Final Fantasy, La era de la Luz
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Escapando a nuestra realidad [Amalia | Alraheim | Gabranth]

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Escapando a nuestra realidad [Amalia | Alraheim | Gabranth]

Mensaje por Duesel Hawkner el Sáb Dic 12, 2015 7:28 pm

Equipo y Habilidades:
Mano derecha: Espada corta. (Espada)
Mano Izquierda: Escutcheon (Defiende: Lento | Escudo)

Habilidades:
•Primeros Auxilios: (Usuario) Se recupera de los estados "Veneno" y "Ceguera". [1vez]
•Alta Reacción: (Usuario / Condicional) Se induce el estado "Coraza" si tiene equipado un escudo. [1vez]

Pensaba que sería más dificil salir de la ciudad sin ser vistos o que llamasemos la atención, pero gracias al Salvoconducto que nos dió Noah, salimos de Solde Ruetha sin mayores complicaciones. El viaje duraría bastante si queríamos llegar sin ser rastreados. Le calculaba al menos un día de viaje, pero teníamos provisiones para tres. Había preparado ciertas cosas que había enviado a comprar con Bowgan antes de irnos para las chicas. Eran dos pequeños pastelillos con crema. Sobre ellos la crema tenía forma de cabeza de Moguri, por lo que sería perfecto para ellas. Hablamos un momento sobre lo que iría a pasar ahora y francamente no tenía idea de donde empezar. Veía a las chicas comiendo su regalo y me hacía pensar cuanto tiempo habían pasado desde que habían comido algo como ésto. Gracias a que Bowgan iba y venía de forma sigilosa, sus sospechas sobre él eran bastante menores. Era de los tres el mejor miembro para conseguir información o cualquier otra cosa que podríamos necesitar de Solde Ruetha. Dormir en una carreta era incómodo, pero ellas necesitaban más eo espacio que yo, así que me dispuse a conducir la carreta por las noches. Después de un día de viaje, habíamos llegado a nuestro destino. O al menos eso creía.
-Bi.. bien chicos. Afuera. - Dijo Bowgan, mientras me levantaba para ayudar a Amalia a bajar. Sus heridas no habían sanado del todo y no quería que se abriesen más de la cuenta. Si sabía que donde íbamos había magos blancos, no quería empeorar más las cosas logrando que una de sus heridas se abriesen antes de llegar. Al bajar, tomé nuestras cosas y salí. El copiloto tomó las riendas del chocobo y exclamó:
-Bien, me retiraré. Buena suerte con todo... y no dejen que los capturen o el Juez Gabranth no podrá salvarlos.
-Lo tendremos en mente y... gracias por todo. - El tipo hizo un saludo con su mano. La carreta dió media vuelta y se fué por donde vino. Me di cuenta de que estábamos en la entrada del bosque. Empezaba a cuestionarme el por qué Bowgan no nos había llevado directamente por el camino del bosque.
-Bowgan... ¿Por qué no tomamos la carreta hasta adentró? - Bowgan se puso a mirarme con una cara de desprecio.
-No iba a arriesgar al chocobo ahí. - Parecía que el bosque era bastante peligroso para las carretas. -Además, debemos ir a pié hacia donde nos dirigimos. - Tal parece que el trayecto iba para largo, así que debíamos ir a paso firme, pero con cuidado de no movernos rápido por Amalia. Me disponía a cargar con todas las cosas cuando Sophia llamó la atención de todos.
-Señor Duesel... ¿Es éste el camino que debemos tomar? - La verdad, el único que sabía donde iríamos era Bowgan, puesto que fué él quien encontró a mi cuñado.
-Bueno, es Bowgan el que sabe el camino. ¿Estás listo, viejo amigo? - Bowgan asintió con la cabeza y yo estabs preparado. El bosque era enorme y posiblemente tome días llegar... pero siendo un lugar en donde tengamos libertad de movimiento para entrenar a Amalia y sea un área libre de ataques, podremos actuar sin problemas.
.

Duesel Hawkner

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Re: Escapando a nuestra realidad [Amalia | Alraheim | Gabranth]

Mensaje por Amalia Abagnale el Dom Dic 13, 2015 3:59 am

Equipo y Habilidades:
Armas:
-Lohengrin (Espada)

Armaduras y Accesorios:
-Escutcheon (Escudo)
-Peto Cromado (Armadura Ligera)

Habilidades:
•Primeros Auxilios: El usuario se recupera de los estados "Veneno" y "Ceguera". [1 vez]
•Alta Reacción: Se induce a sí mismo el estado "Coraza" si tiene equipado un escudo. [1 vez]

La ciudad ya se encontraba muy lejos de nosotros, nos habíamos topado con una que otra inspección y gracias al documento entregado por Noah habíamos salido sin problemas. Cada vez que avanzábamos, nuestro alrededor iba cambiando, cada vez se iba poblando más y más de verde, pero nunca llegábamos a nuestro destino. Duesel nos había entregado a Sophia y a mí unos pastelitos, mi compañera se lo comió casi de inmediato, pero yo lo comía de a poco para poder saborearlo mejor. Me encontraba perdida en el paisaje y disfrutaba el verlo, Sophia me hablaba de vez en cuando, pero realmente no tenía muchas ganas de hacerlo. Atrás habían quedado mis sueños, mis metas, mi familia y Noah. Sabía que lo mejor era venir con Duesel, pero aun así me sentía intranquila, era como si una parte de mí se hubiese quedado allá y debía recuperarla.

- ¿En qué piensas, Amalia? – Me interrumpió Sophía.
- En todo. – le respondí aun mirando el paisaje.
- ¿Extrañas a tus padres? –
- Por supuesto que no. – dejé en claro. - ¿acaso no logras entenderlo? – pregunté. – atrás quedaron nuestros sueño y metas, la vida que construimos. Mejor que nadie sabes cómo fue de sacrificada nuestra estadía en la academia para lograr ser soldados y ahora debemos arrancar como bandidos porque nos involucramos con las personas equivocadas.
- ¿Te refieres al señor Duesel? – murmuró la chica.
- No me refiero a él, sino a Edwards. Me empeñé en querer impresionarlo y cuando lo conseguí, me envió a hacer su trabajo sucio, luego de saber lo ocurrido y actuar de la manera correcta quiso eliminarme. – me detuve a pensar en lo que había dicho. Así como Edwards me había involucrado a mí, yo había hecho lo mismo con Sophia. – Bueno, será mejor dejar esta conversación hasta aquí. Hablar de ese hombre me coloca de mal humor. – Realmente no quería seguir pensando más en él.
- ¿Qué ocurrió entre Noah y tú? Lo digo, pues desde que hablaron luego de aquel incidente, estás distinta, puedo percibirlo. –
- ¿Percibir qué? Solo es que estoy algo desconcertada, saber es mi antepasado y aún sigue vivo, ¿acaso no te pasaría lo mismo a ti? – quería creer que era aquello, pero ni yo sabía que era lo que me pasaba.
- Bueno, en eso tienes razón. Te dejaré tranquila, solo no hagas un movimiento brusco por tus heridas. – a veces se comportaba más como hermana que como amiga y me hacía sentir muy bien.
- Gracias, trataré de no hacerlo. – Sophia se había ido hacia adelante a hablar con Bowgan, desde lo ocurrido ambos se habían hecho demasiado cercanos.

La noche llegó y la vista era hermosa. Duesel se encontraba manejando mientras los otros dormían, realmente Noah debía ser muy importante para que ellos accedieran a llevarnos. Decidí descansar a pesar de que no sentía sueño, pero debíamos estar bien para cuando llegáramos a Macalania. La última vez que había ido hacia allá con Sophia, nos había tomado un día y creo que esta vez no sería la excepción.

Abrí mis ojos, pues la luz del alba pegaba de lleno en mi rostro. Todos dormían aun y no hice mucho ruido al acomodarme. Pude ver como habíamos avanzado durante la noche, pues el paisaje era otro. Poco a poco todos comenzaron a despertar, Sophia me sirvió algo para comer junto al resto. Al pasar unas horas pude escuchar a los demás decir que habíamos llegado.

Duesel me ayudo a bajar y tomé mi bolso, pero este se hizo de mi equipaje y junto con Bowgan cargaron todo, a pesar de que no fueran tantas cosas, se les agradecía. Los compañeros de Noah se marcharon con la carreta y nos dejaron a la entrada del bosque por petición de Bowgan, al parecer era muy peligroso para los chocobos el lugar a donde nos dirigíamos. Solo Bowgan sabía dónde se encontraba la tribu de la esposa de Duesel y debíamos seguirlo, nuevamente por mí, debía ser a un paso lento. Traté de seguirles el paso para no ser una carga y estaba funcionando, entre más rápido llegásemos, mejor sería y pronto podría recuperarme.

- Espero que lleguemos pronto, estoy cansada de ser un estorbo. – Fueron las únicas palabras que pronuncié. No me sentía con ánimos de hablar, solo tenía un objetivo, volverme más fuerte y poder limpiar nuestros nombres.

