Final Fantasy, La era de la Luz
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Donat Tenebris . . . [Brask, Ixen]

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Donat Tenebris . . . [Brask, Ixen]

Mensaje por Ixen Whedab el Dom Ene 31, 2016 10:00 pm

Mini Ficha:


Ixen Whedab
Antrolobo - Caballero Oscuro - Nivel 10
Equipo: ------
Habilidades: •Sable Oscuro [x1] •Sable Nocturno [x1]
Items: Ninguno


~~Split ..~~Split ..~~Split ..~~Split ....
...Agua, una gotera... era lo único que podía escuchar en la oscuridad.. en su somnolencia, sentía su cuerpo húmedo, y algo frío... trató de movers, pero a penas y tenía energías.
Tanteó su alrededor, tdavía le dolían un poco los ojos. Sintió algo familiar a su alrededor... su capuchón, sabía que era el suyo por que aún tenía uno que otro grano de arena.. de Parcelythe.

Empezó a abrir lentamente los ojos, y todo estaba cubierto por una luz muy tenue, con antorchas que se escondían al doblar unas esquinas, esquinas que Ixen a duras penas alcanzaba a definir.. su visión estaba algo borrosa aún, y de súbito un punzante dolor en su abdomen le hizo retorcerce y apretar los dientes.

El tiempo fué indefinido y casi interminable mientras sostenía su abdomen y trataba de contener el dolor.
Su visión poco a poco se fué aclarando, estaba sediento y con hambre pero cual fué su sorpresa al poder reconocer el lugar en donde estaba.... tras las rejas.

Al parecer sus heridas habín sido curadas, pero no del todo, seguía con una venda muy grande en su abdomen, y algo sucia...
No recordaba como había llegado allí, sólo recordaba ... oh rayos... la masacre en el mercado de Solde Ruetha.
Eso quería decir ue seguía en la ciudad capital, pero ahora no en condición de turista, sinó de invitado obligado.

Intentó ponerse de pié, y le dolía el costado, estaba completamente desarmado, no tenía nada. Afortunadamente los Antrolobos contaban con un par de armas secretas, sus garras y colmillos, armas que podrían ayudarle a sobrevivir si es que tenía algúna "diferencia de opinión" con algún otro preso. De todas formas, no sabía por que estaba allí y se sentía terriblemente intranquilo.. acaso, ¿podría haberse salido de control despues de aquella revuelta?. En el fondo de su corazón esperaba que no, puesto que de ser así, estaría realmente en un gran embrollo.

Trató de incorporarse una vez más, y lo consiguió. Se apoyó en la pared y llevó su otr mano a su cabeza, estaba algo desorientado aún, lentamente comenzó a regularizar su respiración para evitar que le doliese tanto el costado pero, sorprendentemente, al ponerse de pié el dolor comenzó a desvanecerse. Se sentía un poco mejor, sólo debía esperar recuperar el equilibrio y poder acercarse a la reja, se cubrió con su capuchón y se percató de que estaba algo mojado, miró a sus espaldas y ahí estaba, la gotera, intentó recuperar algo de agua pero era muy poca la que caía, tenía un sabor extraño, como a tierra y cada gota que caía se filtraba sutilmente entre las piedras del suelo del oscuro y húmedo lugar.
Se aproximó a la reja y trató de dividar a alguien, su estómago rugió de hambre.. y un leve dolor se hizo presente en su abdomen una vez mas. Le dolía la tripa, quizás cuanto tiempo había pasado desde que estaba allí, sentía el hocico seco, tenía hambre y sed, se afirmó de uno de los barrotes y comenzó a mirar a los costados.

Otros presos comenzaron a mirar al nuevo, el que recién despertó. Todos observaban desde el interior de sus celdas, nadie decía o hacía algo, sólo observaban. Hasta que el Caballero oscuro abrió su hocico para protestar..

