Final Fantasy, La era de la Luz
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Eludiendo la Muerte. [Duesel y Gabranth][CERRADO]

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Re: Eludiendo la Muerte. [Duesel y Gabranth][CERRADO]

Mensaje por Duesel Hawkner el Mar Nov 24, 2015 5:34 am

El doctor George me pidió a mi y a Bowgan que saliesemos de la sala. Al salir, sentí como si toda la ira que no lograba acumular iría a explotar en la primera persona con la que me cruzaría. A cada momento sentía que mi ira se acumulaba cada vez más, hasta el punto en el que no podía soportar el estar adentro. Quería matar a alguien, por un momento sentía que solo eso apagaría mi ira, hasta que a Bowgan se le ocurrió una muy "Brillante" idea para eliminar el estrés.
-¿Qu... qué tal una práctica de puño limpió Duesel? Posiblemente eso te ayudará a sen... sentirte me... mejor. - No entiendo de donde saca Bowgan sus ideas, no quería descargar mi furia en el, pero la rabia me cegaba de tal manera que accedí sin darme cuenta. Tenían una granja grande de chocobos en su patio, y no les tomó nada en dejarnos usarla para nuestra práctica. Los chocobos estaban amarrados, así que era imposible que nos picasen. Me quité mi armadura y Bowgan hizo lo mismo. La batalla iba a ser lo más justa posible.
-Bien, no usaré mis garras. Promesa - Decía Bowgan, ahora más confiado. - Bien, empezamos en tres... dos... uno... - Bowgan empezaba a crujir sus nudillos mientras yo me ponía en guardia. -¡Ahora! - En cuanto escuché el ahora, comencé a dar golpes a lo loco mientras Bowgan esquivaba y me daba puñetazos o en los costados o en el estómago. Yo ignoraba completamente la lucha y solo decía en mi mente... "¿Por que robar los cristales?" "¿¡Por que raptar a mi esposa!?" "¿¡¡Por qué decirme que está muerta!!?" "¿¡¡¡Por qué inculparme de su muerte!!!?" "¿¡POR QUE METER A AMALIA Y A SOPHIA EN TODO ESTO!?" "¡NO LOGRO ENTENDERLO!"
- ¡Por favor Duesel! ¡Me rindo! Duele... - Un grito y unos quejidos de dolor irrumpieron mis pensamientos, solo para ver que había tomado los brazos de Bowgan con mi mano izquierda y golpeaba su estómago con mi mano derecha. Lo solté inmediatamente. No me creía que había sido capaz de algo como eso. Mi ira se había esfumado y todo lo que sentía en ese momento era arrepentimiento.
-Hehe... ga... ganaste Duesel, co... como siempre. - Decía riéndose, viendo como un pequeño hilo de sangre corría por su boca.
-¿¡Y eso te preocupa!? - Me sentí tan arrepentido y asustado que no supe que hacer.
-Si... ya... ya no estas enojado... va... valió la pena. Además, he... he recibido pe... peores.
-Heh, recuérdame no hacerte caso la próxima vez. - Dije sentándome al lado de el. Me preguntaba si había perdido la razón de esa manera alguna vez y recuerdo varias veces en el regimiento, en la que perdía el control con Bulke... en eso me preguntaba... si yo y Bulke seríamos enemigos a partir de ahora... "No... el es muy terco para tragarse eso." Pensaba. Tal vez haya huido del regimiento con su esposa y sus dos hijos. Quién sabe lo que le pasó, pero si logro dar con el, tendría un poderoso aliado con nosotros.
-En... entremos. - Bowgan volvía a interrumpir mis pensamientos. -Tengo dos cartas para tí. - ¿Cartas? Es extraño. Las guardé en mi bolsillo y dije: -Las leeré después, ahora necesito una ducha. - Me lleve mi armadura y la armadura de Bowgan, mientras el se apoyaba en mi para levantarse. Una vez adentro Bowgan mintió al doctor y asumió que era muy malo y que perdió miserablemente para encubrirme y que lo examinara sin hacer muchas preguntas. Sin más que decir, fui al baño para darme una ducha. Mientras el agua helada corría por mi cuerpo, me dió tiempo de pensar en voz alta... -Éste lugar no va a ser seguro por siempre. De seguro los soldados están revisando cada centímetro de Solde Ruetha para darnos caza. - Y, a mi parecer... no tardarían en venir acá. Solde Ruetha es grande, pero eventualmente llegarán acá... supongo que habrá que prepararse para irse de emergencia si llega el caso. Terminé de ducharme, me sequé y vestí. Quería ver como estaba Amalia. Aunque fué solo su muslo, va a necesitar el apoyo de todos. Al llegar a su habitación, vi a Sophia salir de la habitación de Amalia.
-¡General Hawkner! Perdon... Duesel. Se ve bastante relajado. - Sophia se mostraba algo deprimida por llamarme "General"
-No me molesta, y si, ya estoy calmado. ¿Como está Amalia?
-Bien, acabo de cambiarle los vendajes. ¿Quiere pasar a verla?
-Sí, por favor. - Sophia se retiró en dirección a la habitación de Noah, mientras yo entré a la de Amalia. Ella estaba recostada aún. Parecía que había descansado lo suficiente. Me sentí aliviado de que no pasara a mayores, así que me senté en la silla que tenía al lado de la cama.
-Buenas tardes bella durmiente. ¿Cómo te sientes? - Le dije con una sonrisa. Después de todo el agitamiendo que hubo, debía calmar un poco los animos. En el estado en el que está ahora Amalia, no necesita más emociones fuertes, al menos hasta que se recupere.

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Re: Eludiendo la Muerte. [Duesel y Gabranth][CERRADO]

Mensaje por Juez Gabranth el Vie Nov 27, 2015 8:07 pm

Alguien tocó a mi puerta, era Sophia. Ella tría una jarra de agua media vacía en sus manos. Con los ojos en el suelo, habló.

- Amalia ya ha despertado y pidió verlo en unos minutos si es que puede, claro está. –
Así que quería hablar conmigo. – Ahora se encuentra con el señor Duesel. - ¿Acaso querrá que hablemos los tres?, ¿De qué se tratará esto?.
- Muy bien, iré dentro de unos minutos, mientras termino aquí. Muchas gracias Sophía. – La joven se retiró sin más. Sabía que tarde o temprano deberíamos hablar del tema de su rescate, y ahora era ese cuando.

Me levanté de mi asiento y me dirigí al armario que tenía bajo llave, lo abrí y vi mi armadura. El armero que la hizo fue muy meticuloso a hacer la réplica, pues algo como esto ya no se realiza por los años que tiene de antigüedad. Esperaba poder estrenarla solo en caso de emergencia. Algún día ellos tendrían que enterarse de quien soy realmente, pero por el momento aun debía callar. Cerré nuevamente el armario y salí de mi habitación, crucé el pasillo y golpee la puerta de la habitación de Amalia, solo esperaba no haber interrumpido nada.

Por lo que dicen los informes, Amalia proviene de una familia adinerada, se me hace extraño que no se haya casado con un hombre de la alta alcurnia de Solde Ruetha, me sorprendía el hecho de que sea un soldado. Lo mismo pasaba con Sophia, pero su familia se encontraba en bancarrota, ¿sabrá acaso Sophia que la familia de Amalia fue la causante? Al parecer no y esperaba que nunca se enterase, pues son muy buenas amigas.

Golpeé la puerta. - ¿Se puede entrar? – dije de manera susurrante.

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Re: Eludiendo la Muerte. [Duesel y Gabranth][CERRADO]

Mensaje por Amalia Abagnale el Vie Nov 27, 2015 8:17 pm

En cuanto salió Sophia, entro Duesel. Se encontraba aquí nuevamente.

- Hola Duesel, me siento mejor, muchas gracias por preguntar. – Mi actuar había sido vergonzosa y temía decepcionar a Hawkner. – Lamento mucho mi comportamiento, gracias a ello los preocupé nuevamente a todos y lo que menos quiero es ser una molestia para todos ustedes. Ya bastante malo fue haberlos colocado en peligro. – Respiré profundo. – y ¿Cómo se encuentra usted? Realmente todo esto es un infierno y el más perjudicado en todo esto es usted.

Miré hacia la puerta, pero no veía a Noah aun, quizás no quería hablar conmigo, pues me porté muy grosera con él, después de todo lo que hizo por mí y por los demás. Entendería completamente el que no quisiera hablar conmigo y si debíamos irnos, ¿A qué lugar podríamos huir?. Me frustraba el no poder hacer nada y tener que estar descansando por mis heridas, realmente esos hombres demostraron lo débil que soy.

Mientras charlaba con Duesel la puerta sonó, la voz de Noah se hizo presente, pero de manera muy baja.

- Adelante. – Dije y lo miré. No se veía molesto para nada y eso fue un alivio para mí. – Señor Duesel, podría dejarme a solas con Noah, por favor. – No quería que me viese pidiendo disculpas y realmente quería tener un momento a solas, sin que nadie me defendiese o hablara por mí. Solo esperaba que mi mentor no se lo tomara a mal.