Amalia Abagnale

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Re: Escapando a nuestra realidad [Amalia | Alraheim | Gabranth]

Mensaje por Juez Alraheim el Dom Dic 13, 2015 6:19 pm

EQUIPO Y HABILIDADES:
EQUIPO:

Antecesor (Espada Santa)
   [Pr. Est: Rotura de armadura. Turnos: 2. Anula Sacro. Absorbe Sacro]
Ancestro (Escudo)
   [Defiende: Muerte instantánea, Soporte: Mantenimiento+: Evita las roturas
    de equipo o esferas. [2veces/automatico]
Coraza de Cristal (Armadura Pesada)
   [Resiste: D. Catastróficos / Soporte: "Turbo PM+" (Utiliza dos usos en sus
   esferas de habilidad en lugar de uno, aumentando
    el rango de habilidad de uno a todos.) / Anti: Agua / Anti: Hielo]
Figurilla de Madera (Accesorio)
   [Auto-Lazaro / Reacción: "Premonición" (Repele ataques fisicos, no habilidades)]

HABILIDADES:

Ley Primordial: (Todos)
  Cambia las leyes del campo de batalla, enviando a los infractores a prisión. [Infinitas Veces]
Infracción: (1 Enemigo)
  Utiliza una carta roja para enviar al objetivo a prisión. [2veces]
Recuerdos Lejanos: (Todos los enemigos)
  Envía fantasmas de heroes pasados en su ayuda. Produce "Confusión" En los
   hombres y "Locura" en las mujeres. [1vez]
Rompe-Reacciones++: (1 Enemigo - Condicional)
  Rompe las reacciones al ser activadas si el usuario
   porta un "Escudo" [2veces/Automático]
Sanctus (1 Enemigo) (Arcanos Nvl 1-5)
  Causa daños graves de luz a un enemigo [3veces]

El senado era completamente un caos. Nuestro mejor caballero estaba en prisión y uno de nuestros jueces actuó indebidamente. Estuve discutiendo con el senado eternamente mientras respondía todas las faltas que él había hecho. La manera en la que había herido a Edwards no era normal, y el senado lo sabía. Nadie defendía los suburbios más que yo, y eso que si no fuera por las pocas maniobras a la hora de construcción, los suburbios no serían suburbios y todos vivirían una vida tranquila. Prácticamente todo el senado se me tiró encima mío y yo salí de él con un humor de perros. Quería enormemente desahogarme con Gabranth por lo que había hecho... "Tenías que darle una oportunidad Alraheim... TENIAS QUE DARSELA", Decía en mi cabeza mientras avanzaba hacia mi oficina. Mi oficina era la más cercana a la prisión, por lo que podía tener acceso a la información de los reos. Leí la ficha del mas reciente, que era Edwards. Decía que había quemado un veinticinco por ciento de las viviendas de los suburbios por buscar un traidor... definitivamente lo interrogaré para que me explique por qué lo hizo.
- ¡Razum, ven acá enseguida! - Llamé a mi subordinado aquí. El parecía estar atareado con el papeleo.
- A sus ordenes, señor. - Llegó con varios papeles en sus brazos, varios de ellos caían mientras trataba de recogerlos.
- Deje esos papeles en el piso. Quiero que lleve este tramite al juzgado del senado. - Dije mientras le entregaba un papel que extendía la estadía de Edwards de una semana a un mes, además de traer tratamiento médico a su celda y adjunto a esto, una sesión de interrogación. Mi subordinado dejó los papeles en el piso y tomó mi informe.
- También, mientras va a por ello quiero que cite al Juez Gabranth a mi oficina. -
- ¡A sus ordenes, Juez Alraheim! - Dijo mientras corrió hacia la puerta con los papeles que le entregué. Gabranth me daría las respuestas que busco de una u otra manera.

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Re: Escapando a nuestra realidad [Amalia | Alraheim | Gabranth]

Mensaje por Juez Gabranth el Lun Dic 14, 2015 4:01 am

Caminaba por los pasillos de la academia, me dirigía a mi oficina a atender el ajetreo que había dejado la reclusión de Edwards. Todo era caos, Alraheim, quien se había hecho cargo de mí desde que desperté, había hecho frente ante el senado por mí actuar. No me importaba si tenía que enfrentarlo a aquel grupo de vejetes solo, no sería la primera vez, además Edwards había desobedecido mis órdenes, me pregunto cómo habrían actuado ellos si hubiese él desobedecido sus órdenes. Yo había impedido que gente inocente muriera y que Amalia y los demás fueran atrapados y condenados injustamente y con eso me bastaba, aunque aquella parte no podía saberla nadie. Una vez en mi oficina revisé los papeles de inspección por si había ocurrido algo fuera de lo normal o los habían atrapado. No habían malas noticias. La gente que había mandado con ellos aún no regresaba y era de esperarse, hacia donde se dirigían era un trayecto de alrededor de un día o más, dependiendo el paso en el que iban. Parte de mis hombres se encontraban reconstruyendo la zona afectada por los incendios que Edwards había autorizado. Pude sentir ruido afuera de mi despacho, mi asistente al parecer estaba hablando con alguien. Luego de unos minutos entro.

- Juez Gabranth. – hizo una pequeña reverencia al entrar.
- ¿Qué ocurre, Richard? – seguía observando los documentos.
- Uno de los subordinados del Juez Alraheim ha venido a notificarlo. –
- Dile que pase. – tenía mi casco puesto pues mi identidad en estos momentos quería que fuera secreta.
- Juez Gabranth. – saludó el soldado.
- Descanse. – Seguía sin mirar al frente. - ¿dime que es lo que quiere ese Bangaa idiota, ahora? – siempre que uno de sus asistentes venía, era para citarme o recordarme cosas.
- El juez Alraheim solicita su presencia en su oficina. – di un suspiro al fruncí el ceño.
- Bien, dile que lo agendaré. – dije de manera sarcástica.
- Pero, señor. – se quejó el hombre.
- Dile que iré luego, tengo cosas que hacer también. Retírate. –
- Sí, señor. – el soldado salió de mi oficina. Llamé a Richard y este entró.
- Necesito información sobre los daños en los suburbios, el senado tramitará lentamente su reconstrucción, por lo que necesito saber cuánto fue el daño y obtener lo que necesitamos. Creo saber con quién conseguirlo. – me levanté de mi asiento.
- Sí, Juez Gabranth. –

Richard se marchó y yo me quedé dando vueltas en la habitación, el no tener noticias de ellos me tenía inquieto. Fue sabio de parte de Duesel partir de inmediato a Macalania. La guardia se había doblado, al igual que la vigilancia en los alrededores de la ciudad y las inspecciones a los que entraban y salían de ella. Deseaba estar con ella en estos momentos. No entendía lo que me pasaba, pero me colocaba de mal humor toda esta situación. Salí de mi oficina rumbo a los cuarteles, sin antes dejar vigilándola por mis hombres. No sé qué querría ahora ese Bangaa de mí, le había enviado un reporte de lo ocurrido en los suburbios muy detallado como para que no me tuviese que topar con él. Jamás lograría llevarme bien con esa lagartija.

Su oficina estaba lo más alejada del cuartel, pues se situaba cerca de la prisión, quizás debería hacerle una visita a Edwards para recordarle quien mandaba. Los soldados me saludaban al pasar, pero me temían, escuchaba el susurrar de sus comentarios, sabía que era el tema de conversación de todo el cuartel, como avergoncé y encarcelé a su capitán por desobedecerme. Si supieran la calaña que es, dejarían que se pudriera en la cárcel. Había llegado a la oficina de Alraheim, abrí la puerta sin ser anunciado y sin dar aviso de que había llegado. Vi como el Bangaa estaba agobiado con los papeles, mi actuar le había dado mucho trabajo.

- Aquí estoy. ¿Qué necesitas de mí? En mi reporte sale todo detalladamente como ocurrieron las cosas y concuerda con los reportes de los soldados que estaban en el lugar. La idea era no venir. – Me quedé parado cerca de la puerta. Vi de reojo la oficina del Bangaa y algo de color carmesí llamó mi atención e inmediatamente se me vino a la cabeza la imagen de Amalia y su largo cabello. – Necesito que sea rápido, deseo inspeccionar las afueras de la ciudad en busca de los supuestos bandidos que perseguía Edwards, quizás queme algunos lugares como lo hizo él. – mofé.

No podía sacarme a la chica de la cabeza, debía averiguar el por qué y para ello debía viajar a Macalania lo antes posible. Ya se me ocurriría algo para no hacer notar mi ausencia. El tener dos armaduras podía ser beneficioso.

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Re: Escapando a nuestra realidad [Amalia | Alraheim | Gabranth]

Mensaje por Duesel Hawkner el Mar Dic 15, 2015 9:24 pm

Amalia se estaba hartando de ser un estorbo, y yo comprendía a la perfección ese sentimiento. A mí tampoco me gustaba sentirme así, y era de los pocos que no parecía inmutarse ante todo esto, pero lo hago por ellas y por Bowgan. A pesar de que el bosque es tranquilo de día, suele ser muy peligroso, no solo por los monstruos que salen de día, que son pocos, sino por que podíamos perdernos y que la noche se nos podía venir encima. No podíamos estar mal direccionados, así que decidí volverle a preguntarle a Bowgan las direcciones.
-Bowgan... ¿Estás seguro de saber a donde vamos? No quiero que nos atrape la noche. -
-No me tomes por un desorientado, Du.. duesel. Lle... llegaremos en una hora, a lo mucho. - Bowgan tomó parte de las cosas y yo cargaba con las armaduras en mi mochila y partimos. Una hora sería el tiempo que tardaríamos en llegar. Yo temía por Amalia, quien estaba herida y tenía que sobrexigirse para seguirnos el paso en el que íbamos. Tarde o temprano tendría que cargarla si algo pasaba, y no quería que fuese algo en sus heridas, que se volviesen a abrir y que tengamos que apresurar el paso y encontrarnos con un monstruo a la mitad. Tenía mi mano derecha en la empuñadura casi todo el tiempo, y el no haber dormido ayer empezaba a tenerme algo exhausto. No veía la hora de encontrar a Kotsaru... quiero saber como le va, que ha pasado en Mysidia y sobre lo que respecta a Amalia. Deben estar buscandola al igual que a mi, yo no quería eso...
Habrán pasado unos veinte minutos de caminata y Bowgan se detuvo para olfatear el lugar.
-Vamos por la izquierda. - Dijo mientras yo miraba a Amalia, me estaba preocupando y estaba bien o necesitaba algo.
-¿Estás bien? ¿No estás cansada? ¿Nesesitas que te carge en mis brazos o algo? - Dije, mientras veía atras a Sophia, teniendo problemas para caminar. La caminata hacia aquí debio haberl cansado. Revisé entre mi cinturón y vi que me quedaban dos de mis tres cantimploras. Saqué una y se la di a Sophia.
-Ten, aquí tienes Sophia, después de todo es una hora. Yo puedo esperar. - Dije mientras sacaba la otra cantimplora. - ¿Necesitas agua Amalia? -