-
..ah..a .. Agua.., ¡Agua! - Los otros presos rieron, y uno de ellos se acercó a los barrotes, y le dijo sarcásticamente.
-
Parece que el perrito bonito despertó, no te molestes, nadie te escuchará, la atención en este 5 Estrellas es malísima, me quejaré con la Emperatriz.. jajaja - el resto de presos comenzó a reirse, a lo cual Ixen levantó un poco su mirada y el fulgor amarillo de su profesión refulgió fantasmagórico y con furia mirando directamente al reo que había hecho la broma, el cual retrocedió algo asustado, sabía al parecer lo que era Ixen, y merecido respeto le tenía que guardar, no era un ladrón común, era un orgulloso caballero oscuro.
Caballero oscuro que podría comerse a la mitad de sus camaradas antes de morir a golpes.

Empezaba a perder la paciencia, buscó algo con qu hace ruido, y encontró una taza de latón a mal traer, la golpeó contra la reja repetidas veces primero despacio y luego con rabia...

-
¡Alguien!, maldita sea, ¡¡no soy un delincuente!! - Protestó hasta que se cansó, y nadie vino a escucharle, resignado lanzó con furia el trasto al fondo de la habitación, el cual dió un par de sonoros choques contra las paredes.
Todos los presos guardaban silencio, al parecer estaban acostumbrados a los berrinches de los nuevos.

Apoyó su frente contra una pared fría y comenzó póco a poco a calmarse, comenzó a sentir lentamente su respiración y ... ~~Split ..~~Split ..~~Split ..~~Split .... La Gotera...

Caminó resignado al fondo de la celda y recogió el trasto, estaba a muy mal traer, medio oxidado y bastante abollado por lo demás, al posarlo sone el piso se ladeaba a un costado, lo golpeó suavemente contra la pared para intentar enderezarlo, pero lo abolló más. Poco a poco fué encontrándole el truco hasta que, a pesar de estar en una condición tan miserable y deplorable, el jarro podía mantenerse parado por si mismo, lo puo bajo la gotera, y con paciencia observó como iban cayendo las gotas de esa sucia agua y esperó pacientemente a que el recipiente comenzase a llenarse, todo era silencio a excpción de aquel flujo ínfimo de agua, y su única diversió era ver como danzaban las flamas de las antorchas y como las ondas de agua dentro del recipiente se formabar al caer gota a gota desde el techo del lugar. ~~Split ..~~Split ..~~Split ..~~Split ....

Definitivamente este no era su día... su semana... su mes...

Ixen Whedab

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Re: Donat Tenebris . . . [Brask, Ixen]

Mensaje por Brask Daeisk el Lun Feb 01, 2016 6:15 am

Equipo y Habilidades:

Equipo:
•Hammerhead | Hacha | Parálisis al turno 6

Esferas:
•Tiracuchilla: (1 Enemigo) Solo Hachas.
  Lanza su hacha como boomerang causando daños mínimos. [2veces]
•Rectitud: (Usuario)
  Se otorga el estado "Prisa" a cambio de padecer "Inmovilización". [1vez]

El joven antrolobo había salido a comprar provisiones. Los pocos guiles que poseía aún los tenía y me bastó para comprar un par de hogazas de pan y un poco de agua, que llevaba en una cubeta. Era ya de tarde y faltaba muy poco para que fuese de noche. La amable señora y el energético niño de aquél día me dieron asilo en su casa y para no incordiarles, acepté con la condición de que compraría mi propia comida. No me gusta depender de las personas, en especial las que había salvado. Al llegar a cierto punto de la ciudad, el joven antrolobo había creído escuchar algo. Un grito, a ser posible... Pero el joven antrolobo desconocía de quien era el grito. Al poco tiempo vio a otro antrolobo correr al frente de él, y una mujer desesperada gritar. <<¡AUXILIOOO! ¡SE LLEVÓ MI DINERO!>> Corriendo tras de él, desesperada. El joven antrolobo no se lo pensó dos veces, y dejando las cosas en el suelo se impulsó en cuatro patas y corrió tras del antrolobo. El antrolobo al ver al joven antrolobo, intentó atacarlo con la daga, pero falló irremediablemente. El joven antrolobo aprovechó para golpearlo con la punta sin filo de la Hammerhead, ya que el arma podía servir tanto para golpear cómo para destazar. Lo golpeó tan fuerte que el ladrón fue a parar a la pared más cercana. No fue un golpe muy fuerte, pero el ladrón quedó inconsciente en el suelo. Bastante gente vio tal hazaña y entre vitoreos apareció lo que parecía ser un guardia.