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Re: Eludiendo la Muerte. [Duesel y Gabranth][CERRADO]

Mensaje por Duesel Hawkner el Vie Nov 27, 2015 10:47 pm

-Solo espero que a la próxima te cuides más, soldado. - Amalia se había disculpado conmigo, me preocupaba por su seguridad, pero también debía preocuparme de ella como su general. -Muchos pierden la vida por cada estupidez, pero un verdadero caballero sabe cuando se equivoca y cuando hace lo correcto. -Si dije eso, fue por que en lo que conocí a Amalia, vi un enorme cambió en su carácter, no solo por lo que me dijo ésta mañana, si no por sus acciones en todo el día... -Y... no pienses que eres una carga por que no lo eres... al menos ella piensa que no lo eres. - Le dije señalando a la puerta. Luego mencionó todo el incidente, como si se hubiese puesto en mi lugar, yo solo sonreí y le conteste:
-La edad me ha hecho más comprensivo y más tolerante. Si huí de la guardia no fué por cobardía, fue por qué quería comprender mejor a las personas, en especial a mí mismo. Además, sé que éso no es cierto por dos razones, la primera es por que presencié las acciones en esa caravana, mejor que cualquier otra persona... la segunda razón es, que Sayo sigue viva... si, como lo oyes. Mi esposa se llama Sayo Kaihi, si, de la misma familia de magos tan famosa de Mysidia. Es imposible que esté muerta, lo se... lo siento, y si la encontramos, ellos no serán capaces de contraatacar. Tendremos la ventaja y el poder de acabar con ésta pesadilla. Ahora, más que nunca tengo un motivo para buscarla... y ésta vez no es solo por mí. - Hice una pausa por un momento, en parte, el crimen principal de qué se me acusa, es el del asesinato de mi esposa, lo cual, usaron como base junto con lo que pasó hace días atrás. Si logramos desbaratar una mentira, las demás mentiras caerán como fichas de dominó.
-Además, también tengo otra prioridad, y esa es entrenarte. - Añadí. -Así que espero que te mejores por completo, por que no seré suave en mi entrenamiento. Despues de todo... - Respiré hondo -El camino de un aspirante a general no es nada facil. - Hace años que no entrenaba a alguien a ese punto, y Amalia sería la primera en mucho tiempo. Después de unos minutos, alguien abrió lentamente la puerta. Era Noah. Amalia me pidió que me retirase para poder hablar con él de algo importante.
-Bien, los dejo a solas. También quiero hablar contigo Noah. Esperaré afuera. - Me levanté de la silla y fui hacian la puerta. Estando afuera, me apoyé en una de las paredes al lado de la puerta, tal vez sea un buen momento para leer las cartas que me entregó Bowgan.

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Re: Eludiendo la Muerte. [Duesel y Gabranth][CERRADO]

Mensaje por Juez Gabranth el Miér Dic 02, 2015 3:10 pm

Amalia me hizo pasar y Duesel salió, sin antes decirme que también quería conversar conmigo.

- Claro. - al verlo salir, cerré la puerta. Miré a Amalia y me acerqué. - Me alegra que hayas despertado. - Me senté cerca de ella.

Lo que fuera que me quisiera decir, lo aceptaría de buena manera, aunque mirándola bien, no se trataba de malo, al menos eso reflejaban sus ojos.

- Soy todo oídos, pero antes de comenzar, déjame decirte algo. - La miré seriamente. - Sé que la situación en la que estamos es completamente extraña y que no saben quien soy. Es difícil pedir que confíen en mi sin saberlo, pero sé que más adelante sabrán quien soy, pero por ahora es mejor que no lo sepan. Quiero disfrutar tu estancia aquí. - hice un pequeño alto. - y el de los demás.

Dejé de hablar y ahora me concentraba especialmente en ella y en lo que me iba a decir, pero sin dejar de pensar en lo que Duesel quería tratar conmigo. ¿De qué iría lo que quiere hablar?.

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Re: Eludiendo la Muerte. [Duesel y Gabranth][CERRADO]

Mensaje por Amalia Abagnale el Miér Dic 02, 2015 3:27 pm

Duesel se marchó y quedó Noah, este me miró con sus ojos que solo reflejaban calma y tranquilidad, de verdad no podía ver en ellos nada malo. Se sentó cerca de mi y sin yo antes de esbozar alguna palabra, el comenzó a hablar. Lo que decía era verdad, pero aunque era así, el inspiraba aquella confianza a la cual nosotros habíamos contestado siguiéndolo, al menos los demás y yo demostrándolo quedándome.

- Es verdad y es extraño, pero aun así, estamos aquí, dependiendo de usted. - Me sentía avergonzada. - Quería pedirle disculpas por todo lo que dije, de verdad no sé que fue lo que me ocurrió. Tengo una mezcla de sentimientos que arrastro conmigo hace mucho tiempo y con todo esto solo hace que se intensifiquen y hagan de mi explotar y pasar a llevar a la gente a mi alrededor, como con usted por ejemplo. - Tragué saliva. -De verdad estoy agradecida y si usted dice que conoceremos más sobre su persona mas adelante, me basta. En cuanto esté mejor seré útil para usted y todos . - Lo miré detenidamente. - Gracias a usted sigo viva, si no fuera por usted esos hombres me hubiesen matado. Estoy en deuda. - Nuevamente mi vida había dependido de otra persona, primero Jacob, ahora él. Realmente era patética, dependía de otros para poder seguir viviendo. - No cometeré el mismo error que antes, me buscan los del ejercito, pero no arrancaré y lo dejaré atrás, no lo haré otra vez, déjeme estar con usted. - Sentía que si lo hacía, podría alejar el fantasma de mi pasado.

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Re: Eludiendo la Muerte. [Duesel y Gabranth][CERRADO]

Mensaje por Duesel Hawkner el Miér Dic 02, 2015 8:41 pm

Estaba apoyado en la pared, abriendo una de las cartas, cuando Sophia pasó a mi lado. Viendo como trataba de abrir las cartas, se me acercó y me dijo:
-No se preocupe, señor Duesel, yo las abro. - Dijo ella mientras con su espada, cortaba el costado derecho de las dos cartas, lo suficiente para poder deslizar el mensaje del sobre. -¿Y quién las envía? - Preguntó curiosa. Es cierto que no hemos tenido ningún tipo de acción como para que algo interesante suceda, y las cartas que me entregó Bowgan han sido, digamos, lo más interesante del día.
-No lo sé, eso es lo que quiero averiguar, hace mucho que no recibo una carta. - Y era cierto, han pasado más de seis meses...
-Bueno, no lo molestaré más. - Vi que Sophia llevaba un palo de escoba. -Bowgan dice que vamos a practicar a usar un palo en batalla.
-¿Y Bowgan sabe como usarlo? - Raro, Bowgan nunca me dijo que sabía usar el palo. De hecho, ni siquiera lo sabía.
-No... pero Bowgan dice que echando a perder se aprende. Bueno, nos vemos luego, señor Duesel. - Dijo Sophia mientras rápidamente las escaleras. En ese instante me puse a pensar. "... ... ... Espera... ¡¿Que cosa?!" Corri rápidamente a las escaleras, pero Sophia no estaba por ningún lado "Maldita sea Bowgan, la proxima vez enséñale algo menos peligroso..." No perdía nada en ese momento, así que me volví a apoyar en la pared mientras leía la primera carta.


Buenas tardes Duesel
El rumor sobré tí, ha llegado inclusive aquí, hasta Mysidia, pero yo no le creo nada a esos soldados, en especial lo que dicen de que mi hermana está muerta. Se que tu no serías capaz de asesinarla, en especial cuando aún siento su aura rondando Gaia, se que esta viva, así que no te rindas Duesel, encontraremos la verdad, te ayudaremos en lo que podamos, en especial con lo que pasó aca con Mysidia.
Los guardias y caballeros trataron de convencerme de que mi hermana estaba muerta y que ayudara con tu captura, pero yo no quise cooperar. Intentaron asesinarme a mi y a mi padre, cosa que yo no tolere. Todo el clan Kaihi huyó de Mysidia sin dejar rastro, salvo un par de señales que ne dijiste que dejaramos para tu amigo antrolobo. Las cosas parecen estar mal por todos lados, pero por favor, no te rindas ahora, tienes mi apoyo, y seguramente el de mi hermana también. Si necesitas un refugió, quiero que hables con tu amigo antrolobo, que sea él que te guíe a nosotros.
Atentamente, Kotsaru Kaihi.

Kotsaru aún seguía confiando en mí, eso me daba energías para proseguir con ésto. Pensaba que estaba solo en el mundo, pero ahora que leí esta carta, me sentía con más energías para seguir adelante, para seguir luchando, para no perder la esperanza. Kotsaru también estuvo en peligro, y eso me dio a entender que aún tengo mucho por hacer cuando Amalia se mejore. Guardé la carta en mi bolsillo para proceder a leer la otra que tenía aún en la mano...

¡¿Que tal, compañero!? Nunca pense que te harias tan famoso en tan poco tiempo, pero por desgracia es la fama que uno nunca quiere.
Digamos que nadie se esperaba eso de Edwards... ¿Te puedes creer que haya tratado de inculparte a ti y a esa chica Abagnale? Ese no es el, algo debe estarle pasando. Pero dejemos eso de lado. Uno de ellos me envio a una mision suisida para tratar de matarme, pero sabes bien que el poderoso Bulke es mas fuerte que esa panda de debiluchos con armaduras negras. Yo estoy bien, al igual que mi esposa y mis retonos. Asi que no te rindas ahora, o sera un golpe bajo a nuestro juramento, recuerdalo bien. Llegaremos al fondo de esto, y supongo que tambien lo quieres... ¿No es asi?