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Re: Escapando a nuestra realidad [Amalia | Alraheim | Gabranth]

Mensaje por Amalia Abagnale el Miér Dic 16, 2015 3:21 am

Habíamos emprendido el viaje, Sophia me acompañaba atrás mientras Duesel iba delante de nosotros cargando las cosas y Bowgan era nuestra guía. Habían pasado un par de horas y aún no había rastro del dichoso lugar, mi humor iba empeorando a medida que iba caminando y como todo el mundo estaba pendiente de mí. Pude ver a Duesel con su mano en el mango de su arma, listo para actuar, realmente ese hombre era demasiado precavido. El hombre enfrente de mi le preguntó nuevamente a su lupino amigo si íbamos en la dirección correcta, a lo que Bowgan respondió que sí y que no daba más de una hora de caminata más para llegar. Podía ver que Sophia no se encontraba para nada bien y Duesel tampoco quedó indiferente ante aquello, estaba pendiente de ambas.

- ¿Estás bien? ¿No estás cansada? ¿Necesitas que te cargue en mis brazos o algo? – Dijo mientras se volteaba y sacaba una cantimplora de su cintura y se la entregaba a mi compañera. -  Ten, aquí tienes Sophia, después de todo es una hora. Yo puedo esperar. – Realmente no sabría que hacer de no ser por él. - ¿Necesitas agua Amalia? – Interrumpió mis pensamientos.
- No, gracias, estoy bien. – Me acerqué a Sophia y tomé su temperatura con mi mano en su frente. – Estás ardiendo. – exclame y tomé su muñeca para sentir su pulso, el cual estaba algo acelerado.
- No es nada, estoy bien. – digo mientras tomaba el agua dada por Duesel.
- Debemos parar un momento para descansar, no podemos seguir con Sophia así. – pedí de manera tajante. Rompí parte de mis prendas y le saqué aquel gorro que llevaba puesto mi amiga para dejar el trapo mojado en su frente.
- Que estoy bien. – dijo Sophia mientras evitaba que la ayudase. – solo debemos llegar rápido, queda una hora de viaje y es más importante eso que detenerse para ver como estoy.
- ¿Es una broma? Has cuidado de mí desde que pasó este incidente y ¿pretendes que pase de ti como si nada? – Miré a Duesel.

Si se había ofrecido para llevarme, quizás podría llevar a Sophia, quien estaba en peores condiciones que yo en estos momentos.

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Re: Escapando a nuestra realidad [Amalia | Alraheim | Gabranth]

Mensaje por Juez Alraheim el Miér Dic 16, 2015 7:51 am

Kurt había dejado los papeles tirados en el suelo, y entre ellos llamó mi atención el mismo papel... el que marcaba a "Obsidiana" como traidor, y a una chica de nombre que conocía perfectamente como uno de sus cómplices. "Diablos, primero Duesel se retira, luego Bulke termina extraviado, luego Duesel nos traiciona y ahora Edwards acaba con medio suburbios... ¿Qué falta ahora, que Edwards sea el verdadero traidor?" Estaba furioso... todo lo que quería era asesinar a alguien, o golpear algo. Me levanté mientras veía que Gabranth ya estaba en mi oficina. Terminé de recoger los papeles y los dejé en el piso. Parecía tener prisa por salir... prisa que hacía que mi paciencia hierva a fuego lento. Me dirigí hacía la puerta de la oficina y la cerré desde adentro. Respiré hondo...
- ¡ERES UN MALDITO IMBÉCIL! - Mi furia se salió de control y golpee la pared contigua, formando un crater en ella, pero no rompiendola - ¡¿Tienes idea de todo el papeleo que tuve que hacer?! ¡¿De todas las explicaciones que tuve que dar?! ¿¡De la vergüenza que me hiciste soportar ante los miembros del senado y los consejales!? ¿¡QUE MIERDA TE LLEVO A HACER ALGO COMO ÉSO!? - Me di un instante para respirar, ya que me estaba hiperventilando. Me detuve frente a uno de los floreros y traté de respirar. Por lo normal, éstas eran las consecuencias de enojarme mucho. Una vez que recuperé la compostura me volteé ante él.
- Bien, espero que estés contento. Por que tu castigo será la suspensión de tu cargo como juez por una semana... En cuanto a mi castigo... - Hice un respiro. Realmente ni sabía como se tomaría mi reprimenda, pero en lo que a mi respecta, este castigo no era nada comparado con los anteriores que he tenido. - ... es que voy a ser tu niñera. Tómatelo como unas vacaciones. - También serían mis vacaciones, puesto que estaría lejos de la oficina mientras buscaba cosas, ya que no podría estar en el senado por el tiempo que durara la investigación, pero podía hacer mis deberes como alguacil. - Ehm... escucha, se que empezamos con la pata izquierda... pero Valseik me dijo que deberíamos empezar a llevarnos bien si queremos trabajar algún día como equipo si se presenta algo peligroso como la guerra oscura otra vez. - La guerra oscura marcó un antes y un después en muchas personas y yo no fui la excepción. Antiguamente fui una mierda de persona y causé cientos de quebradizos de cabeza a los antiguos consejales con mi actitud, pero ahora soy algo distinto en lo que refiere a mi personalidad y me tomo el trabajo más en serio.
- Así que empecemos de nuevo. Quítate el yelmo, de todos modos no vas a poder usarlo... y yo tampoco. - Me quité el yelmo, revelando mi rostro y mis ojos grisáceos y sin alma, como dicen algunos. Por algo me conocen como el Juez Alraheim, después de todo. - Mi nombre es Alraheim Aldebarai, pero me conoces bien como Yango Razum. Gusto en conocerte. - Dejé mi yelmo en el maniquí para armaduras y me voltee hacia él. - Y tu... ¿Tienes un nombre, o solo debo conocerte como Gabranth? - Pasar el tiempo con el hombre que quitó tantas vidas en el pasado no era mi idea de diversion, pero ahora era un colega de trabajo y tengo que llevarme bien con el, lo quiera o no.

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Re: Escapando a nuestra realidad [Amalia | Alraheim | Gabranth]

Mensaje por Juez Gabranth el Miér Dic 16, 2015 8:48 pm

Alraheim había demostrado su enfado hacia mí golpeando la pared con fuerza. Realmente era un crio aun, su manera de canalizar la irá dejaba mucho que desear, lo decía un hombre que casi mata a otro por pasarse de listo. Realmente no me interesaba mucho lo que tuvo que pasar en el senado, la reacción hacía para con el de parte de ese grupo de estúpidos era por la sencilla razón de Edwards era un miembro importante. Solo cumplí con mi deber de Juez, lo juzgué por sus actos, si los del senado no mostraban interés por las personas que vivían en aquel lugar, yo sí.

- Solo cumplí con mi labor. No iba a dejar que se cometiera una injusticia por un imbécil que cree que puede llevar a pasar a su superior y seguir una sospecha. – Lo miré. – No debes dar explicaciones por mí, solo cumplir con tu labor. Edwards desobedeció y ese fue su castigo por su impertinencia e imprudencia. – Seguí inmóvil en frente del Bangaa.

Me informó sobre el castigo que recibiría, lo cual no me molestó para nada, al contrario, podría ir a Macalania sin problema para reunirme con Duesel y los demás. Realmente había sido una buena jugada la de Edwards en la cárcel. Si estaría suspendido por una semana, debía dejar todo organizado para que Richard se encargara de ello. Luego pude escuchar como el lagarto decía que debía ser mi sombra.

- No tengo problema con que debas vigilarme, pero aquello no será un impedimento para continuar con mis asuntos. –
Realmente me era indiferente el tenerlo cerca de mí, solo debía ignorarlo. Después de mi respuesta pude escuchar como quería empezar nuevamente nuestra relación, como si realmente me importara el llevarme bien con alguno de ello. Comenzó a sacarse su armadura y quedó al descubierto, así  era como lo recordaba, escamoso. Pidió que me quitara el casco y se presentó ante mí.
- Mi nombre es Alraheim Aldebarai, pero me conoces bien como Yango Razum. Gusto en conocerte.  Y tú ¿Tienes un nombre, o solo debo conocerte como Gabranth? – Yango, nunca se me iba a borrar ese nombre desde aquella vez, pero tampoco era que lo recordara mucho.
- Gabranth. – me di media vuelta y salí de la oficina. – Iré a mi oficina, no me sacaré el casco aquí.

No iba a arriesgarme a que la gente viera mi rostro ahora que ayudaba Amalia, así que si deseaba que me quitara mi armadura tendría que acompañar me o esperarme aquí. También debía dejar todo preparado durante mi ausencia y si he de ir con él a Macalania, debía estar preparado, partiríamos de inmediato.