El guardia hizo un saludo marcial al joven antrolobo, el cuál el no supo cómo idenrificar. <<Señor, logró atrapar al más peligroso ladrón de Solde Ruetha. Le afradecemos sus servicios y agradeceríamos más que lo llevara hasta la prisión de Solde Ruetha para recoger su recompensa.>> La palabra "Prisión" y "Recompensa" juntas le dio una idea al joven antrolobo. "Una prisión... Sería un buen lugar en donde podría encontrar al asesino de mis padres. Quizás debería ir a indagar." Dijo mientras vio que el guardia recogía sus provisiones. <<Llevaré sus cosas. Acompáñeme a la cárcel, por favor y procure no soltar al ladrón.>> <<Está bien, lo llevaré conmigo. Pero me gustaría que le avisaran a una mujer de que no estaré, para que no se preocupen por mí.>> El joven antrolobo le dio la dirección en donde se alojaba al guardia y éste asintió con la cabeza. Conocería una prisión de cerca y tal vez podría averiguar si el asesino de sus progenitores se encontraba en ese lugar.

La prisión era bastante grande y totalmente de adoquines, acompañada de cemento, para que no se cayesen. La entrada era de ladrillo negro y los pasillos de ladrillo rojo. Los detalles de la entrada eran impresionantes y dejaban extasiado al joven antrolobo, mientras este miraba todo a su alrededor. Lo primero que divisó fue al guardia dejar sus provisiones en una mesa, una puerta que decía: Juez y a un hume adulto de barbas negras, éste último llamaba la atención del joven antrolobo, ya que llevaba ropas muy abrigadas en pleno verano. Al ver al joven antrolobo con el ladrón en las manos, le dio una sonrisa cálida. <<Vaya, perro si es el hérroe. Bienvenido. Hemos oído mucho de ti.>> Vio en las manos del hume una bolsa de guiles bastante cargada. <<Porr ende, te darremos esta bolsa con seis mil guiles, como rrecompensa porr tu valorr.>> Lejos de ignorar el acento bastante raro del hume, los guiles le venían bien para ciertos pagos. Seis mil guiles era bastante dinero en la mente del joven antrolobo. <<Por cierto, tengo una petición.>> Dijo el joven antrolobo, mirando al hume. <<Me gustaría mirar la prisión, los reos. Quisiera conocer el lugar.>> <<Porr supuesto. Tómate tu tiempo, perro no te pierrdas.>> Sin perder más tiempo, el joven antrolobo se adentró en la mazmorra conocida cómo la prisión. Buscó celda por celda, esperando que si corazonada le dijera al asesino de sus progenitores. Algunos reos dormían, otros se mofaban del joven antrolobo, quien con una mirada los ponía en su lugar. No le bastó mucho tiempo en encontrar a alguien, pero no era lo que buscaba. Un goteo le hizo llamar su atención a una celda en particular. Era un antrolobo, su camarada antrolobo para ser preciso. El joven antrolobo no entendía el por qué uno de sus colegas y amigos estaba en prisión. <<¿Ixen?>>

Instintivamente corrió hacía uno de los guardias. <<Hey, creo que aquí hay un error. Ixen no ha hecho nada malo. ¿Por qué está encerrado?>> En ese instante el hume abrigado dio con el joven antrolobo. <<Está encerrrado porr su prropia segurridad. En todo caso, si quierres que sea puesto en liberrtad, deberrás pagar mil guiles porr su fianza.>> El joven antrolobo no entendía mucho sobre los asuntos en la cárcel, pero parecía que su palabra hacía entender que su amigo antrolobo era inocente. No le dolió deshacerse de los guiles por liberar a su amigo.

Brask Daeisk

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Re: Donat Tenebris . . . [Brask, Ixen]

Mensaje por Ixen Whedab el Jue Feb 04, 2016 10:37 pm

Estaba aburrido, miraba como caían las gotas de a poco, su paciencia se estaba acabando..poco a poco, hasta que no aguantó más y tomó la taza... y se bebió el agua... "puaaaggg" ... sabía horrible, tenía un sabor metálico muy particular y una textura rara, como la de la orilla de los ríos. Paría que estaba llena de arenilla, que se quedó desagradablemente entre los dientes del Antrolobo, lambisqueó hacia los costados, haciendo muecas extrañas con su hocico, pero el mal sabor y la desagradable sensación no desaparecieron.