Las faltas de ortografía en la carta me hicieron notar que era Bulke, y si seguía confiando en mí, yo no debía rendirme, así como así, aún existe una mera posibilidad de desbaratar sus planes. Me preocupaba un poco nuestro escondite, no sería seguro siempre. Así que decidí abrir la puerta un poco para ver si ya habían terminado.
-¿No interrumpo nada? - Dije, mientras asomaba un poco la cabeza

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Re: Eludiendo la Muerte. [Duesel y Gabranth][CERRADO]

Mensaje por Juez Gabranth el Jue Dic 03, 2015 7:36 pm

Amalia se disculpaba conmigo como si hubiese hecho muy grave, pero aun cuando no lo sentía de aquella manera, solo dejé que se expresara para que pudiera desahogarse tranquilamente. Toco el tema de esperé por algún tiempo para responderle.

- Esperé por este momento algunos días hasta que despertases. No fue una manera muy interesante la manera en la que lo descubrí, pero necesitaba unos papeles, los cuales fueron pedidos por mi superior, así que me dirigí al cuartel a pedirlos a Edwards. Camino hacía allá me topé contigo y Sophia, amabas estaban hablando, pero mas allá de eso no presté atención. Al estar frente a la puerta de Edwards escuché una discusión y sobre la emboscada que te habían tendido, entonces corrí a buscarte, pero tú ya no estabas, te busqué sin lograrlo, así que me enfoqué en Sophia, entonces la vi entrando al bar y cuando llegué se encontraba con Duesel y Bowgan. Allí pedí que me dijeran donde estabas y tuve que decirles que morirías para que me respondieran, tomé un chocobo y salí a tu encuentro, cuando llegamos estabas en el suelo y lo demás ya lo sabes. - Suspiré. - Sé que es algo raro, pues no te conocía y solamente me lancé a rescatarte, para ello no tengo respuesta, solo lo hice y ya. - Al terminar Amalia me pidió permanecer a mi lado. La respuesta solo broto por si sola. - Será un honor tenerte conmigo. - Tomé sus manos y le sonreí.

La puerta hizo un pequeño sonido y Duesel asomó su cabeza, interrumpiéndonos.

- No interrumpes Duesel, ¿qué ocurre?. - Solté las manos de Amalia y me levante de mi asiento.

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Re: Eludiendo la Muerte. [Duesel y Gabranth][CERRADO]

Mensaje por Amalia Abagnale el Vie Dic 04, 2015 8:33 pm

Noah había escuchado la conversación de Edwards con otra persona, pero ¿quién era aquella otra persona?. Soy simplemente una guardia, era una simple guardia de Solde Ruetha, ¿qué persona querría verme muerta?, hasta donde yo sabía no poseía ningún enemigo. Todo era realmente extraño.

- Sé que es algo raro, pues no te conocía y solamente me lancé a rescatarte, para ello no tengo respuesta, solo lo hice y ya. - Expresó Noah.
- No es raro. - Sonreí. - Hubiese hecho lo mismo que usted en su lugar. -

Él accedió a mi petición lo cual fue un alivio para mi. Tomó mis manos delicadamente y me sonrió, aquello hizo que me sonrojase. En aquel momento entró Duesel y Noah soltó mis manos.

- No interrumpe nada. - Me sentía avergonzada y oculté mis manos bajo las sabanas. - ¿Ocurre algo, Sr. Duesel?. - Solo quería que hablase para poder distraer mi cabeza.

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Re: Eludiendo la Muerte. [Duesel y Gabranth][CERRADO]

Mensaje por Duesel Hawkner el Sáb Dic 05, 2015 4:53 am

Una vez había asomado la cabeza, vi a Noah y a Amalia tomados de la mano y al verlo, sentí como que me había metido a una habitación en llamas. -Ack, yo lo siento, no quería... - Pero ellos me dijeron que estaban bien, así que solo pasé. Después de leer las cartas que recibí, estaba seguro de que éste lugar no sería seguro por siempre, así que tenía que demostrarselo. Saqué de mi bolsillo ambas cartas y se las entregué a Noah, para que ambos las leyeran. -Una carta es de Kotsaru Kaihi, mi cuñado y lider del Clan Kaihi, magos Mysidianos bastante poderosos. - Procedí a entregar la segunda carta, la cuál se veía más arrugada que la otra. -Y esta es de Bulke Leohart, un antiguo general de Solde Ruetha... y un viejo amigo mío. - Estaba confiandole mi correspondencia privada a un desconocido, un desconocido que salvó a Amalia de la muerte. Para mí, esa razón bastaba para confiar en el por completo
-El clan Kaihi es un clan de magos de Mysidia que se divide en dos, pero lo que importa es el clan principal. Se diferencia de los demás por su cabello blanco, que representa su pureza de corazón. Pueden ver el aura, energía espiritual que demuestra nuestras emociones y secretos a simple vista. Para ellos, todos nosotros somos un libro abierto, por eso es que fueron el primer blanco. Suerte para nosotros que se dieron cuenta de la situación a tiempo. - Me sentía aliviado, en parte. Todos habían huido con bien, y todos estaban a salvo, eso quería decir que podríamos contraatacar. -Bien, Bulke, Edwars y yo eramos antaño las manos derechas de los consejales. Cualquier disturbio, situación o asunto turbio dentro del senado, éramos Lo primeros en saberlo. Me duele ver que Edwards se haya convertido en un ser vil, pero si se esto: Edwards era el cerebro del grupo. No le tomará mucho tiempo el encontrarnos, por mucho que permanezcamos ocultos dentro de Solde Ruetha. Debemos salir de la ciudad. Por suerte Kotsaru nos dió asilo, así que podemos llevar a Amalia ahí hasta que se recupere y pueda valerse por su cuenta mientras usamos el área como base de operaciones. - Aún faltaba una cosa que debía hacer, en parte, quería averiguar el misterio detrás de Noah, el como consiguió esa información, el como pudo encontrarnos... debía saber más de el.
-Una sola cosa más... Noah. No se quién eres y no se cómo conseguiste esa carpeta, pero si tenías acceso a ella, debes de tener un buen rango. Eso a mi no me incumbe, pero ese rango puede sernos útil y quiero saber cuál es. - Respiré hondo -Por qué si tienes un rango alto puedes entrar en las filas y preguntar a los novatos que se enlistaron en la caballería por seguir mi ejemplo, o el de Bulke si aún siguen creyendo en mí, si es así... podríamos causar bastante inestabilidad entré la red de corrupción y poner a nuestro favor ésta pequeña guerra fría. - Noah podía tener bastantes influencias dentro de la guardia. -Ah, y si necesitas identificarlos mejor, puedes ir a la biblioteca del senado, e ir al apartado de archivos de los soldados. Busca mi nombre y trata de leer cada logro pequeño, ya sabes, esos que no están subrayados. - Era el momento de poner la balanza a nuestro favor... por ella, y por todos los que aún creen en mí. -Podemos organizar una huida cuando te sientas preparada. - Dije mientras abandonaba la habitación. Me sentía ya inseguro quedándome aquí y arreisgar más a Amalia.

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Re: Eludiendo la Muerte. [Duesel y Gabranth][CERRADO]

Mensaje por Juez Gabranth el Dom Dic 06, 2015 6:20 pm

Duesel entró con algo en sus manos para mostrarnos, cartas, enviadas por conocidos de él. Uno pertenecía a su cuñado del clan Kaihi y otra de un amigo de antaño. No tenía idea de quienes eran y si no me hubiese explicado, no me enteraba. Realmente este era un nuevo mundo para mi y lo único que no había cambiado era la ambición, ambición que una vez poseí.

- Explícame bien, pues no entiendo que tienen que ver los Kaihi con nosotros. - Me encontraba algo confundido. - ¿Acaso irían con ellos para encontrarnos?, realmente no entiendo bien. Y lo que respecta a Edwards, sigue ordenes de un superior, solo puede actuar si se lo permiten, por eso les digo que estamos seguros aquí. Si salimos de aquí podríamos advertir al enemigo, tienen un escuadrón de caza buscándolos por las fueras, al igual que en Mysidia y en Balfonheim. Al menos hasta que Amalia se recupere debemos quedarnos aquí, luego ver algún otro lugar, no hay que apresurarnos. Si alguien manda una inspección hasta los suburbios, sabré cuando ocurra. - Realmente lo sabría, yo era el encargado de la operación para buscarlos y Edwards está bajo mis ordenes.

Luego de aquello, Duesel me asalto con una pregunta la cual tenía una respuesta preparada hace mucho.

- ¿Mi rango?. Soy la mano derecha de un Juez. - Obviamente tengo acceso a todo. - ¿quieres sembrar la semilla de duda entre los novatos? y qué ocurre si llega a oídos de alguien y me encierran o ejecutan por ello?, ¿no crees que hay mucha gente inocente involucrada en esto ya?. No creo que sirva de mucho. Lo que debemos hacer es buscar pruebas contra Edwards para hacer que pague y que sus nombres sean limpiados y de eso me estoy encargando yo, pero solo pido tiempo, no es una tarea que pueda hacerse de la noche a la mañana. - Realmente quiero que Edwards y los que están involucrados paguen, pero no quiero empezar una guerra interna. Me acerqué a Amalia. - Si algo saliera mal, los primeros en sufrir las consecuencias serían las familias de Amalia y Sophia y quien sabe, Edwards podría tener a tu esposa. Esas son las cosas por las que estoy velando, son muchas, pero no podemos armar una revuelta, trata de pensar más allá. - Mi deber como juez era eso, velar por la seguridad de la gente de la República y de la república misma. Por ello poseía un ejercito propio, fieles a mi causa, ellos me ayudarían si algo malo sucediese y no involucrar gente anexa.