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Re: Escapando a nuestra realidad [Amalia | Alraheim | Gabranth]

Mensaje por Duesel Hawkner el Vie Dic 18, 2015 1:04 am

Sophia parecía estar con fiebre... cuando nos fuimos parecía estar sana. Supongo que todo el viaje debió ha debido de estresarla. No me gustaba verla tan mal, así que decidí cargarla para que no hiciese más esfuerzos.
-Ven, Sophia, yo te... - Pero Bowgan me interrumpió.
-Y... yo la llevo, Duesel. Por favor, permíteme. - Bowgan pidió llevar a Sophia en mi lugar, cosa que me pareció raro. El nunca suele hacer fuerza.
-Bueno, si puedes llevarla y guiarnos, no hay problema para mi. - Dije, mientras me voltee a Amalia. -Si llegas a sentirte mal, no dudes en avisarnos... ¿Entendido Soldado? No queremos que tu recuperación lleve más tiempo del pensado. - Dije, luego me voltee a Sophia, que ya estaba en los brazos de Bowgan. -La próxima vez, dinos antes que te sientes mal... ¿Entendido Soldado? - Sophia asintió con la cabeza y proseguimos. El paisaje se volvió mas dificil de seguir, pero ya podíamos ver la flora y la fauna en todo su esplendor. Los monstruos eran menores, no se reducian a un par de goblins o conejos, pero o pasaban de nosotros, o nos seguian de manera amistosa y se iban. El clima era apacible, ni mucho calor, ni mucho frío, pero lo que si percibí en el aire, era humedad. Había pasadao más de cuarenta minutos y no sabía como estarían Amalia y Sophia, pero la espera se estaba haciendo larga.
-Bowgan, ha pasado bastante tiempo. ¿Estás seguro de saber adonde vamos? - Comenzaba a preocuparme por ambas.
-E... estamos cerca, Du.. duesel. Confía en mi. - Decía mientras vi como un pequeño conejo, o happy bunny, subirse a Sophia y acurrucarse en ella y otro subiendose a la cabeza de Bowgan. Al parecer la fauna del bosque se apiada de nosotros y nos da su más cálido abrazo. Nos hacía falta ese tipo de motivación. Terminamos de cara a lo que parecía ser una cueva.
-He... hemos llegado. - Dijo Bowgan. Una cueva, el último lugar en donde pensaría encontrar a Kotsaru.
-¿Éste es el lugar? Lo imaginaba más a base... - Estaba algo escéptico. "¿Kotsaru realmente estaría aquí?"
-So.. solo trata de entrar... y... So... Sophia, agarrate de mi cuello. - Sophia hizo lo que Bowgan le pidió, mientras que el conejo que se acurrucó en su vientre se apoyó en su cabeza. - Leé esto cuando oigas la voz. - Dijo mientras me entregó un papel de sus bolsillos. Parecía ser una inscripción de algún tipo de acertijo. En el instante que puso un pié cerca de la cueva, un brillo, parecido a ojos grandes se vio a lo lejos y una voz tenebrosa se escucho entre los ecos de la cueva.
-Aquellos que osen profanar mi territorio serán exterminados. Huyan, si de verdad aprecian sus vidas. - Tomé el papelillo y lo leí en voz alta.
-La vida es nuestra mera existencia, el alma es la culminación de nuestros actos. - Al hacerlo, el brillo desapareció y un joven de no más de dieciséis años, a mi parecer salió de la cueva. Si cabello tan blanco como la nieve y sus ropas de mago me hicieron indicar que era un Kaihi.
-¿Usted es el señor Duesel? Lo saludo señor. Me llamo Kozo Kaihi. Soy el guardián de turno, pero pasen, por favor. Es todo recto por la cueva. - El jovencito tenía una sonrisa amable e inocente.
-Gracias, joven. - Se veía que el jovencito se tomaba bien su trabajo y eso ya me daba una calidez hogareña. Bajamos y no nos tomó más de cinco minutos el bajar hacia el fondo. Al llegar hasta el fondo vimos algo que parecía ser una vieja casona sepultada al parecer. Era bastante amplia. Y el fuego de las grandes antorchas puestas como entrada no nos hacían perdernos nada de ella. Aunque parecía estar a punto de caerse abajo, parecía que estaba a medio reconstruir. Dos magos de mas edad, parecian adolescentes y ambos tenían cabello blanco se presentaron ante nosotros.
-Señor Duesel. El maestro Kotsaru lo espera. Por favor, seguidnos. - Decían ambos, pero en este momento necesitabamos atención médica.
-Me gustaría que atendiesen a estas jovencitas antes de ir. Necesitan atención medica. - Los jóvenes parecían hablar entre ellos y luego dijeron:
-Entendido, señor Duesel. Usted sigame mientras mi compañero lleva a las jóvenes a curación con nuestros magos blancos. - Para mí, era perfecto. Una vez que llegamos, Bowgan se fué por un lado y yo por el otro. Debía hablar con Kotsaru e informarle que sucedía.

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Re: Escapando a nuestra realidad [Amalia | Alraheim | Gabranth]

Mensaje por Amalia Abagnale el Vie Dic 18, 2015 8:12 pm

Bowgan se había ofrecido para llevar a Sophia. En tanto Duesel le llamaba la atención a Sophia por callar y me recordaba a mí que estaría ahí para ayudarme si lo necesitaba. Seguimos adentrándonos al bosque, aun cuando había estado aquí antes, esta zona era completamente distinta a lo había visto antes. Happy Bunnys por todas partes nos seguían, algunos de ellos estaban con mi compañera y el lupino. Me sentía algo cansada, pero no molestaría a Duesel por ello.

Había pasado rato desde que Duesel había preguntado si estábamos cerca o no del lugar aquel. A veces sentía que esta caminata sería eterna. Me preguntaba cómo estaba Sophia, pero preferí guardar fuerzas. Mi pasó estaba dificultándose un poco y comencé a quedar algo atrás, en ese momento llegamos a una cueva. Bowgan le dio las instrucciones correspondientes a Duesel y un brillo incandescente se hizo presente. Una voz se escuchó y Duesel respondió, luego de ello la luz desapareció y se dejó ver a un muchacho de cabello blanco frente a nosotros, nos convidó a seguirlo. Con dificultad bajamos por aquella cueva y al salir de ella vimos una casona enterrada, al parecer estaban trabajando para poder sacarla a flote. Duesel se marchó con los siguientes hombres que se nos acercaron y Junto con Bowgan y Sophia, aun en su espalda, nos llevaron con los curanderos.

Una vez con ellos, nos tomaron a ambas y nos llevaron a una tienda, allí hicieron que me quitara la ropa y me estirara en una camilla. Seguí al pie de la letra todo lo que me decían, me despojé de mis prendas y me estiré en la camilla boca abajo, allí me taparon con una manta de la cintura para abajo y comenzaron a atender la herida en mi espalda. Podía sentir algo frio recorrer mi herida, el dolor en un principio era fuerte, pero de a poco iba disminuyendo. Luego de algunos minutos me pidieron que me sentara en la camilla y uno de las mujeres me entregó una túnica blanca para que me la colocase. Despejaron mi pierna y vieron mi herida en el muslo, sentí exactamente lo mismo que hace un rato. Eché un vistazo hacia Sophia, ella tomaba un brebaje extraño, al parecer también se estaba comenzando a sentir mejor.

- Hemos terminado. – dijo una de las mujeres de cabellera larga y plateada colocándose de pie. Me entrego mis ropas y comencé a vestirme. Una vez lista le agradecí y me dirigí hacia donde Sophia.
- ¿Cómo te encuentras? –
- Mejor. ¿Y tú? –
- Excelente. Su tratamiento se sintió bien, aun siento algo frio mis heridas, pero de a poco va pasando. Es increíble. No puedo esforzarme mucho, pero en dos días más estaré bien. – Me senté en una silla para hacerle compañía.
- La fiebre está bajando. – a amabas nos habían servido agua, realmente teníamos demasiada sed y el agua estaba fría. Bowgan nos interrumpió, se acercó a Sophia y le sonrió.
- ¿T-Te encuentras bi-bien? –
- Sí, mucho mejor, gracias por cargarme hasta aquí. – le sonrió.

Sabía cuándo sobraba, así que los dejé solo a ambos en la tienda. El lugar era hermoso, en realidad el bosque era hermoso, aquellos caracoles gigantes hacían brillar al bosque de manera espectacular. Seguí caminando sin alejarme tanto de la tienda. Había muchas personas de cabello blanco, nunca había visto gente como ellos.

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Re: Escapando a nuestra realidad [Amalia | Alraheim | Gabranth]