Suspiró, la garganta le había quedao algo áspera, miró la gotera y pensó como podría sacarle algo de arena a la misma... tomó un pezado de su capucha medio rasgada y la terminó de arrancar, la puso a modo de filtro sobre la taza y volvió a repetir el paciente proceso de esperar que callese el agua.
Luego de unos momentos ya parecía ser suficiente para probar su experimento, estrujó un poco el trapejo y algo de agua más limpia quedó en la taza. La bebió, pero a regañadientes y sabía bastante parecido, pero sin arenilla, batió un poco el agua en sus fauces y logró que la arena saliese casi en su totalidad de entre sus dientes, la scupió a un lado... y volvió a poner el paño y repetir el proceso.
Uno de los presos observaba a Ixen, con detenimiento tal vez le hacía gracia o le daba ideas, no sabía bien en realidad, pronto le dejó de prestar atención.

Algunos reos silbaban, al parecer tenían una forma de comunicación a distancia con esos silbidos, pero a Ixn le parecía que sólo sabían una canción en común. Bueno, no es que se tenga mucho que hacer en un lugar como éste.

Un reo cuchicheaba sólo, tal vez se había vuelto loco, el Caballero oscuro realmente no sabía como saldría de esa situación, aunque tampoco entendía a cabalidad el por que estaba allí.

Bebió otro poco de agua.. y repitió el proceso.

Estaba muy concentrado en ello, cuando de ponto vió a Brask pasar por el pasillo, mencionó su nombre y salió corriendo, cosas de la forma de actuar del joven Antrolobo que a Ixen no le alcanzaban a hacer razón, el muchacho se la pasaba corriendo, se acercó a los barrotes y no vió persona alguna en los pasillos, debió ser su imaginación, quizás que tipo de espora de hongo alucinógeno debía traer el agua para que viese cosas, o quizás el hambre le estaba haciendo ver fantasmagorias...

Se volvió a sentar y a esperar su Agua.
Escuchó que encerraban a alguien en una celda cercana, pero no le prestó realmente atención.

Cuan grata fué la sorpesa de ver realmente a Brask en la entrada de la celda señalándolo, o tal vez ¿estaba alucinando denuevo?

-
él es..
- Brask, ¿eres tu muchacho?

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Re: Donat Tenebris . . . [Brask, Ixen]

Mensaje por Brask Daeisk el Vie Feb 05, 2016 1:32 am

El joven antrolobo comenzaba a desesperarse. No sabía por que su amigo antrolobo estaba tras las rejas. El guardia decía que tenía que buscar la llave de su celda y se fue a lo más profundo de las celdas. Una pregunta rondaba en la mente del antrolobo y era el por qué de su encierro, no le bastaba con la respuesta que le había dado el hume, quería respuestas reales, y las iba a conseguir. Pudo escuchar a su amigo antrolobo el llamarlo desde la celda, y lo único que pudo hacer fue acercarse y ver el estado deplorable en el que se encontraba. Lejos de tener su capucha, éste sólo poseía dos prendas, una era un pantalón andrajoso de color marrón que por suerte no tenía mucho de roto y una venda sucia y mugrienta que cubría la cintura del antrolobo. Podía ver un pequeño vaso abollado a un rincón, de donde caía un líquido putrefacto, pero que parecía el único líquido en todo el lugar. El estado deplorable de las cárceles tan sólo le daba una mala reputación y primera impresión al joven antrolobo. <<¿Así es cómo son las cosas aquí? Al menos mi tribu tiene la decencia de tratar bien a sus prisioneros de guerra.>> La mirada del joven antrolobo sólo expresaba desprecio hacía el hume, que sólo pudo ver a un lado mientras hablaba. <<N-No me mirres así. Yo solo enseño magia, no me hago carrgo de ésta cárrcel.>> Por la cara del hume se veía que decía la verdad, pero si eso era cierto, el joven antrolobo no sabía por qué habían venido ahí y le dejaban las tareas a los carceleros.