Mientras conversábamos con Duesel, pude sentir las escaleras, alguien se acercaba algo rápido.

- Señor. - dijo uno de mis camaradas de manera agitada. - Edwards y sus hombres se encuentran en los suburbios, registrando el lugar, ¿qué haremos?.
- Maldición. - Aquel idiota había desobedecido mis ordenes y había comenzado un rastreo sin mi autorización. Miré a Amalia, aun estaba algo débil para partir, pero no dejaría que llegasen aquí, aun cuando me costase revelar mi verdadera identidad.
- Amalia. - Sophia había entrado a la habitación con Bowgan. - Noah, ¿qué es lo que haremos ahora?. -
- Yo me encargaré de esto, pero pase lo que pase, no deben salir de esta habitación. - Miré a mi informante. - Dile a todos que se preparen, deben estar listos si algo sale mal. - Aun cuando las cosas salieran de buena manera, deberíamos salir de este lugar lo más pronto posible.

Me dirigí a mi habitación y cerré la puerta. Abrí mi repisa y saqué y me coloqué mi armadura, había llegado la hora de enfrentar a Edwards y de que mis invitados supieran la verdad, aun cuando minutos antes le había mentido sobre mi. Me coloqué mi capa roja con el símbolo de Solde Ruetha, tomé mis espadas y las coloqué a cada lado y salí de la habitación con el casco en mis manos. Entré a aquella habitación y los miré a todos, pude ver sus caras de sorpresa ante tal revelación.

- Perdónenme por mentirles, pero ahora necesito que se queden aquí. Arreglaré este asunto con Edwards. -

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Re: Eludiendo la Muerte. [Duesel y Gabranth][CERRADO]

Mensaje por Amalia Abagnale el Dom Dic 06, 2015 7:50 pm

No podía dejar de encontrarle algo de razón a Noah y aun cuando no tenía mucho contacto con mis padres, mas solo con mis hermanos, no quería que salieran perjudicados por nuestra culpa y sabía que Sophia tampoco lo querría.
Noah era la mano derecha de un Juez, eso explicaba muchas cosas. Me sorprendía la manera en que él veía las cosas y como las planteaba, se veía que se manejaba en estos asuntos de manera muy diplomática, por algo se encontraba al lado de un Juez.

Nuestra conversación se vio interrumpida abruptamente por una de las personas que habitaban la posada.

- Señor, Edwards y sus hombres se encuentran en los suburbios, registrando el lugar, ¿qué haremos?. - No podía creerlo, ese maldito había dado con nosotros y yo me encontraba en estas condiciones. Traté de levantarme y una vez en pie pedí mi armadura.
- ¿En dónde está mi armadura?. - La busqué con la vista. - Quiero mi armadura. - en ese momento llegó Sophia y Bowgan.
- Amalia. - Se acercó a mi. - Noah, ¿qué es lo que haremos ahora?. - preguntó sosteniéndome.
- Sophia, ve por mi armadura, ¿quieres?. - Me senté en la cama.
- Pero... - la interrumpí. -
- Solo hazlo. -
- Está bien. - No sabía que pasaría, pero debía estar preparada para lo que fuera.
- Yo me encargaré de esto, pero pase lo que pase, no deben salir de esta habitación. Dile a todos que se preparen, deben estar listos si algo sale mal. - Noah salió de la habitación.
- No te dejaremos hacer esto solo. - Sin más se encerró en su habitación. - ¿Qué haremos señor Duesel?. Estoy dispuesta a pelear. - No me importaban mis heridas.
- Yo también. - Dijo Sophia mientras me colocaba la armadura encima del vestido.

La puerta se abrió y Noah entró, pero su ropa era distinta, aquel que había entrado a la habitación no era el mismo Noah que había compartido con nosotros todos estos días. Su armadura era la de un Juez.

- ¿Un Juez?. - Esa era la verdadera identidad de Noah, no era lo que nos había dicho. - Nos mentiste!.
- Perdónenme por mentirles, pero ahora necesito que se queden aquí. Arreglaré este asunto con Edwards. - Miré su casco.
- Eres el Juez Gabranth. ¿Alguien como tú nos está ayudando?. ¿Por qué?. - Todo era confuso. Un Juez nos estaba ayudando, el mismo Juez que estaba llevando nuestro caso y había accedido a nuestra captura. No sabía que era lo que estaba pasando en realidad, pero allí estaba, parado en el umbral de la puerta con su mirada fija en nosotros. ¿Acaso nos entregaría a Edwards?.


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Re: Eludiendo la Muerte. [Duesel y Gabranth][CERRADO]

Mensaje por Duesel Hawkner el Lun Dic 07, 2015 12:34 am

Noah tenía razón en la mayoría de lo que decía... aunque me causó algo de desconfianza al principio. Yo sabía que Edwards le gustaba tomar la iniciativa y que tarde o temprano daría con nosotros. Debíamos estar preparados para eso y Noah no me lo dejaba fácil... "Si supiera a que nos enfrentamos..." Me dije entre dientes. Al cabo de un momento uno de los hombres de Noah subió a toda velocidad, diciendo que Edwards y sus hombres registraban los suburbios. -Te lo dije... - Yo lo sabía, y se lo había dicho. me asomé con cuidado a la ventana y vi una enorme cantidad de hombres, patrullando los suburbios y en el centro de ellos estaba Edwards. -Ésto se ve mal, estamos en una situación con mucha desventaja. Aquí dentro no duraremos dos asaltos... - Noah nos dijo que lo solucionaría el y se encerró en su habitación. En ese momento entraron Bowgan y Sophia.
-Du... ¡Duesel! ¿¡Que vamos a hacer!? - Dijo Bowgan, bastante asustado.
-Primero lo primero, no perder la calma y no hacer idioteces. Arrojarnos a la batalla en el estado en el que Amalia está no es buena idea. -
-Te... tengo una idea, tan solo dame u... unos segundos. Creo que re... resultará. Confía en mi Duesel. - Bowgan venía preparado. Yo estaba tan preocupado por Amalia que no tuve tiempo de pensar un plan auxiliar para escapar cuando fuese necesario.
-Bien, ponte... - La puerta de la habitación de Noah se abrió, mostrando a Noah en una armadura plateada, una capa con la simbología de Solde Ruetha, unas espadas que irradiaban una energía sacra y en su mano, un casco. No me tomó nada darme cuenta de que era un juez... pero solo conosco al Juez Alraheim y a la Jueza Erenas y ninguno de ellos es humes, como yo. Amalia lo identificó en el acto, su nombré era Juez Gabranth... Yo no lo conocía, pero su nombré me era ligeramente familiar. Aunque éso dejaba muchas incógnitas respondidas, también dejaba muchas preguntas sobre él. "¿Por qué nos ayudó?", era la pregunta principal, pero al verlo irse por la puerta, probablemente encuentre una manera de sacarnos de ésta. Bowgan se fué a accionar su plan, tan solo debíamos encontrar un buen escondite si las cosas se nos escapaban de las manos. Entonces recordé que esta casa era bastante antigua y que posiblemente tenga algún pasadizo secreto en donde poder ocultarnos. La señora subió preocupada por Amalia, era el momento perfecto para preguntarle.
-Ésta casa es muy antigua. Tiene que haber un secreto para poder ocultarlos. -
-Si hay uno... pero no creo que ella... - La interrumpí
-No hay tiempo para éso. Si Noa... perdon, Gabranth falla, no podremos defendernos. Además, no quiero involucrarlos a ustedes también.
-Pero Noah nos dijo... -
-Éste no es tiempo para dudar. Nos superan quince a uno y si no nos movemos ahora habremos plantado abajo los esfuerzos de todos. Se que es muy dificil confiar en Noa... Gabranth, pero si de verdad hubiese querido eliminarnos nos hubiese entregado mucho antes. Dígame donde está ese pasadizo y Sophia, cuida bien a Amalia, no quiero que sus heridas se vuelvan a abrir o que luche. - La situación era desesperada, pero debía mantener segura a las chicas. -Porfavor Amalia... entiendeme. Si entran, no saldremos vivos. A veces hay que saber cuando retirarse antes de sacrificar más vidas. Si nos ven aquí, no solo tú o yo perderemos la vida, también Sophia... sin mencionar que los habitantes de esta serán acusados de traición. - Amalia tenía que comprender. No debíamos sacrificar más vidas en éste punto... en todo caso, aún hay un método para salvarlas a este punto y es entregándome...

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Re: Eludiendo la Muerte. [Duesel y Gabranth][CERRADO]

Mensaje por Juez Gabranth el Mar Dic 08, 2015 11:09 pm

Mientras bajaba las escaleras y salía por una puerta trasera para no ser visto por Edwards y sus hombres, escuchaba a Duesel tratando de convencer a Amalia para que se retiraran de allí. Me coloqué el casco para ocultar mi identidad.

- Nos mentiste!. - las palabras de Amalia retumbaban en mi cabeza. - Eres el Juez Gabranth. - ella sabía quien era, pero no sabía como.

Llegué a un lugar clave, en donde veía a Edwards claramente dando ordenes a su hombres para registrar el lugar. Realmente Duesel conocía bien a este tipo, pero yo lo haría pagar por su desobediencia. Me quedé allí hasta que llegarán al Hostal, unos metros antes de ello, caminé hacía él. Los soldados que me veían caminar se quedaban parados a mi costado, ninguno de ellos rompió su posición y dejaron de hacer lo que Edwards les había mandado. Mi autoridad sobre ellos era superior. Unos de los soldados me vio y advirtió a Edwards.

