lo débil que estaba no podía cubrirse los brazos con sus patas. Estaba sintiendo el frío cada vez más intensificarse, y el bangaa no sabia que hacer.

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Re: Tormenta de Arena [Ixen]

Mensaje por Ixen Whedab el Dom Dic 27, 2015 8:45 pm

Vigilaba el lugar, llenó su cantimplora y la guardó.
El Bangaa verdoso ayudó a Brask a asearse y le dió de beber un poco de agua, a lo que el líder de la tribu Daeisk reaccionó, estaba dulce.
A medida que avanzaba el momento Ixen se dedicó a asegurar el perímetro, el Nu mou entró la carreta más al interior de la gruta.
Brask estaba débil, y perdía calor poco a poco, el Bangaa intentba mantenerlo tibio, pero a pesar de darle la capa y taparlo no sabía mucho más que hacer.
El Nu mou abrigaba a los reos para que no pasasen frío, con cobijas especialmente abrigadas, pero aquellas no alcanzarían para todos.

El Bangaa le dijo preocupado a Ixen
-
Brassk no puede mantener ssu calor, si sigue assi no passará la noche.. - La preocupación era evidente en el reaccionar del Bangaa e Ixen tendría que hacer algo al respecto.

Se acercó al Nu mou preguntándole por cobijas, pero el líder de la caravana le dió una negativa. A ese paso Brask se congelaría, cuando el joven Aegyl que antes los bandidos habían venido a buscar le hizo una seña al Caballero oscuro, y le dijo lo que tenía que hacer para poder sobrevivir en el desierto. Las cofradías de ladrones en sitios tan inóspitos como estos, construían sus edificaciones bajo la arena, para evitar que el frío los congelara, tapándose con la tierra y permaneciendo donde la tibieza del sol acumulada durante el día seguía resguardada.

Volvió con su camarada y le indicó al Bangaa lo que debían hacer.
-
Debemos enterrarlo
- Brassk aún no muerre, por que quieress ssepultarrlo ..
- Un reo me dijo que en el desirto el calor se conserva bajo la arena, es lo único que nos queda intentar.

Comenzaron a cavar un oyo en el suelo, y evidentemente la arena bajo la superficie estaba más cálida, hicieron 2 agujeros e Ixen tapó a su camarada Brask, que le habían cubierto con la capa del Bangaa, y al Bangaa, que siendo más reptiloide sufriría más por el frío y podría hibernar como los reptiles normales.

Una vez que todo estuviera más acomodado, Ixen se dirigió al lago, tomó la vasija y comenzó a desarmar su vendaje.
Limpió con cuidado la herida que e habían hecho con la lanza, el día anterior cuando habían ido a buscar al Aegyl para matarlo, y luego de asearse y volver a hacer un vendaje mucho más limpio, se dispuso a cavar un hoyo también para él.

Gracias al conocimiento y consejo de ese Aegyl todos podrían sobrevivir esa noche.


Última edición por Ixen Whedab el Miér Dic 30, 2015 2:20 am, editado 1 vez

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Re: Tormenta de Arena [Ixen]

Mensaje por Brask Daeisk el Lun Dic 28, 2015 2:52 am

El frío no solo provocaba dolor en el cuerpo del joven antrolobo, sino también hacía que temblara incontrolablemente mientras trataba de cubrirse con la manta que le había dado su amigo bangaa, lo cuál no era suficiente para calentar al joven antrolobo que a cada momento perdía más y más fuerza. Al joven antrolobo le costaba trabajo manterse consciente y carcomía cada gramo de sus fuerzas en mantenerse despierto. "No... No quiero morir aquí... No así...", decía el joven antrolobo en su mente. Cada respiración dolía, cada movimiento era una aguja a sus huesos y cada vez que intentaban recostarlo, veía cada vez más un blanco parecido de ultratumba. Al final, el joven antrolobo no sintió nada, y eso le aterraba. "Por favor... Aún no quiero morir... Debo ver a mis abuelos y a mi hermano... por última vez..." El joven antrolobo solo sintió recostarse y luego su frío cuerpo se llenó de calor mientras lentamente cerraba los ojos.

Al volver a abrirlos vio que ya era de día. "¿Cuanto tiempo md dormí?", decía el joven antrolobo en su cabeza mientras veía a su alrededor dos agujeros con tela en uno de sus extremos. Pensó que eran sus amigos que estaban dormidos... Pero al levantarse vio una escena nada placentera... El cuerpo de su camarada antrolobo estaba destazado, al igual que el de su amigo bangaa. Toda la caravana era un espectáculo de sangre. El joven antrolobo hizo una expresión de terror mientras retrocedía, sin fijarse que una prescancia estaba a sus espaldas y logró sujetar sus brazos. Al ver al frente de el, pudo ver como un extraño ser salía de la arena en donde estaba recostado. Parecía tener una forma humanoide y una daga en su mano. El joven antrolobo estaba aterrado, y en cuanto la criatura enterró su daga en el vientre del joven antrolobo...

<<¡NOOOOOOOOO!>>, gritó de terror el joven antrolobo, quien al ver a su alrededor, vio que seguía siendo de noche y que había despertado a todos con su grito, pero no estaba pendiente de eso. Se tomó la cabeza con las manos y comenzó a llorar... nunca una pesadilla había llevado al joven antrolobo a ese estado emocional en el que estaba y entre lágrimas, su amigo bangaa reaccionó preocupado. <<¡Brassk! ¿Esstáss bien? Que te passó?>> El joven antrolobo dijo entre sollozos: <<Tuve una pesadilla... una horrible y espantosa pesadilla...>>

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