Mensaje por Juez Alraheim el Sáb Dic 19, 2015 6:38 pm

La actitud de Gabranth era tan fría como la recordaba. Ponía en dudas que hubiese cambiado una pizca, pero el que le di la oportunidad fui yo y gracias a el estaba comenzando a lamentar esa decisión. No compartió mucha información conmigo, pero me forzó a decir algo... - No eres el único que se preocupa por los suburbios... - Dije mientras me quitaba el resto de mi armadura y era totalmente vergonzoso, ya que no traía nada debajo de ella. Pero el hecho de que mis superiores me hayan dicho que no podía salir si no dejaba mi armadura en mi oficina. Obviamente no podía salir casi desnudo, así que debía dejar a Kurt rápido a mi cargo.
- ¡Razum, ven acá enseguida! - Kurt venía con más papeleo.
- Me mandó a llama... ¡Aaaaah! ¡No vi nada señor! - Dijo, tirando el papeleo al suelo y volteandose.
- Kurt, ambos somos hombres y somos Bangaas. Pon un poco más de compostura. - Kurt era uno de mis descendientes, pero no directo. Aún así, esperaba un poco más de compostura de parte de mi sangre, pero me asombraba el hecho de que Kurt era tímido. Algún día esa timidez le iría a pasar factura y esperaba que aprendiese a ser más duro. Kurt se volteó y comenzó a recojer los papeles que había tirado.
- Razum, mientras no estoy, quedarás a cargo de mis funciones. No hagas cosas de los concejales sin que pienses que es la cosa correcta. - Creo que no me olvidé de nada... espera... si, recordé algo.
- Oh, y no te pongas mi armadura mientras no estoy, o de lo contrario voy a sacarte las tripas y haré que te las comas. ¿Te quedó claro?
- S-s-s-s-sí, señor, claro como el agua, señor. - Creo que asuste mucho a Kurt con ese comentario, pero debía hacerle entender que nadie podía tocar esa armadura, ni siquiera los concejales.
- Procura esconder bien esa armadura... y en cuanto a tí, Gabranth... - Estaba pensando en salir rápido, pero no podía irme sin Gabranth y no podía salir semidesnudo. Y francamente no quería enseñarle a Gabranth los pasadizos del senado. - Sígueme, conozco un atajo. - Empujé una pared izquierda a mi escritorio y esta se abrió, como si fuese una puerta y reveló un pasadizo. - Si quieres sígueme, si no, nos veremos en las puertas del senado. Si no te veo en treinta minutos te veré personalmente. Si vas a tomar los pasadizos, tu oficina es la segunda puerta de la quinta bifurcación a la derecha. - Dejando en claro esto, me apresuré hacia mi habitación. Fui a paso rápido, ya que los pasadizos eran muy estrechos y me molestaba la parte de mi oficina, ya que debia agacharme para caminar bien, o en éste caso, de correr bien. Al llegar a mi habitación, busqué el traje de artillero que solía usar para pasar desapercibido y al terminar de vestirme, tomé un atajo a la entrada. Me aseguré de llevar mis googles, ya que sin ellos no podía pasar desapercibido y me apoyé en uno de los pilares. Dudaba mucho que Gabranth fuese a salir por otro sitio sin que lo viesen, así que me apoyé en uno de los pilares de la entrada y esperé. No sé como sería esta semana, pero tenía condicionalmente un día libre en mucho tiempo, así que me aseguraría en pasarlo bien...

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Re: Escapando a nuestra realidad [Amalia | Alraheim | Gabranth]

Mensaje por Juez Gabranth el Sáb Dic 19, 2015 11:47 pm

Alraheim comenzó a sacarse su armadura  y le pidió ayuda a su títere. Realmente no quería ver semejante escena, así que me voltee. Mientras hacia lo que estuviese haciendo habló sobre los suburbios, si él estaba interesado como yo, debería de tener mucho más cuidado, no quería que se inmiscuyera en aquel asunto, pues ahora lo haría con Duesel y Amalia, pues debería llevarlo aunque no quisiera. Me ofreció un atajo hacia mi oficina, abriendo una puerta secreta, me indicó como llegar a la mía.

- Prefiero ir por la ruta normal, si quiero que me vean por última vez, prefiero que sea en mi oficina. – dije descartando su oferta. – Prefiero que nos veamos en la puerta oeste. No me gustaría estar sin mi armadura en ese lugar. – Salí de su oficina y emprendí camino.

Apresuré el paso, debía encargarle a Richard todo para una semana de ausencia. Debía agendar una cita con el padre de Amalia, enviar unos hombres a la casa de la señorita Kenway. Los guardias ya estaban distribuidos y dispuestos para la ciudad, mientras que el grupo sobrante partiría en dos días a Mysidia y dentro de tres días más llegarían algunos reclutas de Balfonheim.

Al llegar a la academia, me topé con el instructor y pude darle las órdenes adecuadas para el recibimiento de los nuevos reclutas. Caminé hasta mi oficina y vi a Richard frente a esta.

- Entra. – dije mientras abría la puerta y caminaba a mi escritorio. Me senté allí para hacerle una lista de quehaceres durante mi ausencia. El chico había cerrado la puerta y se encontraba frente a mi mesa. – Estaré unos días afuera, los del senado han decidido castigarme por lo que pasó en los suburbios, pero más que castigo, lo veo como un regalo, podré ir a donde están Amalia y Duesel. Diles a los demás que sigan las órdenes que di. ¿Lograste conseguir lo que te pedí?
- Sí, señor. -  Richard se acercó a mi escritorio y buscó entre unos papeles. – Mientras no estaba vinieron a dejarlo y me tome el atrevimiento de dejarlo en su escritorio, no quería que me viesen con él. – Me entregó el papel.
- Bien. – Comencé a leer el documento entregado por mi protegido, mientras este nuevamente se alejaba. Allí se encontraba la dirección de la casa de Amalia y los datos de su padre, pero algo no calzaba. – Aquí dice que el padre de Amalia se llama Dante Fon Rosenburg y el apellido de la chica es Abagnale. – Seguí leyendo para encontrar el apellido de la madre de esta, pero tampoco coincidía. – Bueno, ten. – le entregué la lista mientras me levantaba para ir a mi armario. – se cuidadoso.  
- Sí, señor. – Richard tomó el papel y lo guardó, luego se retiró del lugar.

Allí pude sacarme mi armadura y colocarme la armadura de civil, aquella túnica blanca me agradaba bastante y la armadura ligera era mucho mejor que mi armadura de juez en lo que respectaba a comodidad. Arreglé mi cabello y tomé un pequeño bolso en donde guardé algo de gil y los documentos dados por mi pupilo. No entendía por qué los apellidos de Amalia no coincidían, si bien me dijo que era mi descendiente, no poseíamos el mismo apellido, pero el que ocupaba tampoco era el de su madre, entonces, ¿el apellido de quien ocupaba?

Salí de la oficina y Richard no hice gesto alguno, siguió vigilando. Le di un saludo cordial y me retiré. Cuando salí de la academia, había reclutas por todas partes, nadie me veía, era completamente anónimo. Tome la capucha de mis ropajes y me cubrí mi cabeza y salí de allí. Caminé a toda prisa, creo que iba algo retrasado, pero no me importaba, tenía planeado algo antes de llegar con el Bangaa. Tomé uno de los callejones y llegué al mercado, allí compré algo de comida para el camino, guardé todo en mi bolso de viaje. Caminé un poco más y vi un puesto de ropa, allí elegí un vestido nuevo para Amalia y otro para Sophia y un conjunto de dos piezas para la primera. Con eso ya estaba, aun me quedaba dinero suficiente para irnos hasta Macalania en carreta.

Llegué a la puerta oeste y me senté a esperar al Bangaa, quizás ya habría ido por mí a la academia o aun no llegaba, pero no me adecuaría a él, pues yo no era el que debía seguirlo. Ya bastante estaba haciendo al acceder el que lo tuviera como mi sombra y llevarlo hacia donde están los supuestos traidores y conspiradores. Solo esperaba que reaccionara de buena manera, aunque estaba preparado para cualquier rabieta de este.

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Re: Escapando a nuestra realidad [Amalia | Alraheim | Gabranth]

Mensaje por Duesel Hawkner el Dom Dic 20, 2015 3:50 am

Se habían llevado a Amalia, Sophia y Bowgan a otro lugar mientras a mi me llevaron a una casona. Adentro parecían estar desenterrando todo y limpiando casi a velocidad del rayo. Estaba impresionado con la labor de los Kaihi, magos excepcionales que podían ver el aura. Muchos me dieron un cálido saludo, otros apenas me miraban, ya sea por el cansancio o por el miedo, y otros tan solo jugaban. La mayoría de sus habitantes eran niños, puesto que el poder de los Kaihi es grande mientras más jóvenes son. Al final, terminé en una puerta al final de un gran pasillo. El guardia que me escoltó hacía aquí entró primero que yo. Esperé en la entrada hasta que el guardia me permitió el paso. Pude ver a Kotsaru sentado en una de las sillas, viéndome con una cálida sonrisa.
-¡Duesel! Años que no te veía. - Se levantó de la silla para darme un apretón de manos y un abrazo fraternal. Han pasado cinco años desde que vi a Kotsaru por última vez y seguía igual de siempre. -Tu aura sigue siendo tan blanca como la nieve... ¡Yo sabía que estaba en lo cierto, lo sabía! Me costaba tragarme todo lo que decían sobre tí. - Luego Kotsaru comenzó a inspeccionarme. Parecía que había hallado algo en mí que no le gustó. -No sé si sea un error Duesel, pero veo culpa en tu aura... - Posiblemente vio los sentimientos que sentía por Amalia y Sophia todos estos días.
-Heh... para ustedes, todos nosotros somos un libro abierto... ¿No es así? - Mi mueca en ese momento revelaba todo... -Dos chicas... intentaron hacer lo correcto y yo no pude protegerlas... además las metí en todo ésto... - Kotsaru me quedó mirando y toco mi hombro, me miró fijamente a los ojos, y me dijo unas palabras de aliento que me costó asimilar al principio.
-Nosotros mismos somos responsables de nuestras propias acciones y sentimientos... pero siempre y cuando podamos compensar esa acción podremos equilibrar esas emociones y remediarlas. - Kotsaru siempre supo que decir, aún en mi boda con Sayo, el dió un discurso para nosotros... duró diez minutos, pero un discurso es un discurso. -Bueno... Duesel, eres invitado a quedarte el tiempo que estimes necesario. Aquí nadie te encontrará, y si necesitas salir por cualquier motivo siempre puedes volver aquí. Juntos podremos llegar a la verdad... lo se... lo siento. - Tengo el apoyo de muchas personas y ahora, más que nunca, no debo darme por vencido. Debo levantarme y hallar la verdad detrás de todo... por ella, y por todos.
-Bueno, quisiera ver a tus camaradas, Duesel. Debo darles la bienvenida yo mismo.
-Entonces deberíamos salir ya. De camino, me gustaría que me explicases más a detalle lo que pasó en Mysidia. - Salimos de lo que era la sala de juntas y en el trayecto, Kotsaru me explicó de todo. Lo que le forzaron a hacer para encontrarme, su negación a cooperar... pero lo que me llamó la atención es lo que dijo sobre lo de los caballeros de armaduras negras. Tal parece que no solo nos enfrentamos a la guardia de Solde Ruetha, sino a algo que es igual de grande que eso. Algo raro pasaba, y era momento de de empezar a investigar qué.
-Entonces está pactado. Primero hay que averiguar quienes son los que están en la red de corrupción...
-Y entonces podremos averiguar quienes son esos de las armaduras negras. - Complementó Kotsaru. Antes de darnos cuenta ya estábamos afuera de la gran casona y vimos las tiendas de campaña implementadas por todo el área. Ahí vi fuera de ella a Amalia, con una túnica que ocultaba su cuerpo ñor completo. Me hizo suponer que habían terminado los tratamientos, así que pasé a saludarla.
-Tal parece que te ves mejor. ¿Como te sientes? ¿Qué ha dicho el médico? - Dije, mientras Kotsaru se aproximó a ella.
-Gusto en conocerla señorita. - Dijo con una reverencia. - Mi nombre es Kotsaru Kaihi, miembro del clan Kaihi y lider de la escuela de Magos de Mysidia... bueno, era. Siéntase libre de recorrer las inmediaciones de éste lugar y de quedarse el tiempo que necesite, y los amigos de Duesel son también mis amigos, así que si necesita algo de mí... no dude en hacérmelo saber. - Kotsaru siempre tenía ese aíre de servicial que lo caracterizaba. Tal parece que la estadía que tendríamos sería placentera... al menos eso espero.