Todos los soldados formaron fila a mi espalda, dejándonos al frente con el maldito entrometido. Su cara de espanto al verme era evidente, podía sentir su miedo.

- Juez Gabranth. - dijo con una voz quebradiza. - ¿Qué es lo que hace aquí? -
- ¿Te sorprende verme aquí? o ¿te sorprende más el que me haya enterado de tus actos?. - Mi voz sonaba algo distinta al llevar mi casco puesto. Me acerqué a él unos pasos más. - No recuerdo haber recibido algún informe sobre este allanamiento a las casas en los suburbios esta mañana en mi escritorio.
- Señor, debió haberse traspapelado. - Sus escusas eran tan pobres.
- De ser así, aun cuando esté en mi escritorio, no la he autorizado, ¿o sí?. -
- N-No, señor. - Los soldados murmuraban a mi espalda.
- Soy un hombre con paciencia, pero no tolerante. Una de las cosas que menos tolero es la desobediencia y tú acabas de cometerla. - Camine hasta él para quedar a su lado. Toqué su hombro y esto dio a evidenciar su cuerpo tembloroso. - La pregunta es ¿por qué?.
- S-Sospechábamos que podrían esconderse en este nido de ratas. - Me volteé y lo golpeé con mi brazo en la cabeza. Éste cayó al suelo de rodillas y sus manos plantadas al piso.
- Así que desobedeciste mis ordenes por tus sospechas. - Comencé a caminar rodeándolo con mis pasos.
- S-Sí, señor. - Le di una patada en el centro de su estomago. Edwards comenzó a toser fuertemente. Pude ver algunas viviendas incendiándose y oí a gente gritar.
- ¿Cuanta gente debía sufrir y morir por tus sospechas?. - Éste no respondió. - ¡¿Cuantas?!. - grité. Mi cuerpo comenzaba a sentir calor y mi corazón estaba envuelto en llamas. Hace mucho tiempo no sentía esta sensación.
- Las que sean necesarias para encontrar a los traidores. -
- ¿Y qué pasaba si incendiabas todo el lugar y no los encontrabas?. ¿Qué mierda de escusa ibas a dar?. Te recuerdo que el que está al mando de esta misión y al cuidado de esta ciudad soy yo. Tus actos caen sobre mis hombros y no estoy dispuesto a manchar mis manos por sospechas de gente ineficiente como tú. - le di otra patada a Edwards haciendo que esta vez se moviera del lugar en donde estaba y cayera a los escombros unos metros mas allá de nosotros. - Me decepcionas Edwards. - El maldito se estaba colocando de pie.
- M-Me extraña que reproche mi actuar, cuando usted hizo arder una ciudad entera por una estúpida piedra que no servía para nada. - Las palabras de Edwards no estaban tan alejadas de la verdad. Había descubierto mi pasado y no dudaría en ocuparlo contra mi. Sus palabras me habían hecho enfadar demasiado. Desenvainé mi espada y lo ataqué. Como si fuera un simple pedazo de papel, mi espada había atravesado su armadura. Una linea roja de sangre corría por el filo de mi arma. Quería rebanarlo, sentía el deseo de hacerlo y podía. El maldito se quejaba de aquel pequeño rasguño que le había propinado. Tomé su brazo y lo lleve a sus espalda y coloqué mi espada en su cuello.
- ¿Sabes cuanto tiempo ha pasado desde que mi espada no rebana un cuello?, ¡respondeme sabelotodo!. -
- Siglos. - dijo mientras tragaba saliva.
- Exactamente. 450 años para ser precisos, casi medio milenio, ¿no crees que es mucho?. - podía sentir como perdía el control de mi mismo.
- S-Si. - Todo su cuerpo temblaba.
- Tu sacrificio no será en vano, servirá para que los demás aprendan que conmigo no se juega, no existen segundas oportunidades. ¡YO SOY CASI UN DIOS! - Mi cuerpo ardía, no me había fijado que estaba rodeado por la niebla de la magicita, nuevamente, como aquella vez. pero me sentía bien. Edwards pagaría hoy y ahora por sus crímenes.

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Re: Eludiendo la Muerte. [Duesel y Gabranth][CERRADO]

Mensaje por Amalia Abagnale el Miér Dic 09, 2015 12:16 am

Era increíble ver a Gabranrh frente a mi, con su armadura resplandeciente. Viejas historias se contaban en mi familia durante generaciones de él, siempre creí que era una historia fantástica que se habían inventados nuestros antepasados para darle algo mas de misterio a nuestra familia, pero podía reconocerlo, el retrato de él en nuestra sala de estar ha estado allí por años y fue hecho ya hace mucho. Volví en mi por la voz de Duesel, Bowgan y Sophia.

- No podemos abandonarlo. - dije mientras tomaba mi espada. Duesel estaba empeñado en que nos escondiéramos, pero algo dentro de mi sabía que estaríamos bien y que Gabranth nos defendería. - Me quedaré aquí. - Dije mientras que con cuidado subía mi cama para asomarme por la ventana. - No lo dejaré solo, señor Duesel. - Dije volteándome hacia él y mirándolo de manera convincente. - haría exactamente lo mismo por usted. - Volví a mirar por la ventana con cuidado. Habían muchos soldados, podía ver algunas casas incendiándose desde el segundo piso. Los soldados se ordenaban detrás de Gabranth mientras que este se acercaba a Edwards. Sophia estaba a mi lado viendo lo que ocurría.

El bastardo de Edwards había atacado los suburbios solo por sus sospechas, ¿pero serían solo sospechas?. Ambos comenzaron a conversar hasta que Noah lo golpeó. Disfruté aquel golpe, tanto fue así que sonreí.

- Amalia. - dijo Sophía al verme.
- Se lo merecía. - dije sin quitar la vista de ambos.
- ¿Como es que lo conoces Amalia, me refiero al Juez. - preguntó Sophia de manera ingenua.
- Desde que era niña, se contaban historias de él. Si bien recuerdo, mi padre dijo que era un antepasado nuestro. Tenemos un retrato de él con su armadura en la sala. - Aclaré mi voz mientras trataba de hacerle un breve resumen de la historia y veía la discusión contra Edwards. - Dos de ellos fueron al nacer, Bash y Noah. El primero era enfermizo y el segundo era fuerte como roble. Para la gran guerra ocurrida hace mas de un milenio, Noah destacó en las filas y fue nombrado Juez y peleó contra el imperio.
- Pero si peleó contra el imperio, ¿como es que está vivo?. - Preguntó Sophía confundida.
- Ahí está el asunto. Una piedra extraña llamada magicita, le entregó fuerzas sobre naturales a él y otros 6 mercenarios más y con ello lograron vencer al imperio, con la piedra que ellos buscaban. Luego de ganar la guerra y pasar los años, se dieron cuenta de que no envejecían y así fueron los encargados de proteger la paz de Dalmasca.
- ¿Dices que el Noah que conocemos es inmortal?. - Sophia soltó un grito de asombro.
- Exactamente. Pero aquel poder que poseía lo volvió el villano de la historia y llevó a Dalmasca a su perdición, pero fue encerrado por el poder de una de sus compañeras, de la cual desconozco el nombre, solo se dice que era una de los jueces. Y que se encontraba dormido en un cristal hecho del poder de la magicita que habitaba en el interior de ella. - Podía ver como Noah golpeaba nuevamente a Edwards. - Para mi solo eran historias de niños y las veía como aires de grandeza de parte de mi padre para hacernos creer que veníamos de un linaje de seres superiores, pero nosotros descendemos de Bash, su hermano. - No podía creer que todo lo que me habían contado desde pequeña era verdad.

Las cosas se estaban saliendo de control. Todos en la habitación estábamos en silencio y podíamos escuchar la conversación de ambos, Gabranth se podía ver fuera de sí y una neblina emana de él. Sin más lo atacó, cortó su armadura como si fuera nada. Llevé mis manos a mi boca para ahogar el grito. Estaba vuelto loco, estaba segura que lo mataría, pero no podíamos dejar que eso ocurriese, debíamos condenarlo y limpiar nuestros nombres, recuperar nuestras vidas.

- ¡DETENTE!. - grité. Al cometer tal imprudencia me escondí. Sophia se lanzó hacia atrás. Miré a todos en la habitación y me disculpé. - Lo siento, pero no podía dejar que lo matara. - No tuve el valor de asomarme otra vez por aquella ventana. Lo mejor era irnos de aquí. - Señor Duesel, acepto el irnos al escondite hasta que esto pase. - había puesto a todos en peligro por mi imprudencia.

Si Gabranth era aquel hombre que una vez destruyó una ciudad entera por el poder de la magicita, ¿seguiría siendo el enemigo?.