El joven antrolobo se acercó a la celda de su amigo antrolobo, mirándolo con lástima. <<¿Por qué estás aquí? Hay muchas cosas que aún no sé, pero lo que no me explico es que hayas terminado en una celda. Tan sólo dime que hiciste.>> El joven antrolobo recordaba lo que había pasado en parcelythe y lo que su amigo antrolobo era capaz de hacer. Él también tenía el mismo frenesí, pero nunca había visto algo como eso en su vida. El joven antrolobo sólo quería creer que todo había sido un malentendido, tanto para él, como para su amigo antrolobo. El guardia llegó en poco con un manojo de llaves y con cuidado abrió la celda. Pagó la fianza y puso la mano de su amigo antrolobo en su hombro para llevarlo hacía la entrada. La idea era que se alimentara antes de irse, y aún tenía las provisiones que durarían la semana. El joven antrolobo todavía no lograba explicarse la gran herida que poseia su amigo antrolobo en su abdomen. "¿Cómo habrá terminado así?", pensaba mientras se acercaba a las hogazas de pan y al agua que estaba en la mesa. Lo sentó en el suelo, partió una hogaza de pan por la mitad, usó su cuenco de agua y se lo dio a su amigo antrolobo. <<Imagino que te hará falta esto, Ixen>>, mientras se sentó a unos metros de el y mordisqueó la otra mitad. El joven antrolobo sentía que todo lo de traerlo aquí para recompensarlo había sido para una razón en particular, así que sólo esperó con una mirada sería, mirando hacía el área de la celdas. Escuchaba algunos insultos por el camino, lo que le daba a entender algo y el joven antrolobo estaba ansioso por hablar con el hume.

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Re: Donat Tenebris . . . [Brask, Ixen]

Mensaje por Ixen Whedab el Sáb Feb 06, 2016 4:48 pm

El Muchacho se acercó con un Hume de acento extraño, miraba a Ixen como si estuviese a punto de morir, se notaba ansioso... al cabo de un rato abrieron la celda e Ixen pudo salir, Brask le preguntó qu había hecho para terminar allí.. y el caballero oscuro, no lo recordaba.

Caminaron por los pasillos hasta llegar a una especie de despacho, en el cual Brask tenía algo de comida, ¿quien vendría con comida a la cárcel?, Brask seguía siendo tan especial como siempre.
Se sentó en el suelo y el muchacho le extendió un poco de pan y agua, Ixen los miró, todavía no recordaba por que estaba allí.
Pasó un tiempo, miró a Brask, y volvió a mirar el pan.. le dió una mascada y comió la mitad, tomó algo de agua limpia, se atoró pero recuperó el aliento en el acto.
Comió lo que le quedaba, bebió otro poco de agua .. y miró el piso...

-
Yo, no lo se... - En respuesta de la pregunta de Brask.

-
Estábamos en la plazoleta de Solde Ruetha, peleando, luego, te dieron en la cara... y el espadachín Bangaa te cubrió, todos estábamos relativamente bien.. cuando... - se le erizó el pelo... - La viera... era una maga verde y nos lanzó sus conjuros y nos dieron duro a todos... recuerdo que no veía nada, y que me hicieron esta herida... - Señalando su estómago - Despues de eso... no recuerdo... desperté aquí... - Miró a su alrededor y pudo distinguir el deplorable estado de la cárcel, no se había dado cuenta de que tan a mal traer estaba, se rascó la cabeza, y trató de buscar a su al rededor... esperó a que volviera el Hume y le preguntó por sus cosas, a lo que el hombre de acento extraño le respondió con un sacudir de cabeza y un encogimiento de hombros. Perfecto, no sabía donde habian quedado sus cosas tampoco.

-
Es bueno verte bien muchacho, creo que necesito mis cosas.. y una ducha...

Miró a Brask y le sonrió, pero de pronto le nació una duda...

-
Y tu Brask, ¿que haces aquí?