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Re: Escapando a nuestra realidad [Amalia | Alraheim | Gabranth]

Mensaje por Amalia Abagnale el Dom Dic 20, 2015 11:29 pm

Mientras caminaba por el lugar para distraerme y dejar a solas a mi compañera y al lobo, pude darme cuenta de la presencia de muchos niños en el lugar. Realmente era muy raro todo esto. Vi acercarse a Duesel con un hombre de cabellos plateados, una vez frente de mí, se acercó a mí y se presentó.

- Mucho gusto, Amalia Abagnale. Gracias por el ofrecimiento y hospedaje. – di una leve reverencia. Miré a Duesel. – Solo debo descansar y en no más de dos días ya estaré recuperada por completo. Me siento muy aliviada, pues no es de mí ser una molestia, cosa que he sido durante todos estos días. – Miré hacia la tienda en donde había sido atendida. – Bowgan se encuentra con Sophia, creo que será mejor dejarlos a solas unos momentos, ella ya se encuentra mejor. – Me alegraba el hecho de que ella contara con alguien a parte de mí en estos momentos, temía el hecho de saber que quizás, dentro de su corazón me odiara por haberle arruinado su vida, una vez más, aunque ahora había sido de una manera directa. Volví a mirar a Duesel y al anfitrión. – El lugar es muy grato, aunque no entiendo el porqué de tanto niño rondando por aquí. Se ve que el lugar es seguro, está muy bien escondido, pero ¿realmente estamos a salvo? Los guardabosques son los encargados de este gran bosque, creo que de alguna manera pueden saber la ubicación de este lugar. Al igual que Duesel, fui soldado de Cetus, específicamente una guardia de Solde Ruetha, y los comentarios que hay por el cuartel son de gran admiración por los guardabosques de Macalania y si algo pasase. – Corrí la mirada que tenía hacia ambos hombres. – No contamos con un milagro como el anterior. – Solo esperaba que Duesel guardase el secreto de Noah, pues por muy cuñado que fuese de él, era algo que no le correspondía divulgar.  Miré a mi mentor. – Si no te molesta Duesel, me gustaría hablar más tarde a solas con usted. – Me dirigí hacia su cuñado. – Lo digo con todo el respeto, no es mi intención hacerlo sentir incómodo.

Quería saber que sería de nosotros en este lugar y tenía muchas preguntas que no realicé en nuestro viaje por estar pensando otras.

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Re: Escapando a nuestra realidad [Amalia | Alraheim | Gabranth]

Mensaje por Juez Alraheim el Lun Dic 21, 2015 7:51 pm

La verdad, no se cuanto tiempo irá a tardar Gabranth en llegar, pero decidí ausentarme unos minutos. Debía decirles a mis hombres sobre los deberes de cada uno y sus obligaciones en mi ausencia. Dejé a la mitad en el senado y la otra mitad la repartí entre Solde Ruetha y los Suburbios. Me interesaba mucho encontrar a Duesel... pero no para llevarlo a la horca, sino para interrogarlo por todo lo sucedido. Conozco bien a Duesel y se que el querrá recurrir a las palabras antes que a la lucha y quería informarme de todo lo que sucedía. Nl sabía donde estaba, pero se que el sería incapaz de hacer una cosa así, y lo sé por la desaparición de Bulke. Una vez hechas esas tareas, salí otra vez a esperar y vi a Gabranth sentado ahí. Ambos parecíamos haber llegado tarde, y lo complementaba lo rápido que había pasado al mediodía.
- Bien... ¿Quieres demostrar que cambiaste? Compruebalo a partir de hoy. - Dije, llevándome una mano al bolsillo y sacando una pequeña brújula. Debía saber a donde íbamos, y honestamente estar fuera del senado por una semana... debíamos buscar comida, estadía... si íbamos a estar afuera deberíamos tener provisiones tiendas de campaña, algo para hacer fuego... Me sentía como Yango, planeando anticipadamente un campamento o un tipo de estadía larga y en eso me puse a pensar que posiblemente Yango no se haya ido del todo, posiblemente siempre había estado ahí, esperando el momento de salir...
- Por cierto, sería bueno saber a donde nos dirigimos. Así sabré cuantas provisiones debo comprar, que sacos de dormir debo traer, cuanta agua debo llevar... - Yo no suelo comer, solo qué llevo de más por que si no como, los demás hacen preguntas que yo no quiero contestar, como por que no como o bebo nada. Me apoyé al pilar más cercano, esperando a ver que destino tiene Gabranth para quedarnos.

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Re: Escapando a nuestra realidad [Amalia | Alraheim | Gabranth]

Mensaje por Juez Gabranth el Mar Dic 22, 2015 2:28 am

El Bangaa había llegado un par de minutos más tarde que yo. Cuando llegó se veía algo extraño, como si no fuese el mismo que estaba tras esa armadura. Me levanté donde estaba sentado y comencé a avanzar hacia donde estaba salida oeste. Llegué hasta donde se encontraba el dueño de la carreta, Alraheim me habló antes de dirigirme al hombre.

- Bien... ¿Quieres demostrar que cambiaste? Compruébalo a partir de hoy. – esas fueron sus palabras, las cuales no pasaron desapercibidas para mí.
- No necesito comprobarle nada a nadie, mis acciones lo hacen por mí, sin tratar de impresionar a nadie. – saqué mi bolsa con Guiles.
- Por cierto, sería bueno saber a dónde nos dirigimos. Así sabré cuantas provisiones debo comprar, que sacos de dormir debo traer, cuánta agua debo llevar. – pagué la carreta.
- Somos dos personas hasta Macalania. – el hombre recibió el dinero y me indicó donde debíamos subir. Pude observar que ya dentro del carruaje había 3 personas más. - ¿A qué hora partiremos? – pregunté.
- En lo que suban, marcharemos. – dijo guardando el dinero. Miré a Alraheim.
- ¿Te habían dicho que hablas mucho? – Caminé hacia la carreta en la que viajaríamos y me dirigí a mi compañero. – Ya tenemos todo lo que necesitamos, sube.

Me acomodé dentro de la carreta, a mi lado se encontraba una miqo’te con una túnica larga y roja, a su lado un hume que se encontraba dormido y en frente de mi un nu mou de trajes blancos. Dejé mi bolso de viaje debajo de mi asiento, no tenía intenciones de esperar otra carreta hacia el bosque, quería salir lo más pronto posible y llegar a mi destino. De uno de los costados de mi bolso que estaba en el suelo, saqué un pedazo de pan y comencé a comerlo. Miré al Bangaa esperando su reacción.

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Re: Escapando a nuestra realidad [Amalia | Alraheim | Gabranth]

Mensaje por Duesel Hawkner el Mar Dic 22, 2015 10:21 pm

Amalia pareció recibir bien a Kotsaru, mientras que me dijo que los doctores le dieron dos días de descanso antes de poder hacer algo otra vez. Eso me llenaba de alivio, puesto que he estado muy preocupado por ella estos días y verla bien me hacía sentir mejor. En dos días podría empezar a entrenarla como es debido, y lo mismo parecía ir para Sophia. Amalia hizo cientos de preguntas, sobre el porqué de la cantidad de niños en éste lugar, y de qué pasaría si los guardabosques nos encontraran. Amalia no sabía si estaríamos seguros aquí, después de todo pudimos escapar a duras penas de Solde Ruetha y eso con suerte de que tuviéramos a un juez para defendernos en ese caso. Pero Kotsaru no haría las cosas tan precipitadas si no tuviese un plan de reserva, además... yo conocía a los Kaihi mejor que Amalia, por lo que sabía de lo que podían ser capaces a la hora de defenderse.
-Sobre lo de los niños... pues eso podemos discutirlo cuando quieran, pero adentro. Y en cuanto a los guardabosques, no creo que ellos sean problema en éste minuto. - Kotsaru siempre tenía buenos planes, muy buenos. Me asombra lo mucho que llega a cubrir cada agujero de sus planes, y si al día de hoy los Kaihis siguen vivos, es gracias a él. -De hecho, dudo mucho que los guardabosques nos encuentren aquí, así que estan seguros aquí de cualquier peligro, y nuestros magos siempre pueden defendernos si hace falta, pero lejos de eso, no creo que lleguen a poner un pié en este lugar. - Si Kotsaru tenía todas las salidas de emergencia listas, no teníamos que temer ante eso. Amalia parecía querer hablar conmigo en privado y le dijo que el comentario esperaba no molestar a Kotsaru.
-Para nada, milady. Podeis hablar con tranquilidad. Si necesitais más información, tan solo venid adentro y conversemos, los voy a estar esperando, así que... nos estamos viendo. - Dijo Kotsaru y se fué en dirección a la casona. No tenía idea de que quería decirme Amalia, así que dije:
-Bien, estamos solos. ¿De qué vamos a hablar? - Dije, esperando una respuesta. Posiblemente no sepa mucho como Kotsaru, pero lo que sí sabía, lo podía compartir con ella.