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Re: Eludiendo la Muerte. [Duesel y Gabranth][CERRADO]

Mensaje por Duesel Hawkner el Miér Dic 09, 2015 9:40 pm

Al asomarme por la ventana vi como ya Edwards estaba en la puerta del hostal. Gabranth salió, con una voz bastante distinta a la que lo conocimos. Amalia se puso terca y no quería salir. No parecía entender de que estando aquí por más tiempo solo llevaría a que más vidas se perdisen, y eso se denotaba por los gritos y el humo que se oía a lo lejos. Amalia parecía pendiente de lo que pasaba y yo tampoco podía quitarle los ojos de encima. Nunca en mi vida había visto a Edwards tan asustado, ni siquiera cuando Alraheim o Hector nos llamaban la atención. Se notaba la furia en Gabranth, y cada golpe que le daba a Edwards, sentía cada vez más ganas de salir a enfrentarlo. Escuché toda la historía de Gabtanth, y de lo que fué capaz en el pasado y entonces, mi mente se aclaró. Era uno de los antiguos jueces que reinaron Solde Ruetha cuando tenía otro nombre en el pasado. Yo no me creía lo que pasaba afuera, la frialdad de ambos en su actuar. Me era dificil reconocer a ambos a estas alturas, pero cuándo Gabranth hirió a Edwards de ésa manera, supe que tenía que actuar. Edwards podía ser un maldito traidor, pero aún así merecía algo de piedad. Amalia gritó, lo bastante amplio y fuerte para que nos oyeran, pero el escondernos rápido hizo que el eco de la voz de Amalia se hubiese podido resonar en todas las áreas posibles. Ésto debía tener un fin, y fue cuando Amalia me sugirió esconderme supe que debía dejar de ocultarme y enfrentar a todos... antes de que más heridos y muertos hayan por mi culpa. Le entregué mi espada a Sophia, con intenciones de resolver ésto con palabras.
-Ten. Si algo sale mal, quiero que te lleves a Amalia lejos. - Sophia parecía no entender que sucedía... pero yo se lo dejé mas que claro.
-Pero... señor Duesel....
-Solo quiero que siga órdenes. Todo saldrá bien, te lo prometo. - Dije mientras bajé velozmente las escaleras. Me encontré con Bowgan taponando la entrada.
-¿Como salió todo? - Si tenía un poco de ayuda, todo saldría mejor.
-Las cosas no salieron... tan bien. Los chicos están ayudando a los heridos por los incendios. - Esa respuesta me aliviaba y me exasperaba al mismo tiempo. Si Edwards moría podíamos olvidarnos de limpiar nuestros nombres.
-Entonces hazte a un lado Bowgan, debo terminar ésto de una vez por todas.
-Lo siento, pero no puedo permitir éso, Duesel.
-Te lo advierto Bowgan... Hazte... - No alcancé a decir media palabra cuando Bowgan tomó un palo bastante enorme y golpeó mi cabeza con el. Me sentía aturdido, no sabía para donde iba y solo sentía ecos de voces antes de perder la conciencia por completo.

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Re: Eludiendo la Muerte. [Duesel y Gabranth][CERRADO]

Mensaje por Juez Gabranth el Miér Dic 09, 2015 10:43 pm

Podía sentir que deseaba realmente ver rodar la cabeza de Edwards, todo se acabaría, no habría perseguidores para Amalia, de verdad que lo deseaba. Aquella neblina que emanaba de mí, rodeaba al hombre que tenía al filo de mi espada, sus gritos desgarradores me hacían entender estaba sufriendo. Tomé fuertemente mi espada y me dispuse a decapitarlo.

¡DETENTE!.

Aquella voz era de Amalia, me voltee para ver si estaba cerca, pero por más que la buscaba con la mirada no pude hallarla. Aquel calor que se había apropiado de mi cuerpo comenzó a desaparecer, al igual que la niebla que nos rodeaba. Los gritos de Edwards habían cesado, solté su brazo y lo dejé caer. Envainé mi espada y vi como el hombre a mi lado caía al suelo. Si esa voz que escuché era la de Amalia, no obedeció a Duesel y aún seguían dentro de la posada, debía deshacerme de los soldados y de Edwards lo antes posible.

- ¡Ustedes!  – apunté a algunos soldados.  – Llévenselo. – ordené. – trasládenlo a la prisión dentro del cuartel. – Los soldados se acercaron temerosos ante mí. – Quien me desobedezca terminará en la misma celda que él y será ejecutado.
- Señor, debemos prestarle atención médica al capitán Edwards. Sus quemaduras son muy graves. - ¿quemaduras? Pude ver a lo que se refería el soldado, la bruma aquella había hecho estragos en su piel.
- Que reciba los cuidados apropiado en prisión. ¡Ahora desaparezcan todos! –

Me quedé allí, observando cómo se iban todos. Mi respiración se había vuelto normal, pero la inquietud en mi corazón continuaba, si no hubiese sido por Amalia, ahora tendría mis manos bañadas en sangre, hubiésemos perdido la oportunidad de averiguar la verdad, limpiar sus nombres y regresarles sus vidas. Me sentía mal por haberme dejado llevar.

Cuando los ancianos nos brindaron del poder de la Magicita, sentía que era un soldado perfecto. Nuestras habilidades habían incrementado de manera exorbitante al igual que nuestra resistencia y velocidad, éramos imparables y cuando estábamos en el campo de batalla nos dejábamos llevar por todas esas emociones, la piedad no era algo que se discutía, solo teníamos un objetivo y era matar a todo quien se interponía en nuestro camino, pero teníamos algo que nos hacía cable a tierra, el dolor que la neblina nos infringía al estar en aquel estado de frenesí, nos recordaba que éramos humanos. Así como el cuerpo de Edwards salió lastimado, el mío debía de estarlo, pero aun no sentía dolor alguno, quizás la adrenalina que corría por mi cuerpo lo impedía.

No sé cuánto tiempo estuve parado allí hasta que uno de mis hombres dentro de los suburbios se acercó a mí.

- Hemos socorrido a los heridos y apagado los incendios, por suerte no ha habido bajas entre los civiles, señor. –
- Me alegro. Doblen la guardia y re ubiquen a los heridos en un lugar seguro. Quiero más gente cuidando la posada. – Me volteé y camine hacia el lugar en donde se encontraban Amalia y los demás. Me paré frente a la puerta y me retiré en casco. Abrí la puerta y pude ver a Bowgan con un Duesel semi inconsciente.

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Re: Eludiendo la Muerte. [Duesel y Gabranth][CERRADO]

Mensaje por Amalia Abagnale el Miér Dic 09, 2015 11:45 pm

Duesel había decidido plantar cara al problema de una manera civilizada, pero no creía que ello fuera buena idea. Había pasado por tanto para dar con el paradero de su esposa y ahora prácticamente se estaba entregando ante tu verdugo. Le entregó su espada a Sophia y le pidió que cuidara de mí. Siempre velaba por mí y yo no podía responderle de ninguna manera. Debía actuar y no dejar que cometiera una locura. Bajó las escaleras.

- Déjame ir con él, Sophia. – trataba de sacármela de encima. – No dejaré que se entregue. – Mi compañera no dejaba que saliera de la habitación. – Sophia, piensa por ti misma, ya no somos soldados y no recibimos órdenes más que de nosotras misma. – La aparte de mi lado con toda la fuera que pude, haciéndola caer a mi cama. – perdóname. – le dije mientras salía de la habitación y bajaba las escaleras.

Cuando llegué al primer piso, pude ver a Bowgan aturdir a Duesel. Aun cuando no estaba de acuerdo con la manera en la que había detenido al señor Hawkner, estaba feliz de verlo tumbado en el piso y no con Edwards.

- Pudiste haberlo matado. – Dije mientras corrí a socorrerlo. Me quedé a su lado y dejé su cabeza descansando sobre mis piernas. – De igual manera te agradezco el que no lo hayas dejado salir de aquí. – Pude sentir a Sophia bajar las escaleras a toda prisa.
- Pero ¿qué le ocurrió al señor Duesel? – Se había espantado tanto como yo.
- Bowgan lo convenció a la fuerza de que se quedara. –
- L-Lo siento, pero n-no podía dejarlo salir. –
- Está bien, nadie quería eso. – Sophia llegó con un paño húmedo hasta mí.
- Yo me encargo de él, tu pierna aún está herida. – Dejé a Duesel a cargo de Sophia y me levanté del suelo. Todos esperábamos a que se despertara pronto.

Todo era una locura, no sabíamos que había ocurrido con Gabranth y Edwards, si estábamos a salvo o no. Esto era una real pesadilla. ¿Cuántas personas habían salido lastimada por nuestra culpa? Quizás lo mejor sería escapar sola de aquí, refugiarme en alguna parte y así no dejar que nadie más saliera herido por mi culpa otra vez. ¿Cuántas veces debía ocurrir para reaccionar completamente? La puerta frente de nosotros se abrió y dejó ver a Gabranth, con aquella armadura se veía completamente distinto a la persona con la que habíamos compartido estos días. Su actuar hace unos minutos atrás había sido de temer, no sabía si había matado o no a Edwards. Mis piernas temblaban, pero no impidieron que me acercara hasta él.

- ¿Acaso Edwards. - vacilé. – está muerto? – Estando muerto dejaría de ser una carga, pero no solucionaría nuestro problemas reales. - ¿Qué ha ocurrido allá afuera? – estaba parada frente a él y podía sentir un gran calor emanar de él, era molesto, pero tolerable. Parado allí tenía tantas cosas que preguntarle, pero no era el momento para ello.