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Re: Donat Tenebris . . . [Brask, Ixen]

Mensaje por Brask Daeisk el Dom Feb 07, 2016 5:59 pm

Su amigo antrolobo también estaba en blanco, cómo él. Si había perdido el control, obviamente estaría en blanco. Poco a poco el joven antrolobo comenzó a cuestionarse el haber pagado para sacarlo, ya que ni siquiera sabía el motivo de haberlo encerrado en ésta pocilga. Simplemente dio otro mordisco más a su pan hasta que su amigo antrolobo le hizo otra pregunta, el por qué estaba aquí. Parecía que su amigo antrolobo no tenía idea del por qué el joven antrolobo había venido a esta pocilga y el joven antrolobo sentía que debía contarle el por qué estaba ahí. <<Bueno, estaba comprando mis provisiones cuando vi a un ladrón. Lo capture y lo traje aquí. Me pagaron bien>>, dijo el joven antrolobo mientras le mostraba la gran bolsa de guiles que llevaba. <<Lo que no sé aún es por qué la insistencia de venir aquí, podían haberme dado la recompensa en el lugar...>> En ese momento el hume llegó con otro hume, según veía. Éste llevaba una armadura negra con retoques dorados, el cuál veía a ambos antrolobos.

El joven antrolobo no tardó en darse cuenta de la forma en que veía a su amigo antrolobo y se levantó, poniéndose frente a él. El joven antrolobo sólo podía sentir el aroma de la hostilidad emanando del caballero de armadura negra. <<¿Qué hace él lejos de su celda?>> El joven antrolobo sólo podía ver arrogancia en las palabras del paladín. El hume de acento y de rostro amable trató de contestar. <<Han pagado su fianza, además, su delito es ambiguo. Ni siquiera sabemos si...>>, pero fue interrumpido a mitad de su charla. <<He dicho que debería estar en su celda, me da igual lo que haya pagado por su libertad. ¡Guardias!>> Cuando los guardias se acercaron, el joven antrolobo golpeó con fuerza el suelo de madera con su Hammerhead, rompiendo parte de el y echando a los guardias atrás. Con un mismo ademán llevó el hacha a su hombro, mirando con odio al paladín. <<No intervengas o te meteré en prisión también.>> El joven antrolobo sólo gruñía hacía el caballero. Podía sentir la hostilidad de éste y devolvérsela a la perfección. <<No sé ustedes pero donde yo vengo, cancelar un trato a la mitad es una declaración de guerra.>> El joven antrolobo dejó de tener el hacha en su hombro y la tomó con las dos manos. <<Soy Brask Daeisk, patriarca de la tribu Daeisk. Ixen es mi amigo y parte de mi tribu. Y a mi tribu la protejo con mi vida. Ta le a ib anu nok a se leu akanov (Así que da un paso más, y no dudaré en despedazarte)>> La última frase el joven antrolobo la dijo en su idioma nativo. Para el joven antrolobo, una persona abusadora y no respetable que se haga de la justicia ni se molestaba en hablar su lengua, a pesar de que ya están acostumbrados a usarla. <<Escuchame, me da absolutamente igual que seas el patriarca de una tribu enorme, no interfieras o...>> Pero en el instante en el que el hume iba a sacar su espada, no pudo.

Parece que no salía de la funda de su mano, de hecho, ni siquiera salía su mano. Estaba congelada, literalmente. Al parecer el hume del acento había hecho un hechizo congelante que había logrado pegar la mano a la espada. <<No puedo crreerr que estés desafiando orrdenes dirrectas del Juez Alraheim, Vandal. Cuando llegue, te sacarran de la academia. ¿¡En qué diablos estás pensando!?>> La mirada del hume del acento era más estricta que antes. <<Hphm, cómo digas, mamá. Yo me largo de aquí. Si no quieren impartir la ley, yo no le haré responsable después de lo que pase. Están solos.>> Con un ademán del caballero los guardias tomaron una posición de descanso. <<Mis más sincerras disculpas. Vandal suele serr un poco... prroblemático.>> Aun faltaban algunas cosas por saldar, pero el hume se veía tenso por la discusión que sólo se sentó en una silla. Quizás el joven antrolobo debería esperar antes de hacer sus preguntas, de momento. <<Vaya, que cerca estuvo.>> Dijo el joven antrolobo, sentándose otra vez al lado de su amigo. <<¿Aún tienes hambre?>> Preguntó con una sonrisa. La declaración del hume anteriormente le dejó claro que todo había sido un malentendido.

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Re: Donat Tenebris . . . [Brask, Ixen]

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