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Re: Escapando a nuestra realidad [Amalia | Alraheim | Gabranth]

Mensaje por Amalia Abagnale el Miér Dic 23, 2015 1:53 am

Kotsaru nos había dejado a solas ofreciendo la casona para que pudiéramos conversar cualquier tipo de cosa. Duesel se me acercó y preguntó.

- Bien, estamos solos. ¿De qué vamos a hablar? –
- Es sobre Noah. – mire a mi alrededor. – No le has contado anda respecto a él, ¿verdad? El cómo nos salvó y esas cosas. – esperaba que no lo hiciera, sabía que no lo haría, pero necesitaba escucharlo de él. Esperaba con ansias el empezar mi entrenamiento con Duesel, pero aun debía esperar y se lo hice saber. – también deseo saber qué clase de entrenamiento me someterá, sé que estaré bien en un par de días, pero deseo empezar antes, quizás con algo ligero, pero estoy demasiado ansiosa.

Había esperado mucho para esto y había estado mucho tiempo sin hacer nada, me encontraba fuera de forma, pues todos los días entrenaba para no perder la costumbre, como guardia en Solde Ruetha no era mucho lo que se podía hacer. Con Sophia practicábamos todas las tardes, pero desde que estoy así solamente ella se ha ejercitado gracias a la ayuda de Bowgan y del hombre parado frente a mí.

Después de hablar con él, dejé que se fuera con su cuñado, sentía que estando con él se encontraría mejor y podría sentir más cerca a su esposa. Caminé sin rumbo, no quería estar con nadie, me detuve a descansar debajo de un árbol y allí me quedé dormida.

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Re: Escapando a nuestra realidad [Amalia | Alraheim | Gabranth]

Mensaje por Juez Alraheim el Miér Dic 23, 2015 7:01 pm

Gabranth ya había pedido una carreta con anticipación, lo que me daba a entender que ya teníamos un destino, el cuál era el bosque de Macalania y estábamos ya preparados con todo. Un comentario de Gabranth hizo que me revolcara en mi mente las malas palabras de la discusión que tuvimos en mi oficina hace poco. "Tacto, cero. Comprensión, cero. Bien Valseik, aprobará en actitud..." dije en mi mente en señal de reproche. La miqo'te se arreglaba el cabello, mientras que el nu mou se con un libro de medicina. Leí el frente y decía: Libro de cura de la casa Oktor. El hume seguía durmiendo con su katana casi en la mano. Yo saqué un pequeño cañón de bolsillo y comencé a limpiar su polvora... aunque ésta cosa sea usada, es muy poco común que tenga tanta pólvora fuera de esta. Aunque debo dejar de preocuparme por éste cañón y preocuparme por el viaje. Tardaríamos a lo mucho un día en llegar, así que debía ponerme lo más cómodo posible para que éste viaje no sea tan molesto. Saqué uno de los libros que llevaba en mi bolso: "Rutina del artillero" y comencé a leerlo.
Después de tres horas de viaje, ya me había acabado el libro dos veces, y ya empezaba a exasperarme del aburrimiento. Para mí, era más divertido hacer los viajes a pié que ir en algo fijo, ya que disfrutabas más del viaje en un grado mayor. Pero debido a que la única vista que tenías era de una nube de polvo a tus espaldas, la única distracción que tenía, era el libro que traía, y ya me harté de él. Lo arrojé fuera de la carreta, mientras pude escuchar un poco la conversación entre la miqo'te y el nu mou.
-Así que, al parecer los rumores son ciertos. - Dijo la miqo'te, algo decepcionada.
-Al parecer, las personas ya no están confiando su seguridad a la guardia de Solde Ruetha - Levanté una ceja al oír éso. - Dicen que uno de los generales más respetados terminó en prisión por quien sabe cuanto tiempo... - Imagino que se referirá a Edwards.
-Sí, que decepción... se supone que los guardias deberían protegernos, no hacer esto. Ya las personas o se mudan lejos o viven afuera, arriesgandose a los saqueadores.
-Sí, pero eso no es todo lo que oí, también dicen los rumores que se instauró una organización de corrupción... y no me vas a creer quién está detrás de ella... los miembros de la alta aristocracia. Dicen que estan sobornando o extorsionando soldados para que hagan sus trabajos sucios... - El mundo exterior está lleno de sorpresas, yo no sabía eso, así que estuve atento a la conversación de ambos seres.

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Re: Escapando a nuestra realidad [Amalia | Alraheim | Gabranth]

Mensaje por Juez Gabranth el Miér Dic 23, 2015 8:14 pm

La conversación de aquellos viajeros no pasó desapercibida para mí y al parecer tampoco para Alraheim. Lo que no sabía es si estaba al pendiente de ello, por mi parte ya estaba al tanto de aquello. El viaje era agotador, así que me cubrí con la capucha y me acomodé a dormir.

No sé cuántas horas habrían pasado, pero ya era de noche. Podía ver a los demás viajeros dormir. El cielo estaba realmente hermoso, no recordaba la última vez que me había dedicado a verlo y perderme en él. Miré a los conductores de la carreta, ya había hecho el cambio respectivo. Pasaron algunas horas cuando pude ver los primeros rayos del sol, estábamos cada vez más cerca de nuestro destino.

No sabía cómo encontrarlos en Macalania, pero si estaba seguro de que ellos nos encontrarían, si era necesario recorrerlo completamente lo haría, confiaba en el olfato de Bowgan y de que Amalia al saberlo vendría por mí, como yo lo estaba haciendo ahora con ella.

Poco a poco los viajeros comenzaron a despertar, la miqo’te saludo a todos y entabló conversación nuevamente con el nu mou, ambos bajarían en Mysidia, el hume no hablaba con nadie. Seriamos los primeros en bajarnos con mi Bangaa acompañante.

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Re: Escapando a nuestra realidad [Amalia | Alraheim | Gabranth]

Mensaje por Duesel Hawkner el Jue Dic 24, 2015 3:06 am

Una vez Kotsaru se fué, Amalia me llamó la atención sobre Noah. Se sentía insegura de mencionarle a Kotsaru sobre él. No era de esperarse, ya que "Noah" en realidad era "Gabranth. Supongo que Amalia temía que Kotsaru dejara de ayudarnos por ese detalle, pero él no es vengativo.
-De Noah no te preocupes. No lo he mencionado. Si Kotsaru llega a preguntar sobre eso, yo trataré de evitar la pregunta lo mejor que pueda. - Debía darle a entender a Amalia que estábamos seguros en éste lugar, y esa era la mejor manera de hacerlo. Amalia luego comenzó a preguntarme sobre como sería nuestro entrenamiento, de qué tan brusco sería y si podíamos empezar suave. Creo que me siento en el deber de decirle de como es mi entrenamiento, ya que ella misma aceptó el juramento.
-Mi entrenamiento no es nada fácil, te lo advierto. Lo único que espero de mis estudiantes es que me puedan seguir el ritmo y que no me contesten. Los ejercicios son duros, así que espero que estés al cien por ciento. Empezaremos cuando los doctores te den el alta. ¿Entendido soldado? - Mis entrenamientos eran duros, pero confiaba en que Amalia tuviese la destreza para resistir las sesiones... aunque nunca he entrenado mujeres. Amalia se retiró y yo me dirigí hacia la oficina de Kotsaru. Golpee la puerta y me recibió con una sonrisa.
-Buenas tardes, Duesel.
-Buenas tardes, Kotsaru. Ahora sería bueno de que hablemos. ¿No te parece? - Ésta iba a ser una charla muy larga. Podría omitir la información sobre el asunto de Gabranth y contar lo primordial. Le dije sobre lo de Amalia, sobre lo de los caballeros de armadura negra, sobre como Noah nos había salvado a Amalia de una muerte segura, sobre lo de la red de corrupción y sobre nuestra partida desde los Suburbios. Omití por completo sobre Gabranth y lo que pasó con Edwards. Kotsaru escuchó atentamente todo lo que he dicho y cuando terminé, él tomó la palabra.
-Vaya viaje tuviste, Duesel. Pobre chica, lo que debió haber sufrido hasta aquí. Bien, tal parece que nos enfrentamos a algo grande, y en vista de que tenemos pocos aliados, deberíamos conseguir que ciertos guerreros nos ayuden en nuestra misión. Por cierto... - Cuando Kotsaru dijo ese "por cierto", un escalofrío me recorrió lentamente la espalda. -He notado que nos omitias información, Duesel... la pregunta es... ¿Hay algo que no sabemos? - Mis sospechas eran ciertas. Se había dado cuenta. Pero debía zafar de ésto por Amalia.
-Lo siento Kotsaru, pero ese tipo de información es de Amalia. No puedo decirlo por respeto a ella. - Kotsaru pronto empezó a examinarme con más detenimiento. Yo decía la verdad, esa información era de nadie más que Amalia.
-Bien, por respeto a la jovencita, no voy a hacer mas preguntas sobre ello. - Dí un suspiro de alivio. -Aún así... dime como es ese "Noah", y como podemos hallarlo. En ésta ocasión estamos cortos de aliados y nos vendría bien un lote de ellos ahora. - Si Kotsaru estaba abierto a ideas, era por que ahora estamos en una dificil situación.
-Le diré a Bowgan que lo guíe, si eso es lo que quieres. Y no te preocupes por el... ya que si no fuese por él, Amalia no estaría con nosotros. - Una vez terminada la sesión, y con Kotsaru preparando a los Kaihi para lo que se avecina, me dirigí a las tiendas de enfermería y le avisé a Bowgan que fuese de vigía al bosque por si veía a Noah y gracias a que él no estaba implicado con nosotros, dudaba siquiera que los guardabosques le tocaran un pelo. En cuanto a mi, fui a un lugar amplio para un entrenamiento personal. Hacía mucho que no usaba los músculos y debía estar en buena forma por si necesitaba ponerme en acción.