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Re: Eludiendo la Muerte. [Duesel y Gabranth][CERRADO]

Mensaje por Duesel Hawkner el Jue Dic 10, 2015 4:18 am

No alcancé a visualizar muchas cosas de ámbito onírico, debido a que el desmayo duró solo unos minutos. Pero aún así, me costaba mucho pensar con racionalidad. Al abrir los ojos pude ver el rostro de Sophia y el de Amalia. Noah estaba ahí con su casco en las manos y Bowgan trataba de quedarse en un rincón, mirando hacia abajo. Al despertarme, traté de decir algo... pero las palabras se atoraban en mi garganta, hasta que solo una palabra salió de mi boca.
-Hola Sophia, te ves bien - Decía mientras trataba de levantarme del suelo en donde estaba. -¿Te arreglaste el cabello? Te ves hermosa.
-Se... ¿Señor Duesel? - No sabía bien por qué dije eso, solo salió de mi boca. Luego siguió un fuerte dolor en la cabeza y al toparme la maceta, tenía un tipo de chichón grande. Bowgan me había golpeado para evitar que saliese, pero por un minuto parecía no importarme. Me tambaleaba al caminar y me era dificil dar un paso sin retroceder dos. De mi boca salieron más idioteces.
-¿Cómo están tus heridas, Amalia? No puedo esperar a que mejores. Yo, Bulke y Edwards tenemos mucho que enseñarte para que llegues a ser una gran caballero algún dia. - Me costaba decir algo por mi cuenta. Era como si las palabras saliesen solas de mi boca. La cabeza me dolía más, y cada vez me tambaleaba de manera errática. Fue tanto que casi me caí encima de Sophia, pero por suerte Bowgan vino corriendo a sostenerme. Me puso el comedor de la entrada y se sentó al lado mío. Pude ver su cara de arrepentimiento... realmente no sabía que pensar, no podía decir algo coherente, me sentía... raro.
-Lo.. lo siento. Golpeame, adelante. Me... me lo meresco. -
-¿Golpearte? Me salvaste. Si tienes un favor, dímelo. - Sentía que el que decía esas cosas no era yo.
-Bueno, po.. drías invitarme un tra... mejor olvídalo, me... me hace sentir peor abusar de ti e... en el estado en el que estas... -
-¿Un trago? Está bien, yo invito. Podemos venir todos. Tu, yo, Amalia, Sophia, Noah, Bulke, Edwards... Podemos beber una cerveza o lo que ustedes quieran. Podemos hablar hasta tarde de lo que pasó hoy... - Era extraño... sentía que no hablaba con mi mente, sino con mi corazón. Nunca había pasado eso antes desde... que entre a la caballería. Bowgan me miraba con pena todo el tiempo.
-Heh, eso es gracioso. Es muy gracioso que lo digas, Duesel. - Dijo con una sonrisa agria en su boca.
-No entiendo... Edwards es nuestro enemigo. ¿Por qué el señor Duesel se refiere a el como su igual? - Interrumpió Sophia.
-Pues es simple. Duesel me contó que hace tiempo... el, junto con Bulke y Edwards habían entrado a la caballería el mismo día y prácticamente se conocieron toda su vida ahí. Me contó que eran amigos inseparables... Es posible... que Duesel esté imaginando que habría pasado si lo de la corrupción en el regimiento nunca hubiese sucedido... - En ese momento era un cúmulo de emociones. Rabia, ira, tristeza... todo pasaba por mi mente mientras me agarraba la nuca con mis dos manos. La cabeza me dolía y pronto, sentí como si la ira y la tristeza se intensificaran en mi corazón, haciendome derramar lágrimas. Hace bastante tiempo que no lloraba...
-Por que... por que nos traicionaste Edwards... creí... que éramos un equipo. - Sentí como la cabeza me iría a explotar... entre todo lo que pasaba y el chichón en mi cabeza bajé el cuerpo y volví a perder el conocimiento encima de la mesa.

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Re: Eludiendo la Muerte. [Duesel y Gabranth][CERRADO]

Mensaje por Juez Gabranth el Jue Dic 10, 2015 6:25 pm

Al abrir la puerta, me encontré con todos en la entrada. Sophía auxiliaba a Duesel junto con Bowgan y Amalia me miraba fijamente. La relación entre todos nosotros cambió desde el momento que me vieron con la armadura y ahora no sabía que rumbo tomaría. La pelirroja se me acercó hasta quedar en frente de mí.

- ¿Acaso Edwards está muerto? ¿Qué ha ocurrido allá afuera? – preguntó sin más.
- Él está bien. Lo envié a prisión, al menos tendremos tiempo para idear algo. – Mi pecho y mi cuello ardían, llevé mi mano a este último y cuando la vi, pude ver sangre en los dedos del guantelete.

Duesel logró despertar, pero su actuar era extraño, decía cosas sin sentido y Bowgan parecía preocupado. Debía ver mis heridas antes de que empeoraran, la niebla de la Magicita había hecho estragos en mí también, solo que sanarían más rápido que en Edwards. Hice a un lado a Amalia y me excusé.

- Lamento todo lo que ocurrió y mi manera de actuar allá afuera. Espero que cuiden de Duesel, yo me retiro a mi habitación. Si me lo permiten, debo descansar, luego de aquello podrán obtener todas las respuestas que quieran. –
Realmente me sentía muy mal y solo quería quitarme esta armadura.

Subí las escaleras y entré a mi habitación. Comencé a quitarme la armadura y pude ver parte de mi pecho y cuello quemados. Tomé la jarra de agua que había en el escritorio y me lo lancé sin más. Ardía demasiado y al contacto con el agua las quemaduras emanaban vapor, pero no uno cualquiera, sino uno de Magicita. Me quedé sentado allí a los pies de mi cama, mis brazos estaban apoyados en mis piernas. Lo único en lo que podía pensar era en la locura que habría cometido, de no ser por Amalia, la hubiese llevado a cabo. El ardor había sido la recompensa de mi inestabilidad.

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Re: Eludiendo la Muerte. [Duesel y Gabranth][CERRADO]

Mensaje por Amalia Abagnale el Jue Dic 10, 2015 8:24 pm

El actuar de Duesel me preocupaba, pero realmente quería saber que había ocurrido con Edwards. Sophia y Bowgan se estaban encargando del ahora, perdido Duesel, no debía por qué preocuparme. Gabranth respondió mis preguntas. No mató a ese vegete y lo había encerrado, aquello era bueno. Traté de interceptarlo con otra pregunta, pero esté se disculpó y se retiró a su habitación. Lo miré subir las escaleras, tenía tantas cosas que contarle y otras más por preguntar.

- Sophía, Bowgan, encárguense de Duesel, iré con Gab… quiero decir, Noah. – Subí las escaleras.
- No cometas una imprudencia. – me recordó Sophia. Volteé y le sonreí.
- No te preocupes. –

Llegué a la habitación de Noah, me quedé a fuera unos segundos, no sabía si se enojaría al entrar. Sentí ruidos, al parecer se estaba quitando su armadura. Aquella mancha en su cuello era algo preocupante y la usaría de excusa para entrar. Fui a mi habitación y me quité la armadura, no quería que sintiese que le temía, porque no lo hacía, aun cuando fuese o no nuestro enemigo. Salí y golpeé la puerta suavemente, asome la mitad de mi cuerpo por la abertura. Vi a Noah sentado a los pies de su cama y su cuerpo tenía quemaduras, no solo había sido la parte de su cuello que se asomaba por aquella armadura. Sin esperar su consentimiento entré me dirigí hasta él.

- Estás herido, pero ¿cómo? – La jarra estaba media vacía, pero aún quedaba agua suficiente para poder limpiar aquellas heridas. – Por favor, déjame curarte. – Rasgué el vestido que me compró y lo unté en el agua. Miré con atención aquellas heridas y noté que eran quemaduras. ¿Acaso Edwards lo atacó con fuego? – Me sorprendió verte con aquella armadura. – dije mientras miraba el casco que estaba en el suelo. – Crecí observándote, haz estado siempre presente en mi vida aunque no lo creas, por eso cuando te vi con aquella armadura supe quien eras tú. – Suspiré. – Crecí escuchando tu historia la cual creía falsa, una mentira creada por nuestros antepasados para darle a nuestra familia un toque más místico y superior, ahora siento como todo eso que escuché desde siempre se materializara frente a mí. – Sonreí. – Cuando pequeña jugábamos con mis hermanos, siempre hacía el papel de Gabranth y era la mala de la historia, pero me gustaba. – Traté de hacer lo posible para que Noah se sintiese bien otra vez, su mirada era otra. – Entiendo que debe sonarte raro, pero es así. – Me senté a su lado. – Quizás sentiste esa necesidad de salvarme porque somos familia, como dicen, la sangre llama.

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Re: Eludiendo la Muerte. [Duesel y Gabranth][CERRADO]

Mensaje por Duesel Hawkner el Vie Dic 11, 2015 12:13 am

Desperté con Bowgan y Sophia a mi lado. Había perdido la cordura y la noción del tiempo en ese lapso anterior de inconsciencia, pero ahora podía pensar con mayor racionalidad. Me levanté y aún tenía ese chichón grande el mi maceta. Miré a Bowgan entonces y recordé que me había golpeado en la cabeza para evitar que saliese. Aunque el gesto fue lindo, no aprecio para nada el que me haya dejado semi consiente y haya tenido esos extraños desvaríos, por lo que me acerqué a el y dije:
-La próxima vez que quieras golpearme para dejarme inconsciente... que sea en la nuca. Pudiste haberme matado.
-Lo... lo si... siento - El cuerpo de Bowgan temblaba, como si lo que hubiese hecho lo hubiera hecho de mala manera... no quería hacerlo sentir así, por lo que puse una mano en su hombro y dije:
-Querías unas bebidas... ¿No? Te comprare unas al llegar a Balfonheim - Le sonreí, para que se sintiera mejor, aunque mi cabeza me seguía doliendo. Sophia me trajo un pequeño pañuelo húmedo y lo puso en mi cabeza. Bowgan no cambiaba su estado de humor... seguía triste y sentía que todo eso era mi culpa. Amalia y Noah seguían arriba y sentía que si Edwards nos había encontrado, no tardaran en aparecer los demás miembros de la misma corrupción...
-Ésto solo comprueba que lo que dije es cierto. Debemos encontrar otro escondite para no involucrar más a las personas de los suburbios... ya vieron cuales son las consecuencias de lo que pasó... y es el momento de que Noah también se de cuenta... - Con el pañuelo en mano subí las escaleras y vi que la puerta a la habitación de Noah estaba abierta. Al entrar, vi a Noah, con unas quemaduras por todo el cuerpo y a Amalia tratando de sanarlas con lo que parecía ser parte de su vestido. Me acerqué a ellos y dije:
-Perdón si interrumpo, pero ya es momento de que planeemos nuestra huida de aqui. Entiendo a la perfección tu punto Noah, créeme que lo entiendo... pero si seguimos de este modo, eventualmente toda la caballería de Solde Ruetha nos va a encontrar. Debemos irnos de aquí antes de involucrar a mas personas en esto. - Apunté a la ventana donde se mostraba el humo de los incendios. - Se que ambos están mal pero si seguimos así, posiblemente venga algo que no podamos controlar. Necesito que entiendas que éste lugar ya no es seguro. - No sé hasta que punto sería inseguro quedarse aquí pero si sé una cosa. Prefiero mil veces irme de este lugar y que sus habitantes estén seguros a quedarme y que todos sufran por mi culpa...

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Re: Eludiendo la Muerte. [Duesel y Gabranth][CERRADO]

Mensaje por Juez Gabranth el Vie Dic 11, 2015 1:58 am

Amalia había subido y se encontraba detrás de puerta. No alcancé a responder cuando ella ya se encontraba a mi lado. Vio mis heridas y acudió a socorrerlas. No tuve el valor de detenerme y decirle que no, pues gracias a ella no había cometido un error.

- Me sorprendió verte con esa armadura. – Así comenzó Amalia su relato. Ella sabía quién era, me conocía, yo estaba en la historia de este continente, pero de la mejor manera, era de esperarse. La manera en que se refería a mí no era de una mala manera, era de una manera más bien familiarizada. – Entiendo que debe sonarte raro, pero es así. Quizás sentiste esa necesidad de salvarme porque somos familia, como dicen, la sangre llama. – Ella se había sentado a mi lado. La última palabra había llamado mi atención. “La sangre llama.” Si era verdad que éramos familia, debería ser descendiente de mi hermano. Había pasado mucho tiempo desde que había pensado en mi familia y mi hermano. Muchas generaciones habían pasado para poder volver a encontrar a alguien cercano, pues cuando la gente de mi núcleo familiar comenzó a desaparecer poco a poco, fui alejándome cada vez más. Sus palabras habían calado fuerte y mi interior.

- Tal vez tengas razón, aun cuando haya pasado tanto tiempo hay alguien, quizás por eso siempre me has llamado la atención. – lazos que perduran en el tiempo era lo que me unía a ella, quizás por ello la necesidad de protegerla, ahora más que nunca debía hacerlo.

Duesel entró de golpe a la habitación interrumpiendo, pero lo que menos le importaba era si lo hacía o no. Pedía que nos fuéramos de ese lugar y tenía razón, pero ¿A dónde podrían esconderse? ¿Podría ir con ellos? No quería separarme de Amalia habiéndome enterado de esto.

- ¿Tienes algún lugar en vista? ¿Recuerda que he dispuesto patrullas en las ciudades para que los busquen? Aquí es donde cuento con gente suficiente para protegerlos. – Me coloqué de pie y tome la muñeca de Amalia. - ¿eres capaz de protegerla con tu vida de lo que sea y de quien sea? – Ella era la parte de mi vida que nunca iba a tener. Si bien éramos familia, era por la sencilla razón de que mi hermano había dejado descendencia, de mi parte no tenía a nadie más. Sabía que Duesel tenía razón, pero me era difícil dejarla ir ahora. Debía idear algo y pronto.

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Re: Eludiendo la Muerte. [Duesel y Gabranth][CERRADO]

Mensaje por Amalia Abagnale el Vie Dic 11, 2015 2:44 am

Era buena saber que pensaba lo mismo que yo. Realmente me daba gusto que lo expresara de aquella manera. Podía sentir que ahora podía contar con alguien más que no fueran mis hermanos, me gustaba la idea.

- Ahora no sé que más decir, pues no puedo describir con palabras lo feliz y emocionada que estoy. – sonreí ampliamente. Me sentía fuera de mí, pues casi nos atrapan, casi todo se vuelve un infierno y yo me sentía feliz, era demasiado estúpida. – Anteriormente le pedí que me dejará estar con usted y ahora más que nada lo deseo. – Duesel entró a la habitación interrumpiéndonos. Su tono se sentía algo agresivo, quería que saliéramos de los suburbios lo antes posible, tenía razón, estando aquí éramos un peligro para la gente que vivía en esta parte de la ciudad y lo habíamos probado con hechos. Noah seguía insistiendo en que nos quedáramos y yo quería quedarme aquí con él.

Noah le pedía que le dijera algún lugar a donde ir, que había hecho lo posible para tenernos aquí relativamente a salvo, claro. No sabía que decir, sentía que ambos estaban en lo correcto. Cuando Gabranth se colocó de pie pude sentir que esto explotaría.

- ¿Eres capaz de protegerla con tu vida de lo que sea y de quien sea? – me levanté de la cama junto con él, había tomado mi muñeca. No sabía si quería que nos quedáramos por mi o por nuestra seguridad.
- Quizás podríamos buscar un lugar seguro por los alrededores de la ciudad, no podemos ignorar el hecho de que Gabranth. – me corregí. – Noah tiene información que nosotros no manejamos. ¿Y si nos encontramos lejos y el enemigo nos encuentra y no tenemos como enterarnos por estar lejos de la ciudad? Puede que suene de mala manera, pero Noah maneja información que nosotros no. Balfonheim fue el primer lugar en donde nos buscaron y los solados están allí esperándonos, realmente esto me está superando. Mucha gente salió lastimada por nuestra culpa el día de hoy, entiendo esa parte por la cual Duesel quiera salir de aquí, pero irnos de la ciudad sería muy arriesgado. – Sentía que esto se estaba saliendo de control.

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Re: Eludiendo la Muerte. [Duesel y Gabranth][CERRADO]

Mensaje por Duesel Hawkner el Vie Dic 11, 2015 5:14 pm

Era... gracioso. La pregunta que me hizo Noah ese momento me hizo gracia. Teniendo la armadura que tengo me ata a este camino, el camino de un caballero... y eso debería el saberlo.
-En el momento que tomé mi juramento como caballero de Solde Ruetha, me liga a proteger al prójimo, aún con mi propia vida si hace falta. Y además, Amalia y yo tenemos un juramento como mentor y estudiante. Eso me liga a protegerla y cuidarla por sobre los demas. El juramento se ha hecho y quebrantar ese juramento sería faltar a mi palabra, cosa que no he hecho y nunca lo haré. - Aunque ambos tenían puntos razonables, aún quedaba la última palabra de Bowgan, y era donde se encontraba Kotsaru. -¡Bowgan! ¡Te necesito aquí! - Vi como Bowgan subía las escaleras algo temeroso. Debían creerme de que el escondite era seguro, así que empecé a mencionar algunos datos.
-Bien, ya les había mencionado que el clan Kaihi era bueno descubriendo mentiras y que eran buenos magos... Otra de las cosas que diferencia a los Kaihis de cabello blanco es el significado de su mismo cabello. Su cabello representa la pureza de su corazón. Bowgan, dime que color de cabello tenía Kotsaru...
-Blanco como la ni... nieve, Duesel - Bowgan aún seguía un poco deprimido.
-Bien, dime donde está establecido Kotsaru en este momento. - Si dice algun lugar fuera de una ciudad podemos estar a salvo.
-En el bo... bosque de macalamia... - Perfecto. Era un lugar bastante alejado de las ciudades y de los guardias. Podemos estar a salvo y tendríamos un gran ejército de magos a nuestra disposición. Si eso podía convencer a Noah de irnos y dejar de involucrar a los demás en todo esto.
-Bien, pues iremos ahí. Necesito que nos guies. Avísale a Sophia que nos vamos mientras preparo todo. - La tristeza de Bowgan se esfumó por completo, y su sonrisa me hizo sentir que había aliviado la culpa del chichón en mi cabeza. Bowgan asintió y bajó a toda velocidad por las escaleras. -Iremos a un lugar con magos de todo tipo, así que habrá distintos tipos de magos blancos. Vuestras heridas sanaran con rapidez si vamos allá, así que no se preocupen más. Vamos a un lugar seguro. Solo pido que Noah nos saque con seguridad fuera de los suburbios y podremos irnos. Tal vez ahora las cosas se vean mal, pero si hay alguna persona que crea en nosotros... no podemos perder la esperanza de escapar de esta pesadilla. - Salí de la habitación, no sin antes ver a ambos desde la entrada. -Iré a empacar todo y a limpiar cada rastro de que estuvimos aquí. Nos iremos cuando quieran. - Dije, mientras iba a la habitación que compartía con Bowgan y empacaba a más no poder. Entré más rápido salgamos de éste lugar, más posibilidades tendremos de actuar sin ser vistos.

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Re: Eludiendo la Muerte. [Duesel y Gabranth][CERRADO]

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