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Re: Escapando a nuestra realidad [Amalia | Alraheim | Gabranth]

Mensaje por Amalia Abagnale el Jue Dic 24, 2015 5:26 am

Al despertar, era de noche, no sabía cuánto había dormido, pero había descansado, me sentía relajada y mi mal humor había desaparecido. Me levanté cuidadosamente y me dirigí a la tienda en donde estaba Sophia. Me acosté nuevamente en aquella camilla en donde fui atendida y volví a dormir.

Cuando abrí los ojos, la tienda se encontraba iluminada por los rayos de sol, Sophia no se encontraba en la tienda, así que me levanté para buscarla, justo en ese momento apareció.

- Buenos días. – me saludó con una taza entre sus manos. - ¿Cómo has dormido?
- Bien, además que las heridas ya casi no duelen, es solo un pequeño malestar. –
- Eso es bueno. ¿Deseas que te traiga algo? – dijo mientras posaba la taza en una mesa. – aunque no lo pidas lo traeré igual.
- Creí que estarías con Bowgan. – pregunté mientras tomaba una jarra de agua y la vaciaba en una fuente para lavarme.
- Sí, lo estaba, pero ha partido temprano para ver si Noah anda por los alrededores. – dejé de lavarme para voltearme hacia mi compañera.
- ¿Noah viene hacia Macalania?, pero ¿Cómo lo saben? – había dejado en evidencia mi ansiedad.
- No lo saben. – respondió Sophia mientras me sonreía. – Es solo por si decide venir. – se le escapó una pequeña risa. – Tu rostro cambió completamente, Amalia, disimula aquella felicidad. – Sus palabras habían hecho que me sonrojase.
- ¿Así como la disimulas tú con Bowgan? – respondí. Ambas nos largamos a reír.

Tomamos desayuno tranquilamente en aquella tienda, esperando a que Duesel apareciese, quizás ya habría desayunado junto a Kotsasu.

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Re: Escapando a nuestra realidad [Amalia | Alraheim | Gabranth]

Mensaje por Juez Alraheim el Jue Dic 24, 2015 5:00 pm

Una vez que todos se fueron a dormir, me posicioné en el techo de la carreta, puse mis manos en la nuca y empecé a mirar el cielo estrellado. La vista siempre era gloriosa y disfrutaba verla desde la terraza de mi habitación, pero verla desde el aire libre siempre le daba un toque de romanticismo aventurero... o como se diga la expresión. Me hacía querer volver a los viejos días de antaño, en donde viajaba por cada rincón del mundo en busca de cosas por hacer... pero para mí, el pasado no fue nada bonito, al menos no tanto como recuerdo.
Yo no suelo dormir, de hecho me paso las noches mirando más Solde Ruetha desde mi balcón que dormir. Me da igual que mis súbditos o mis colegas se preocupen por mí... yo no necesito dormir, ya que al cerrar los ojos... mejor no me hago la idea y seguiré mirando al cielo. Solde Ruetha ya no se veía en el horizonte, así que suponía que nuestro destino estaría ya a unas horas de viaje. No me molestaba, quería llegar rápido para saber que tiene Gabranth planeado, así que me quedé en el techo de la carreta hasta que la oscuridad de la noche desapareció y los primeros rayos del sol se mostraron en el horizonte. El amanecer era una de las cosas que me gustaba ver cada mañana y era una de las cosas que posiblemente no todos llegan a ver. Rápidamente volví a mi puesto en la carreta para que nadie sospechara que me fui y al parecer habíamos llegado a nuestro destino, el bosque de Macalania, un lugar con una extensa vegetación, una densa fauna y un buen listado en cualquier bestiario como el lugar más peligroso por las noches... pero ahora estábamos de día, lo cual me aliviaba un poco la carga.
Una vez llegamos, tomé mis cosas y bajé del carro. Los demás siguieron en el carro, lo cual me daba a suponer que tenían otro destino en mente. La entrada al bosque era tal como la recordaba. Es posible que algunos árboles me doblen en edad, pero de eso no me iría a preocupar ahora, debería ponerme más serio.
- Bien, ya estamos aquí... ¿Ahora qué? - Quería ver que plan tenía Gabranth, el por qué fuimos precisamente aquí me hacía dudar.

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Re: Escapando a nuestra realidad [Amalia | Alraheim | Gabranth]

Mensaje por Juez Gabranth el Jue Dic 24, 2015 8:36 pm

Todos estaban despiertos, tomé mi bolso y al cabo de unos minutos la carreta se detuvo. La miqo’te y el nu mou se despidieron de nosotros, por lo que solo me limité a levantar el brazo. Le di unas propinas al conductor y echó a andar la carreta. El Bangaa atrás de mí preguntó algo, pero no lo escuché bien. Caminé hacia la entrada y comencé a adentrarme al bosque con mi bolso al hombro y mi mano en mi empuñadura.

Habíamos caminado por horas y realmente no sabía a dónde íbamos, pero estaba seguro de que nos encontrarían. Pude sentir unos pasos que anexos a los nuestros, pues lo de mi compañero era tosco y estos eran sigilosos, pero perceptibles a mi oído.

- Ya sé que nos estás siguiendo, muéstrate. – Alguien salió de entre los árboles, era un antrolobo rojizo y lo conocía muy bien. – Es bueno verte, creí que tardaría más en encontrarlos.
- Duesel me envió. – dijo mientras se acercaba. – tenía la sospecha de que podrías venir, me enviaría todos los días si fuera necesario.
- ¿Están todos bien? – pregunté, aunque aquella pregunta iba para saber cómo se encontraba Amalia.
- Sí, la chica está recuperándose rápidamente gracias a esta gente. – Pude ver como el lupino miraba al Bangaa. - ¿Quién es tu acompañante?
- No te preocupes por él, es inofensivo. – pausé. – es mi guardaespaldas.
- Se alegrarán de verte, en especial ella. – dijo Bowgan para luego pedir que lo siguiéramos.

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Re: Escapando a nuestra realidad [Amalia | Alraheim | Gabranth]

Mensaje por Duesel Hawkner el Vie Dic 25, 2015 5:12 am

Me habían indicado un lugar amplió y callado dentro de las cavernas. Era como un campo de entrenamiento perfecto donde podía llevar a Amalia a entrenar, y de paso entrenar yo también. Me quité la armadura y la camisa, ya que esa era la muda extra que tenía y la anterior se había ensuciado. Calenté los músculos y me dispuse a correr quinientas vueltas alrededor de el inmenso campo de rocas. Se que suelo correr doscientas vueltas con armadura y doscientas sin ella para hacer el equilibrio de resistencia entre mi armadura y mi peso corporal, pero mi camisa suele ponerse apestosa y sudorosa, ya que al ser de lino, éste absorbe todo lo malo de la sudoración, y como no tenía nada para lavuar a mano, tendría que estar sin camisa dentro de la armadura, y era algo que me disgustaba. Comencé a correr, en un par de horas ya tenía las vueltas ya hechas. Éste entrenamiento para mí era común. Luego siguieron abdominales, sentadillas, ondear y atacar con la espada al aire... todo eso para mí era entrenamiento común, y bastante entretenido de hacer. Al salir ya era de noche, así que me di una ducha. El entrenamiento había sido duro y ésta ducha me hacía falta. Al acabar de ducharme decidí ir a la tienda médica para decirle a Amalia que podía descansar dentro, ya que Kotsaru nos había dado habitación a todos, pero al asomarme, ella ya dormía. Así que fui afuera y comencé a lavar mi ropa, por si necesitaba usarla mañana. La lavé, estrujé, tendí y me fui a dormir, ya que estaba sumamente cansado por todo el entrenamiento y la falta de sueño de ayer.
Desperté con los primeros rayos de sol que se filtraban en la ventana. Me vestí, pero no me puse la armadura, sino las ropas de lino que suelo usar siempre. Los Kaihis siempre suelen darte un aura de seguridad, por los niños o por la magia que usan. Saludé a Kotsaru y me dijo que Bowgan había salido temprano, probablemente para buscar a Noah. Me llevé una manzana y salí, dándole un mordisco. Estaba acostumbrado a desayunar ligero o poco. Fui a la tienda hospital para ver como se sentía Amalia y Sophia, así que me aproxime y moví con mi mano la tela. Vi a Amalia ya sonriendo y a Sophia bastante mejor.
-Buenos días, señoritas. ¿Amanecieron bien? La próxima vez duerman adentro. Kotsaru ya les ofreció habitación. - Dije sonriendo. Quería sorprender a ambas chicas con un desayuno gourmet, pero soy pésimo cocinando, así que solo le traje una manzana a ambas.

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Re: Escapando a nuestra realidad [Amalia | Alraheim | Gabranth]

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